Cómo afrontar un despido durante la cuarentena

afrontar un despido durante la cuarentena

Asumir la pérdida de empleo conlleva afrontar una serie de sentimientos negativos que, en la situación de emergencia actual y teniendo en cuenta la posibilidad de una crisis económica próxima se ven intensificados.

El hecho de que las preocupaciones propias de un despido se sumen a las relativas a la salud supone una dificultad añadida a la hora de enfrentar la nueva situación. Nos encontramos en un momento en el que el bienestar emocional se puede ver alterado y por tanto las habilidades de solución también.

Además, es posible que la pérdida del empleo coincida con problemas económicos de otros familiares o enfermedad o pérdida de algún ser querido. Es por esto que queremos en este artículo explicar las emociones más frecuentes que pueden aparecer en esta situación y sugerir unos consejos para afrontarlo de la mejor forma posible.

¿Qué emociones aparecen tras el despido?

A pesar de que cada caso tiene una serie de matices concretos, existe una serie de emociones que con mucha probabilidad aparecen en todos aquellos que se enfrentan a una pérdida del empleo. Entre ellas se encuentran las siguientes:

Preocupación por el futuro: la incertidumbre y la falta de control sobre la situación producen cierto nivel de estrés, que añadido a la preocupación económica por asegurar la satisfacción de las necesidades básicas puede producir mayor malestar emocional.

Pérdida de autoestima: un empleo no solo es una de las bases del crecimiento profesional, sino que también constituye una fuente importante de reconocimiento social y estatus, esto puede afectar de forma negativa a la confianza e imagen que se tiene de uno mismo.

Miedo y rabia: es precisamente esa sensación de no controlar la situación la que genera miedo al futuro. El momento que vivimos actualmente como consecuencia de la crisis sanitaria aumenta la inestabilidad emocional porque en la mayoría de los casos el despido no era esperado. Además, la angustia por una posible crisis económica cercana y por la dificultad para acceder a un nuevo empleo se acentúa.

¿Cómo afrontar la pérdida de empleo?

Tras un despido se suelen atravesar una serie de etapas a nivel conductual y emocional que pueden ir desde la búsqueda impulsiva y poco organizada de empleo al desánimo. En muchas ocasiones el pesimismo posterior a la pérdida de empleo lleva a una menor estimación de uno mismo e incluso a la infravaloración del trabajo perdido.

Para conseguir transformar la incertidumbre y la negatividad inicial en una búsqueda eficaz pueden resultar de ayuda los siguientes consejos.

#1.- Evalúa tu evolución profesional

Lo que ha ocurrido puede suponer un punto y aparte en tu carrera profesional. Aprovecha este momento para reflexionar sobre las diferentes etapas laborales que has vivido y enfocar tu futuro de forma más concreta hacia lo que te haga sentir más cómodo o feliz.

Analizar tus competencias actuales tanto emocionales como técnicas y sociales puede resultar útil para potenciar aquello que sientas que debe mejorar. Es fundamental que en esta evaluación de tu perfil profesional para una nueva búsqueda tengas en cuenta la situación real del mercado.

#2.- Comprende el despido

Uno de los factores que más interferencia emocional genera a la hora de afrontar la pérdida de empleo es la falta de comprensión sobre el mismo. Sentir que has podido fallar o no estar a la altura de lo que se esperaba de ti a nivel laboral puede producir una disminución importante de la valoración de la capacidad o habilidades de uno mismo.

Es por esto que comprender lo ocurrido es el punto de partida para iniciar el nuevo camino y determinará la actitud a lo largo del mismo. Lo más importante en este punto es que la explicación se base en la medida de lo posible en hechos objetivos y probados y no en valoraciones propias. Por ejemplo, la situación actual provocada por la pandemia obliga a muchas empresas a reducir la plantilla y el trabajador debe comprender que el despido no se basa en motivos personales sino en la supervivencia empresarial.

#3.- Planifica una rutina

Mantener una organización a nivel de horario y de actividades es la base de la planificación eficiente en una búsqueda de empleo. Puede ser útil mantener unos hábitos de sueño y alimentación similares a los que se tenía en el trabajo para que no suponga un desequilibrio a nivel emocional y fisiológico.

Una rutina favorable y una buena planificación semanal no solo dirige de forma funcional a la meta, sino que mantiene la mente ocupada en el objetivo final de conseguir un nuevo empleo dejando menos espacio a pensamientos negativos.

#4.- Aprovecha para seguir aprendiendo

A pesar de que en un primer momento no se encuentren aspectos positivos a la noticia de la pérdida de empleo, el paréntesis laboral puede ser una buena oportunidad para seguir formándote.

Esto además de mejorar las capacidades como empleado puede ser un aspecto que haga sentir más útil y por tanto favorezca una mayor confianza y seguridad en uno mismo.

#5.- No pierdas la actitud positiva

Un buen nivel de iniciativa y motivación predispone a la acción mientras que una actitud negativa impide avanzar. En este sentido, revisar tu lista de contactos y cartas de recomendación de otros empleos puede ser un buen impulso.

El motivo que ha producido el despido, en este caso una situación complicada para las empresas por la emergencia sanitaria, puede resultar en sí mismo un reforzador, ya que la dificultad a la que se enfrenta una persona por haber perdido su empleo es más asumible que otras consecuencias de esta crisis.

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