Causas de la depresión

Causas de la depresión

En un diagnóstico de depresión, uno de los factores más importantes es identificar la causa, ya que gracias al conocimiento de los factores que han podido desencadenar esa situación, es posible concretar un tratamiento más efectivo para el paciente. Existen distintas causas de la depresión que te conviene tener en cuenta.

10 causas de la depresión

#1.- Muerte de un ser querido

En ocasiones, es la experiencia de la ausencia que produce la muerte de un ser querido al que el paciente estaba muy unido la que produce un cambio importante en el estado de ánimo; el duelo puede cronificarse de forma que la tristeza se torna permanente. Eso no significa que la muerte de un ser querido produzca depresión a modo de causa y efecto, sino que, en algunos casos, sí que puede darse esa circunstancia. En ese caso, es un síntoma el hecho de tener dificultades para retomar tu vida normal a pesar de que ya ha pasado un tiempo significativo desde la muerte de esa persona. Aquí puedes leer más sobre depresión por viudedad.

#2.- Experiencias íntimas y personales

En el día a día se viven un gran número de situaciones que, la mayoría de las veces, la persona afronta con sus propios recursos de resiliencia. Por ejemplo, el desamor. Sin embargo, existen circunstancias específicas por las que una persona puede sentirse literalmente desbordada por el sufrimiento de una situación que no asimila. Por ejemplo, una ruptura de pareja decidida por la otra parte, pero no deseada a nivel interno, puede generar un malestar importante y un sentimiento de tristeza intensa.

En una situación de estas características, quedas encerrada en pensamientos que te incrementan el propio dolor. «¿Por qué me ha tenido que pasar esto a mí?» es un pensamiento que incrementa las ideas negativas en forma de bucle en tu mente. El dolor intenso del desamor está marcado con esa ruptura repentina de expectativas de aquella persona que se visualizaba a sí misma en compañía del ser amado.

#3.- Desempleo de larga duración

El trabajo es una fuente de autoestima personal, sencillamente porque a través de la ocupación diaria experimentas una rutina con sentido, recibes un salario emocional, tienes una estabilidad económica que te permite hacer planes a corto plazo, creces profesional y personalmente. El desempleo de larga duración produce un impacto psicológico evidente porque implica vivir con la incertidumbre de no saber cuándo terminará este episodio.

El estrés, la ansiedad, el miedo, las emociones desagradables y las tensiones acumuladas pueden llegar a agudizar el riesgo de que aquella persona que se encuentra en una situación de este tipo experimente un principio de depresión ya que, a veces, el desempleado experimenta una sensación de invisibilidad social que afecta a su propia autoestima.

Además, si te encuentras en una situación de estas características, también sientes angustia cuando proyectas tu presente en el futuro, es decir, cuando no observas un horizonte prometedor al no recibir ninguna respuesta afirmativa en las entrevistas de trabajo que realizas. Aquí puedes leer más sobre depresión laboral.

El ser humano necesita cubrir sus necesidades básicas para desarrollarse también a nivel emocional. El malestar que produce el desempleo de larga duración, conecta con la angustia del porvenir a nivel básico. Es decir, en tareas tan concretas como pagar las facturas, hacer la cesta de la compra o poder disfrutar de algún capricho.

#4.- Soledad profunda

Esa soledad es la que se define por la falta de relaciones sociales de calidad. Y, también, por la sensación de indiferencia en un contexto individualista. El ser humano es social por naturaleza, necesita experimentar el placer de la amistad, el compañerismo y el encuentro con los demás. Por esta razón, la soledad negativa puede ir calando en el corazón del afectado a través de una pérdida progresiva de alegría.

La soledad profunda también puede ser la consecuencia de decisiones que han podido llevarte a distanciarte de tu entorno de referencia como consecuencia, por ejemplo, de agrias discusiones.

Uno de los grupos de edad más vulnerable ante la soledad como una realidad en la vida es el de la tercera edad. En un momento marcado por el poder de la comunicación de las redes sociales conviene puntualizar que la soledad también puede ser el resultado de tener una dependencia frecuente respecto de la comunicación tecnológica; sin embargo, la persona experimenta dificultades en sus relaciones presenciales. Aquí puedes leer más sobre la relación entre soledad y depresión.

#5.- El estrés

En el estilo de vida moderno se tiende a normalizar el estrés como un componente inevitable de la existencia dadas las exigencias de la rutina profesional. Sin embargo, el estrés crónico nunca debería ser natural porque debilita los recursos de resiliencia del ser humano.

Esta es una de las razones por las que el estrés intenso y prolongado puede actuar como detonante de un principio de depresión, ya que el estrés también actúa como un agente que agrava otras circunstancias personales. Por ejemplo, habrás notado que multiplica las preocupaciones e incrementa el cansancio.

Además, piensa que la gravedad del estrés también está en relación con el tipo de respuesta que adoptes en esta circunstancia. Cuando en una situación de estas características tiendes a reprimir el malestar, silencias aquello que te ocurre o no le das importancia y confías en que los síntomas del estrés pasen como por arte de magia, no estás dando la importancia que merece a esta información emocional que tienes que escuchar. A veces, desde esta visión de un estrés constante puedes llegar al límite de tus fuerzas.

Cuando tienes un malestar emocional recurrente pero no pides ayuda, estás confundiendo el concepto de fortaleza con una actitud que te lleva a superar tus propios límites de energía y resistencia. El estrés es significativo. Y, además, no solo puede darse en el ámbito laboral ya que, con frecuencia, aunque tenga su origen en el trabajo, puede llegar a afectar a otras esferas de tu vida.

#6.- Depresión post parto

Algunas mujeres experimentan tristeza profunda después de un acontecimiento personal que produce tantos cambios como el nacimiento de un bebé. A veces, la depresión post parto está condicionada por el desconocimiento social causado por el prejuicio de no entender la tristeza en un momento en el que se presupone la alegría vital. Sin embargo, este sufrimiento es genuinamente humano.

#7.- Depresión endógena

La depresión puede tener distintas formas diferentes de manifestarse. El razonamiento habitual del ser humano es creer que todo efecto tiene una causa visible, objetiva y limitada. Sin embargo, en el caso de la depresión, esta norma no siempre se cumple según lo previsto. Por ejemplo, en el supuesto de un diagnóstico por depresión endógena ocurre que el motivo de la tristeza no está vinculado con un acontecimiento externo sino interno. Una depresión reactiva es aquella que sí está vinculada a un suceso que ha actuado como desencadenante de un malestar importante; sin embargo, cuando se trata de una depresión endógena no es posible establecer esta relación de ideas.

#8.- Olvidarte de ti misma

Es decir, no dar importancia a cómo te sientes y a cuáles son tus necesidades también puede incrementar el riesgo de experimentar la tristeza profunda de la depresión. Un principio fundamental de la promoción de la salud es el propio cuidado personal. Sin embargo, cuando antepones de forma frecuente los intereses de otras personas a los propios, cuando cargas con problemas y responsabilidades ajenos como si fuesen tuyos, cuando no reconoces tus propios límites, estás dando la espalda a tus propias necesidades. Esto es algo muy importante en relación con las causas de la depresión.

En relación con esta circunstancia, también pueden incrementar el malestar aquellas personas que, con su compañía, lejos de impulsarse a ser más felices, se comportan como si no tuviesen en cuenta sus propias necesidades. Este es el riesgo, por ejemplo, de las relaciones tóxicas. Por tanto, considera también esta cuestión como una de las posibles causas de la depresión.

A veces, esta situación en la que parece que te has olvidado de ti misma no es el resultado de una actitud consciente, sino la suma de dificultades personales ante las que como protagonista has intentado dar una respuesta en soledad.

#9.- Experiencia traumática

Una de las causas de la depresión puede hacer referencia a aquel suceso traumático que marcó un punto de inflexión en tu vida. Puede ocurrir que de un modo recurrente, sientas cómo aquel suceso pasado sigue presente por el impacto que tuvo en tu vida.

#10.- Sufrimiento

La alegría y la tristeza forman parte de la experiencia de la vida. Puedes observarlo en tu propia historia. Sin embargo, el sufrimiento padecido por distintas causas de forma intensa y durante un periodo prolongado también puede afectar de manera acusada a tu propia capacidad para sobreponerte a esa herida.

El ser humano es muy complejo. Por tanto, más allá de interpretar las posibles causas de la depresión, es importante que si tienes una duda sobre este tema consultes tu caso de manera personalizada. Porque más allá de datos generales, cada situación siempre es única, personal y específica. Por tanto, las respuestas ante esta situación siempre deben ser personales.

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