Chantaje. Síntoma de una relación tóxica

chantaje

Uno de los problemas que en ocasiones aparecen en las relaciones es el hecho de que una de las partes, o ambas, utilice el chantaje con su compañero sentimental. Esto es un síntoma clave de la toxicidad de una relación y puede llegar a suponer un grave problema.

De hecho, este tipo de actitudes pueden dar lugar a la ruptura de tu relación o al malestar durante el tiempo que dure. Por ello, en este artículo vamos a contarte en qué consiste esta práctica y cómo puedes evitarla.

¿Qué es el chantaje emocional?

Lo primero que debes tener claro es que el chantaje al que nos referimos es el emocional, ya que al establecer una relación amorosa con la otra persona este es el que se manifiesta. Es muy importante que tengas claro que esto es una forma de maltrato psicológico muy difícil de detectar y, por tanto, de la que es muy difícil defenderse.

Como el que lo ejerce tiene una cercanía afectiva contigo, le será muy fácil influir en tus emociones. Por ello, cuando esto se realiza en los vínculos más estrechos es muy complicado acabar con él y puede resultar muy dañino para la relación.

La forma más común en la que se manifiesta este tipo de manipulación es con una frase del tipo «si no haces X, ocurrirá Y». Es decir, se trata de una amenaza, pero vestida de gala y que sale de la boca de la persona que dice amarte y respetarte. Sin embargo, sigue siendo una amenaza y debes defenderte de ella.

Por otro lado, tampoco se trata de que te obsesiones, ya que todas las personas tienen este tipo de actitudes alguna vez. Lo importante es que esto no ocurra con fecuencia.

En el momento en el que este abuso se convierte en algo común y continuo se estaría hablando propiamente de chantaje emocional. Esto implica que, si se mantiene, la persona chantajeada se somete a todo lo que quiere el abusador.

Consecuencias del chantaje

La repercusión de este tipo de dinámicas en las relaciones tóxicas es impredecible. No obstante, lo más normal es que, si eres la víctima te veas continuamente forzada a actuar contra tu voluntad y te estancarás a nivel personal.

Por otro lado, experimentarás un agotamiento emocional muy fuerte y verás cómo tu autoestima disminuye notablemente. A fin de cuentas, quien ejerce este abuso sobre ti está haciendo que la culpa te anule y te convierta en alguien maleable y fácil de manejar.

¿Cómo salir de esta dinámica tóxica?

Si te sientes identificada cuando se habla de este tipo de abuso, lo más importante es que comprendas cuáles son los mecanismos para poder abandonar esta situación. Así pues, a continuación vamos a darte una serie de consejos que te ayudarán a afrontar lo que está ocurriendo y a superarlo de una vez por todas.

#1.- Reconócelo

El paso más importante es reconocer que te están haciendo chantaje emocional. Es probable que pienses que esto es lo más sencillo, pero no lo es. Por el contrario, al profesar amor por la otra persona serás incapaz de pensar que te esté causando algún mal.

Sin embargo, has de ser realista y dejar a un lado tus sentimientos para centrarte en ti y en lo que verdaderamente piensas acerca de este abuso.

También es posible que pienses que tú no te dejarías ser chantajeada, pero no debes pensar que eres inmune a esto. De hecho, una persona que no quiera ser sometida puede verse igualmente atrapada en esta situación.

Además, aunque te veas muy capaz de evitar esto, si tiendes a culpabilizarte, siempre quieres evitar las confrontaciones y buscas la aprobación de los demás, eres la víctima perfecta para el chantaje.

#2.- Responde ante lo que está sucediendo

Una vez que entiendes que efectivamente estás siendo chantajeada, es importante que respondas. Debes dejar claro a tu pareja que vas a defenderte de sus acciones y no vas a ceder a aquello que quiere. Esta es la única forma de acabar con la situación.

Dejar de responder al chantaje de la forma que tu pareja espera es el principio del cambio. Ver los cambios que se producen en su comportamiento te hará reflexionar sobre el futuro de la relación.

#3.- Mantente firme

Una vez que cortes de raíz esta dinámica, debes mantenerte firme. La mayoría de chantajistas acaban con este tipo de actitudes, pero has de ser precavida, ya que podrían comenzar a ejercer cualquier otro tipo de presión psicológica.

En otros casos, es posible que el abusador intensifique sus chantajes. Si esto ocurre, has de mantenerte alerta y firme para que entienda que esa no es una vía posible para conseguir nada contigo.

#4.- Acaba la relación si es necesario

Si descubres que tu pareja no ha cambiado y no va a cambiar, lo mejor es que acabes con la relación. No importan los buenos momentos, los años vividos ni lo asentada que estuviera la relación. Lo único que debe importante eres tú y tu bienestar y si él no puede aportártelo, lo mejor es acabar con el vínculo y buscar una relación más sana y equilibrada.

Los perfiles psicológicos que debes evitar

Podemos diferenciar cuatro perfiles psicológicos básicos de personas que utilizan el chantaje en sus relaciones. A la hora de darte cuenta de si verdaderamente tu pareja es un chantajista es importante conocer más información.

Pero, además, este conocimiento puede ser una forma muy efectiva de defenderte de los ataques y de saber cómo actuar ante ellos. Así pues, vamos a comentarte cuáles son estas personalidades proclives.

Cabe destacar que los datos que vamos a aportarte proceden del libro El chantaje emocional de la terapeuta Susan Forward. Esta experta los clasificó según el tipo de presión que ejercen, y conocerlos a grandes rasgos te puede ser de gran ayuda.

Los castigadores

Este tipo de amenazas o chantajes van acompañados de una «advertencia» acerca de las represalias. Por tanto, dice de forma clara qué es lo que te pasará si no haces aquello que te está pidiendo.

Por ejemplo, si finalmente decides romper la relación porque la situación es insostenible, te dirán «si te separas de mí, no volverás a ver a tus hijos». En caso de que tengas hijos, claro. Si no, pueden utilizar cualquier otro pretexto que te haga daño.

En una situación más cotidiana, la forma de manipulación emocional podría ser más del estilo de «no vengas si no quieres, pero luego no te extrañes de que te deje por otra».

Este sería el primer perfil y uno de los más comunes. No obstante, hay otros tres que también deberías conocer.

Los autoagresivos

En este caso, el chantajista amenaza con infligirse daño a sí mismo. Pueden utilizar cualquier tipo de amenaza de dañarse llegando incluso a insinuar el suicidio. Verbalmente, pueden hacer afirmaciones del tipo «si me dejas, no me hago cargo de lo que pase con mi vida».

De igual forma, en lugar de ejercerse la amenaza verbalmente podría hacerse con conductas autoagresivas tras una negativa por tu parte, como golpearse la cabeza.

Los mártires

Estos son los más sutiles y los más difíciles de detectar. Se dedicarán a explotar tu sentimiento de culpa para salirse con la suya. Normalmente, cualquier afirmación que haga contendrá una actitud de resignación que parecería darte la razón, pero que lo único que hace es avivar tu sentimiento de culpa.

Por ejemplo, un «no te preocupes, me quedo aquí, ya sé que te sobro en todas partes». Este tipo de afirmaciones no tienen otro sentido que el de generarte un sentimiento de culpabilidad y tristeza que te lleva a ceder.

Los seductores

Este perfil utiliza un chantaje invertido en el que parecerá que la beneficiada eres tú. Normalmente, comenzarán contándote todo lo positivo que harán por ti pero siempre habrá una condición y será que cedas a sus deseos y peticiones. Así pues, una afirmación recurrente sería la de «no te faltará de nada y dispondrás de todo el dinero que quieras, pero vente a vivir conmigo».

No lo permitas más

Ahora que tienes más información acerca del chantaje, no dudes en acabar con esta situación de una vez por todas. Lo ideal es que en un primer momento lo hables con tu pareja y le hagas ver que su forma de tratarte no está bien y que, de hecho, se puede considerar maltrato emocional.

En este punto deberás ser fuerte y no ceder, ya que puede que tu pareja se ponga a victimizarse y a tratar de hacerte sentir mal. Por ello, no debes perder la calma, y tienes que dejarle muy claro que no vas a permitir que su actitud chantajista continúe. Aquí puedes leer más sobre cómo superar una relación tóxica.

En el caso de que la situación mejore y esta actitud no se manifieste más, no habrá ningún problema. Pero si observas que tras haber tenido esta conversación, vuelve a las andadas con el chantaje emocional no debes arriesgarte más. Céntrate en ti y en tu bienestar y deshazte de las personas que quieren manipularte. En unos años te lo agradecerás.

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