¡Boom! Cuando los vestidos de fiesta coinciden

En plena temporada BBC, los vestidos de fiesta son la prueba de fuego para la autoestima de muchas. Desde elegir un modelo que te siente bien a ti, no a esa celebrity que te encanta, ¡a ti! y entender que todas las personas tenemos atributos que destacar, que todo es cuestión de elegir algo bonito, cómodo y favorecedor, hasta el resto de temores que pueden surgir en la búsqueda del look ideal.

Pero hay un riesgo que no puedes controlar de ninguna manera, algo que está en manos del azar por completo: que alguien vaya a tu misma fiesta, ¡con el mismo vestido que tú!

Por eso, con ayuda de nuestros psicólogos, hemos elaborado un manual de primeros auxilios para tu autoestima en caso de que te suceda algo como esto. Lee y verás -en tres sencillos consejos- por qué el hecho de que los vestidos de fiesta coincidan no es el fin del mundo y cómo puedes convertir esta anécdota en algo a tu favor.

#1. Vestidos de fiesta iguales, personas diferentes

Probablemente, tu primer impulso al ver que alguien va con el mismo vestido de fiesta que tú, sea escanear a la otra persona para discernir a quién le sienta mejor.

¡Error! Lo primero: eres una invitada de boda, de bautizo o de comunión, ¡no estás en una competición ni en un desfile de modas ni en una entrega de premios con alfombra roja! Si caes en la trampa de compararte a raíz de la coincidencia en los vestidos de fiesta, no conseguirás nada más que amargarte y sacar a flote tus complejos.

¿Qué hacer?

Reconduce tus pensamientos hacia algo generoso y positivo contigo: piensa en las razones por las que te encantó el vestido que llevas puesto, en lo bien que sabes que te sienta, en los cumplidos que te han hecho, desde la vendedora, hasta tu pareja o gente del propio evento. Tienes todo para ser la invitada perfecta: con que sepas y recuerdes que a ti te queda genial, da igual que también lo lleven otras personas.

 

#2. No te escondas

Siguiente medida desesperada muy común en estos casos: esconderte, evitar por todos los medios coincidir en el mismo metro cuadrado con la persona que lleva el mismo vestido que tú, como si con el roce de ambos vestidos de fiesta hiciera estallar el universo.

¿Resultado? Ansiedad durante la primera parte de la fiesta y agotamiento el resto de la velada. Al final, al ser un entorno controlado acabarás coincidiendo con tu “clon” sí o sí y, al hecho de sentirte mal y esconderte, habrás de sumar la frustración de haber fracasado evitándola.

¿Qué hacer?

Neutraliza esa extraña sensación de culpa de “si hubiese elegido mi segundo vestido favorito, esto no habría pasado” y céntrate en comprender que coincidir en la ropa con alguien no es nada malo en sí mismo; sólo es malo si tú le das esa valoración.

Enfócate en un hecho concreto y muy real: esa persona y tú habéis elegido el mismo vestido porque os ha gustado, lo que quiere decir que tenéis, por lo menos, ese gusto en común. Si a eso le sumas el hecho de que estáis en la misma fiesta, quiere decir que os gusta relacionaros con las mismas personas, ésas que os han invitado a las dos, así que, ¡fuera complejos y saluda a tu gemela si tienes la oportunidad! Quizá, a partir de esta anécdota, surja una nueva amistad.

#3. Juega

Desde el momento en que has recibido la invitación sabías que era una fiesta para pasártelo bien, ¿por qué has de cambiar el enfoque justo ahora? Aprovecha lo curioso de la situación para potenciar tu personalidad y mostrarte como una persona segura de sí misma.

Ármate de creatividad con tus amigos y conocidos. Incluso puedes hacer un cumplido a los anfitriones con una frase en broma del tipo: “Me apetecía tanto venir, ¡que he venido dos veces!”, al tiempo que les das la enhorabuena por lo bien que les ha quedado todo.

Hagas lo que hagas, ¡sé tú misma y recuerda que eres única! De una situación como esta puedes sacar grandes aprendizajes sobre ti y una autoestima muy fortalecida, ¡adelante!

Si te sueles encontrar en situaciones en las que sientes que “vas a quedar mal” y esto te agobia, puede que la ayuda de un psicólogo te venga bien para fortalecer tu autoestima. Da el paso de reconocer lo mucho que vales sólo por ser tú. En TherapyChat podemos ayudarte.

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