Ansiedad sexual: qué es y cómo funciona

ansiedad sexual

Para comprender qué es la ansiedad sexual, primero hay que entender qué es la ansiedad. La ansiedad en sí es un mecanismo de defensa del cuerpo que te alerta ante una amenaza, un riesgo o un peligro.

Ahora bien, aunque la ansiedad se trate de una respuesta innata que te ayuda a sobrevivir, puede llegar a convertirse en un trastorno si no existe una amenaza real. La ansiedad se manifiesta de diferentes maneras, con la presencia de pensamientos irracionales, sudoración, taquicardia o respiración acelerada.

Puedes presentar un cuadro de ansiedad en cualquier situación cotidiana, y por tanto también en tu sexualidad. Es lo que se denomina ansiedad sexual y se manifiesta de muchas maneras. Se puede presentar en el momento del acto o incluso solo por pensarlo. El sexo pasa de ser placentero a convertirse en un auténtico suplicio.

Causas de la ansiedad sexual

Para combatir este tipo de ansiedad es importante que sepas cuáles son los principales síntomas y sus causas más relevantes. También te daremos algunos consejos para que puedas controlarla.

Inseguridad por tu físico

Las causas por las que puedes padecer este problema son muy variadas. Es probable que te sientas insegura con tu cuerpo, que no te gustes a ti misma o que no te sientas atractiva, con lo que directamente ya no estás predispuesta a mantener sexo en pareja.

En ese caso, lo más importante es que te hagas la siguiente pregunta: “¿Por qué esta persona está conmigo?” Claramente, si alguien elige tener sexo contigo es porque le gustas. Sacúdete los complejos y déjate llevar.

Miedo a no satisfacer

Otra causa muy común es el miedo que sientes a no ser buena en la cama, a no tener experiencia, no saber satisfacer a tu pareja, no llegar al orgasmo o a no ser capaz de mantener el control. Existen algunas disfunciones sexuales que favorecen la aparición de este tipo de ansiedad como son la eyaculación precoz, la falta de lubricación, la pérdida del deseo. la anorgasmia o el vaginismo.

Si es eso lo que te sucede, respira y piensa: ¿Qué es lo peor que puede pasar si no llego al orgasmo? En el peor de los casos, no tendrás un orgasmo, pero habrás disfrutado el proceso, ¿o no? Y, con respecto a satisfacer a tu pareja, recuerda siempre que cada quien es responsable de su propio placer. Si esa persona no disfruta, tendrá que buscar su propia solución, sin que esto recaiga sobre ti. Aquí puedes leer más sobre la anorgasmia femenina.

Estrés y otros problemas

El estrés, el bloqueo emocional, los problemas con tu pareja o la falta de seguridad que suscitan las relaciones esporádicas pueden traducirse en cuadros de ansiedad o problemas sexuales como la impotencia.

La solución en este caso no está en la habitación sino fuera de ella. No puedes reparar con sexo un problema de comunicación o un trabajo que no te motiva o que tu pareja te vea como un rollo y tú necesites un compromiso. Aparca el sexo y gestiona lo que te agobia. Sólo así podrás solucionarlo.

Síntomas de ansiedad sexual

Los síntomas más comunes que puedes tener son las taquicardias, palpitaciones, temblores, mareos, inestabilidad, dificultad para respirar, sequedad en la boca, tensión en el abdomen o en las cervicales, además de la sensación de perder el control o el conocimiento.

Todos estos síntomas los puedes tener ante la sola idea de mantener relaciones sexuales, antes de empezar o durante el propio acto.

Cada persona padece la ansiedad a los momentos íntimos de una manera, pero es importante tomar medidas para poder afrontarla y superarla. No puedes mirar hacia otra parte, porque los problemas sexuales afectarán a tu relación de pareja y a tu calidad de vida en algún momento.

Es muy común sentir malestar, preocupación o angustia ante cuadros de ansiedad de este tipo, con lo que acabarás evitando el sexo en pareja, no lo disfrutarás y te sentirás incapaz de relajarte. Al final, corres el peligro de entrar en un círculo que podría convertirse en una disfunción sexual importante. Aquí puedes realizar un test de sexualidad para analizar tu situación actual.

Consejos para acabar con la ansiedad sexual

En el caso de que te sientas identificada con estos síntomas, es aconsejable que busques la ayuda de un profesional que te ayude a revertirlo y a controlar la situación. Hacerlo sola puede ser complicado, aunque obviamente tienes que poner de tu parte. Si necesitas ayuda de un psicólogo experto en sexualidad, confía en TherapyChat.

#1.- Busca el origen del problema

Es importante que adoptes una actitud retrospectiva que te ayude a conocer el origen de lo que te está pasando. Si siempre has disfrutado de tus relaciones y ahora tienes problemas sexuales, revisa cuándo empezaste a sentirte mal o a evitar el sexo. Entender qué está ocurriendo y a qué se debe es el primer paso de una terapia sexual.

#2.- Comparte lo que te pasa con tu pareja

La comunicación con tu pareja es la base de vuestra relación. Explícale lo que te sucede para que sepa por lo que estás pasando y pueda ayudarte. Uno de los consejos más importantes de la psicología sexual es fomentar la comunicación para favorecer la empatía en la intimidad.

#3.- Aprende a conocer y a cuidar tu cuerpo

El cuerpo de una mujer es un gran desconocido para nosotras mismas. Hemos crecido entre prejuicios e ideas erróneas sobre lo que es disfrutar del sexo, así que tenemos que aprender a conocernos para saber qué es lo que nos gusta y lo que más nos hace disfrutar.

También es importante que cuides tu alimentación y hagas ejercicio, puesto que te sentirás mejor contigo misma, aumentará tu autoestima y tu seguridad. Quererte a ti misma y aceptarte favorecerá que mejores tus relaciones sexuales y que reduzcas el nivel de autoexigencia.

#4.- Evita las presiones y marca tu propio ritmo

Cada persona es de una manera, con lo que necesita marcar su propio ritmo. Hay mujeres que necesitan conocer más a su pareja para mantener relaciones sexuales y otras que lo hacen el primer día. No permitas que nadie te presione, haz las cosas cuando tú quieras hacerlas o cuando te sientas preparada. Escucha a tu cuerpo y a tu mente.

Este tipo de ansiedad puede ser sintomática de alguna otro problema, por eso es importante descartar que se trate de una cuestión física o que sea fruto de algún medicamento que estés tomando. Sigue estos consejos y consulta a un profesional que te acompañe para superar esta situación y recupera así el placer en tus relaciones sexuales.

Alcanza tu mejor versión mediante la app de psicología de TherapyChat. Somos la aplicación N.1 en psicología online y contamos con el mejor psicólogo para ti.

 

Ansiedad sexual: qué es y cómo funciona
Scroll hacia arriba