Autoestima y motivación: optimismo, pero controlado

autoestima y motivación

Una elevada autoestima y motivación son positivas. Sin embargo, hay momentos en la vida en los que es necesario lidiar con el enfado, la frustración o el miedo al fracaso, ya que éstos aparecen igual que lo hacen el resto de sentimientos. Son estados que nos ayudan a crecer, reflexionar y no cometer errores anteriores.

En un momento como el actual, muchos de nosotros nos alimentamos de los mensajes de positividad que vemos a diario en redes sociales, tazas o servilletas. La autoestima y motivación son armas muy potente, pero tampoco tenemos que caer en un exceso de optimismo, ya que en la vida hay momentos buenos y malos. Es importante vivirlos todos y aprender de ellos.

El estado de felicidad no se apreciaría si no existen momentos de tristeza. En realidad, aprendemos a valorar lo que somos y tenemos cuando hemos sido capaces de plantar cara a la adversidad. Aquí puedes realizar un test de autoestima para ver tu estado.

El optimismo tóxico

Las frases de motivación personal que leemos continuamente en las redes sociales o Internet pueden conducirnos a un mundo irreal, dado que el día a día es otra cosa. El optimismo tóxico se produce cuando lo llevamos a tal extremo que, al final, se convierte en algo negativo. Cuando das por hecho todo aquello que quieres lograr y dejas de ver la realidad, entonces, el optimismo ya no es beneficioso para ti. Los logros exigen un esfuerzo, más de una caída y la capacidad resiliente de poder levantarse para intentarlo de nuevo. No se puede dar nada por hecho, simplemente, debido a que lo lees en una taza o un post.

La autoestima de las personas no puede alimentarse solo de frases inspiradoras, y en este sentido, el poder de la inteligencia emocional para la autoestima es muy grande y te enseñará que es la acción es la que te permitirá crecer como persona. Mucha gente publica continuamente frases y lecciones de vida de talante positivo. Sin embargo, eso no significa que lo apliquen a su día a día.

Es necesario que seas positivo y optimista para cumplir un sueño, alcanzar un trabajo o finalizar tus estudios. Ese aliciente es el que te ayudará a lograrlo, el que te empujará cuando no puedas más. Sin embargo, también hay que ser realistas y conocer cuál es tu límite; puesto que, si no lo conoces, al final, puedes terminar frustrándote como persona. En ese momento, tu autoestima y motivación se verán afectadas.

Efectivamente, el límite está en la mente, pero también en las circunstancias de cada persona. Es importante tomar conciencia de ello para trazar el camino que te conduzca a tu sueño. Tal vez tengas una meta, pero es probable que, recorriendo el camino, cambies de idea y te traces otra. Eso no es malo. Hay que aprender a aceptar y reconocer para sentirse bien con uno mismo. Conocer tus limitaciones también es una virtud y trabajar el autoconocimiento favorece un buen desarrollo personal.

Las consecuencias del exceso de motivación

En un momento determinado, un exceso de autoestima y motivación pueden ser los responsables de que no cumplas tus objetivos. El hecho de pensar que lo puedes conseguir no es suficiente, ya que necesitas ponerte manos a la obra, iniciar la lucha, tener una disciplina y no dar nada por hecho. Si no lo haces así, te acabarás relajando sin conseguir lo que te has propuesto.

Los problemas de autoestima tienen consecuencias negativas, pero el optimismo tóxico también, en este caso el principal es la creación de expectativas poco reales. Cuando quieras cumplir un sueño, es importante que pongas los pies en el suelo y busques la meta que puedes conseguir. Si tus expectativas no están a tu alcance, al final, la frustración que sientas puede hacer que dejes pasar otros objetivos que sí lo estaban.

Junto a las expectativas irreales, aparece la falta de sinceridad con uno mismo. En la vida, cuesta conseguirlo todo. Si piensas que no vas a tener dificultades, te mientes a ti mismo. Es más, probablemente, te encontrarás más problemas de los que tienes pensados. Por eso, es importante que trabajes tu resiliencia, tu capacidad de sobreponerte y seguir adelante.

Otra consecuencia del optimismo exagerado es la falta de visión amplia. Muchas veces, solo vemos lo que nos interesa ver. Sin embargo, esa actitud nos conduce a no ser conscientes de nuestros errores y a generar una autoimagen que no se ajusta a la realidad. En la misma línea, es importante señalar que en la vida hay más caminos, metas y alternativas. Está bien que persigas tu objetivo, pero también puedes trazar un plan alternativo si el primero te falla.

Conclusión

La vida es un camino que debemos recorrer con sus momentos buenos y malos. Es más, los mejores aprendizajes los encontrarás en las dificultades que atravieses y son los que potenciarán tu crecimiento personal. Es tu actitud ante la adversidad la que te hará crecer como persona y te permitirá tomar conciencia de ti mismo para que consigas las metas que estén a tu alcance. Los pequeños logros harán que tu camino sea más llevadero. Te puedes nutrir de frases inspiradoras, pero ten presente que la realidad no siempre es tan dulce como la presentan los medios de comunicación o las redes sociales.

Si sientes que tu exceso de optimismo te impide gestionar emociones negativas o, por el contrario, sientes que eres extremadamente pesimista, al punto de no poder ser feliz, quizá necesitas el apoyo de un profesional.

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