Autoimagen. ¿Cómo repercute en tu felicidad?

autoimagen

Tú eres la persona más influyente en tu propia historia. La visión que tienes sobre ti misma en las distintas esferas de tu vida, condiciona tu propia actitud en el trabajo, en la amistad, en las relaciones de pareja, en la familia, en los viajes, en la rutina y en el tiempo libre. La autoimagen influye en tu estado de ánimo de forma directa.

Con frecuencia, cuando una persona se fija más en sus defectos que en sus virtudes, tiende a pensar que los demás le observan desde el mismo punto de vista. Por el contrario, cuando una persona se siente bien consigo misma, proyecta esta armonía en sus relaciones con los demás. Es consciente de todo aquello que puede aportar a nivel emocional y social a las relaciones personales.

El impacto de la subjetividad en tu vida

La experiencia de la subjetividad puede influir de forma negativa en el bienestar de aquella persona que al mirarse al espejo no se valora lo suficiente.

Este hecho no solo se percibe a nivel externo sino también a nivel interno, ya que una persona que tiene un autoconcepto pobre de sí misma, tiene dificultades para aceptar y reconocer como sinceros los elogios que recibe por parte de los demás. Por tanto, el autoconcepto también condiciona tus vínculos con los demás.

Cuando una persona tiene una percepción negativa de sí misma observa su potencial desde el límite de los miedos, las dudas y la inseguridad. Por el contrario, cuando una persona se quiere a sí misma de verdad, observa su capacidad para crecer y llegar a ser su mejor versión. Es decir, siente el poder de lo posible en su destino como una ley de esperanza.

Incluso aunque, finalmente, una persona que tiene una imagen más negativa de sí misma logre metas significativas en su vida, el proceso hasta llegar al fin habrá sido más agotador a nivel emocional por el esfuerzo necesario para superar esos obstáculos que, en muchos casos, no son más que el reflejo de los fantasmas internos que se convierten en una forma de ruido.

10 consejos para alimentar tu autoimagen

#1.- Celebra tus éxitos de verdad

Una vez que hayas cumplido un deseo, no pases página de manera rápida. Disfruta de un tiempo de pausa en el que el propósito principal sea saborear los frutos de ese hecho.

También puedes hacer partícipes a algunas de tus personas preferidas de ese triunfo alcanzado. Es muy importante que aprecies no solo las grandes hazañas, sino también los acontecimientos más sencillos de la rutina, esto hará que aumente tu motivación personal.

#2.- Alimenta tu mundo interior

La sociedad de la imagen puede condicionarte a través de la cantidad de estímulos de irrealidad que recibes cada día en forma de imágenes cuidadas, en las que la belleza vista desde el perfeccionismo parece una constante en algunos perfiles.

Aprende a observar la auténtica belleza que hay en ti sin compararte con nadie más. Eres una mujer única y especial: puedes convertir este mensaje en un mantra de felicidad.

#3.- Convierte el amor propio en una filosofía de vida

Es decir, en una manera de posicionarte ante la realidad desde el respeto a tus valores, tus necesidades, tus circunstancias y tu realidad. Eso no significa vivir desde el ego o pensar solamente en ti misma, sino hacer de la autoconfianza algo necesario en tu día a día.

Sin embargo, recuerda que también es muy saludable que pienses en ti. No sitúes tu bienestar en el último puesto de esa lista de prioridades que forman parte de tu agenda.

#4.- No caigas en la trampa del perfeccionismo

Ese perfeccionismo te lo impones tú misma cuando te juzgas como si fueses tu peor enemiga en lugar de comportarte como tu mejor aliada. A partir de hoy, adopta un cambio de actitud para dedicarte más muestras de cariño, interés y atención. Esto potenciará tu desarrollo personal y te hará sentir mejor.

Cuando la voz del perfeccionismo vuelva a condicionar tu discurso sobre la vida, crea mensajes conscientes alternativos en los que pongas en valor los motivos de gratitud por los que quieres dar gracias al presente.

#5.- Abraza a nivel emocional a la persona que fuiste

Imagina que puedes reencontrarte en tiempo real con aquella niña que fuiste para darle, desde tu realidad actual, el abrazo del reconocimiento y de la fuerza.

Algunos de los conflictos internos que pueden estar condicionando la imagen que tienes de ti misma en el presente trascienden a la actualidad del momento para conectar con un tiempo que ya quedó en el pasado a nivel biográfico y que, sin embargo, todavía está muy vivo en tu mente.

Gracias al camino que has recorrido, a las enseñanzas que has adquirido en cada paso, has llegado hasta este momento en la actualidad. Por tanto, intenta cambiar la visión de este proceso.

#6.- Cuida tu imagen física

Tan importante como el cuidado de tu mundo interior es que intentes sentirte bien en tu propia piel para fortalecer tu autoimagen. Los hábitos saludables son aquellos que constituyen un pilar básico de este bienestar. Por ejemplo, una dieta integrada por productos sanos y variados, un feliz descanso y el ejercicio físico que puede potenciarse a través de rutinas tan sencillas como dar paseos o ir en bicicleta.

Además, la moda, los complementos, el maquillaje y la peluquería, siempre vistos e interpretados desde tu propio punto de vista, tu libertad y tu modo de ser, pueden incrementar tu autoimagen. Eso significa, por ejemplo, que cada persona es libre de decidir si quiere maquillarse o si no desea hacerlo nunca. La autenticidad es un pilar determinante de la vida, puesto que esta actitud muestra la coherencia que tienes contigo misma y te ayuda a cuidar tu autoimagen.

#7.- Mereces quererte de manera incondicional

Piensa en el ejemplo de aquellas personas que son trascendentales en tu vida. Personas que, a pesar de sus errores y defectos, son luz para ti. ¿Por qué este ejemplo puede ser visual? Porque la perfección idealizada no es un requisito indispensable para amar de manera incondicional a alguien. Las leyes del afecto son distintas.

Por tanto, al margen de los fallos que hayas cometido anteriormente, o de aquellas cuestiones de las que no te sientes especialmente orgullosa, mereces quererte de verdad. Al racionalizar esta idea en el plano teórico también puedes trasladar este mensaje a la experiencia práctica del vivir. Cuida tu autoimagen siempre.

#8.- Sentido del humor

Uno de los puntos que puedes ejercitar es empezar a reírte de ti misma. En realidad, aprende a reírte contigo, no de ti. ¿Y cómo lograr este propósito? Tal vez solo necesites cambiar el tono desde el que observas la realidad para dar un giro del drama a la comedia al intentar buscar un punto divertido a esa situación que en un primer momento te ha afectado, a pesar de ser un asunto sin importancia.

Es decir, no se trata de llevar el humor a cualquier situación, sino de entender que existen aspectos totalmente secundarios que, a veces, se convierten en prioritarios por una decisión personal al exagerar las dimensiones de esa realidad. A partir de hoy, intenta relativizar más.

#9.- Cuida tus relaciones personales

Intenta contagiarte de la energía positiva de aquellas personas que dan espacio a tu propia esencia. Es decir, los que cuidan tu autoimagen desde su posición. Personas para las que eres importante. Esto también implica tomar decisiones respecto de este campo de la realidad.

Por ejemplo, conviene diferenciar las amistades reales, para no depositar expectativas equivocadas en vínculos poco auténticos. Escucha tu voz interior porque cuando dejas espacio a la introspección, esa fuerza puede guiarte desde la verdad de tu ser. Aquí puedes leer más sobre la timidez y las claves para vencerla.

#10.- Tú eres muy importante

Y los demás también lo son. Eso significa que los vínculos felices son aquellos que nacen desde una vinculación de igualdad, evitando cualquier tipo de posición de inferioridad o de superioridad por creencias equivocadas o por prejuicios.

Cuando no observes este vínculo de igualdad en algunos de tus vínculos, intenta analizar qué puede estar pasando para que esta situación se produzca.

Si decides emprender este proceso de superación para alimentar tu autoestima de manera consciente, es importante que tengas paciencia contigo misma y también humildad. Sencillamente, porque esta experiencia no se consolida en un día sino que es una disposición de amistad que te permitirá cuidarte siempre sin delegar esta responsabilidad en alguien externo.

Intenta poner en valor la bondad como un ingrediente que te aporta paz interior y, por tanto, también alimenta la satisfacción que tienes contigo misma al haber hecho lo correcto. La ética del obrar correcto hace referencia a la importancia de aquellas acciones que tienen valor por sí mismas, y que, por tanto, trascienden a lo efímero del instante.

Alcanza tu mejor versión mediante la app de psicología de TherapyChat. Somos la aplicación N.1 en psicología online y contamos con el mejor psicólogo para ti.

 

Autoimagen. ¿Cómo repercute en tu felicidad?
Scroll hacia arriba