Cómo ayudar a un hipocondríaco

cómo ayudar a un hipocondriaco

Nadie se pregunta cómo ayudar a un hipocondriaco hasta que descubre que alguien cercano sufre de hipocondría. Y es que, cuando una persona sufre hipocondría, el malestar no solo afecta al paciente, sino también al entorno más cercano.

La hipocondría es la preocupación recurrente en torno a la propia salud, experimentando pensamientos de alarma por síntomas poco significativos. Este síndrome también se ha visto agravado en la era de Internet, cuando las personas pueden caer en la trampa del autodiagnóstico al leer determinada información que interpretan de forma personalizada.

Además hemos preparado un artículo para poder dar ayuda a una persona hipocondriaca en el periodo de cuarentena.

El término «hipocondrio» es un concepto utilizado en anatomía para nombrar la parte corporal que está situada en el abdomen, ubicada debajo del diafragma. A continuación te explicaremos cuáles son los síntomas de la hipocondría y cómo ayudar a un hipocondriaco.

Síntomas de la hipocondría

El síntoma principal en las personas que sufren hipocondría es el miedo y la preocupación por tener una enfermedad, o incluso la seguridad de padecerla. La hipocondría hace que se preste una atención especial a cada sensación corporal, atribuyéndole la mayoría de las veces causas de mucha gravedad.

En una persona hipocondríaca, junto a esa preocupación aparecen síntomas físicos y alteraciones en el estado de ánimo. Los comportamientos excesivos relacionados con la salud pueden llevar a la persona a mantener conversaciones siempre sobre temas relacionados con la salud o sentir de forma inmediata cada uno de los síntomas que leen.

El resultado de la preocupación excesiva suele ser visitar de forma recurrente al médico para encontrar el diagnóstico que justifique sus “síntomas” y entender su sufrimiento. Cuando un médico descarta la enfermedad, la persona con hipocondría siente tranquilidad durante un periodo de tiempo muy corto, puesto que el alivio por no padecer algo grave se transforma en falta de seguridad en el diagnóstico dado por el profesional.

También puede darse el caso de que la preocupación excesiva a la enfermedad lleve a la persona a evitar los médicos por miedo a confirmarla. En este caso, el cómo ayudar a un hipocondriaco pasa por animarle a buscar la valoración por parte del médico y, si es preciso, una segunda opinión.

Cómo ayudar a un hipocondríaco

Si alguien de tu círculo sufre una gastroenteritis, tú podrías ayudarle a preparar menús acordes a una dieta que le ayude a recuperarse. Si esa persona sufre alopecia, puedes apoyarla buscando opciones para mejorar su densidad capilar. Pero ante la duda de cómo ayudar a un hipocondríaco las opciones son mucho más complejas porque, para empezar, tienes que familiarizarte con lo que es la hipocondría.

¿Cómo puedes calmar el malestar de una persona a la que quieres y que sufre por este motivo?

#1.- Acompáñale al médico

Un síntoma habitual del paciente que sufre este malestar es la comprobación constante de su bienestar. En lugar de darle constantes consejos para que deje de preocuparse por el tema, a la hora de decidir cómo ayudar a un hipocondriaco es mejor que muestres tu apoyo a través de tus actos. Por ejemplo, dedica parte de tu tiempo a acompañar a esa persona al médico. Tu presencia le ofrece un apoyo moral importante.

#2.- Anímale a que pida ayuda psicológica

La amistad no es suficiente para tratar este trastorno. De este modo, cuando intentas hacer razonar a la persona sobre aquello que le ocurre, entras en un juego psicológico que te desgasta a ti y que tampoco ayuda al paciente.

Saber cómo superar la hipocondría no es sencillo y es posible que te sientas un poco lejos de la solución. En ese caso, pide ayuda. ¿Por qué pedir ayuda? Porque igual que cuando una persona tiene un dolor de muelas debe acudir al dentista, cuando una persona tiene un malestar anímico que no puede resolver por sí misma necesita apoyo psicológico.

#3.-No hagas valoraciones negativas

No hagas valoraciones negativas. Otro de los síntomas de hipocondría es que los pacientes suelen magnificar su malestar. En realidad, esto es resultado de una hipersensibilidad y de la propia ansiedad que produce la preocupación por la salud.

En este caso, no entres a hacer valoraciones negativas del tipo: “Eres un exagerado”. Esa persona puede sentirse juzgada. Intenta tener empatía para comprender que sus manifestaciones son el resultado de cómo se siente.

#4.- Evita la sobreprotección

La demanda de atención de una persona que sufre hipocondría es tan alta que puedes experimentar agotamiento mental ante esta responsabilidad que pone sobre ti. Asume tus límites para comprender qué es aquello que depende de ti y qué es lo que no puedes controlar.

#5.- Cine terapéutico

La hipocondría tiene algunos síntomas en común con el TOC, sin embargo, son diagnósticos diferentes. El trastorno obsesivo compulsivo está condicionado por la impulsividad del paciente que experimenta un patrón de conducta repetido ante un asunto que le angustia. La película «Toc Toc» cuenta la historia de un grupo de pacientes que acuden a la consulta de un psicólogo experto para pedir ayuda psicológica.

Una película que aborda el tema desde el sentido del humor y que puede ser una propuesta de cine que, a modo de reflexión, te ayude a conocer más información sobre la angustia que condiciona la vida del paciente que sufre hipocondría.

La película reflexiona sobre el trastorno obsesivo compulsivo, sin embargo, recuerda que este trastorno tiene puntos en común con la hipocondría, por ejemplo, los comportamientos de comprobación constante.

#6.- Cuerpo y mente interactúan

Es habitual que cuando el paciente acude al médico para conocer su diagnóstico, experimente una tranquilidad momentánea cuando descubre que no le pasa nada. Pero pronto vuelve el círculo de negatividad del miedo.

En ese caso, es importante que intentes explicar al paciente que este malestar es, en realidad, el resultado de la ansiedad que siente. Es decir, sus sensaciones son reales, pero están causadas por la ansiedad somatizada en el organismo.

#7.- Distracciones positivas

Ante la preocupación, la ocupación es una terapia positiva. Por ejemplo, puedes sugerir planes de ocio agradables a esa persona: visitas a museos, paseos por una zona verde, cine (lee antes la reseña de la película para elegir una historia amable), deporte… Es decir, uno de los síntomas de la enfermedad es la preocupación excesiva, por esta razón, ocupar el tiempo es algo terapéutico.

Sensación de incomprensión

El paciente vive periodos en los que se siente solo porque percibe cierta incomprensión por parte de su entorno, se siente encerrado en su propio dolor. Sin embargo, siguiendo estos pasos descritos anteriormente, puedes acompañarle en su proceso de recuperación y en sus avances sobre el conocimiento acerca de cómo dejar de ser hipocondríaco.

Si conoces a una persona de tu entorno que también ha sufrido el mismo diagnóstico y ha logrado avanzar en su malestar, entonces, puedes proponerle que tenga una conversación con tu familiar ya que su testimonio puede ayudarle a modo de espejo para identificar comportamientos propios. Los consejos para la hipocondría son fundamentales para las personas que padecen esta ansiedad a la enfermedad.

La respuesta eficaz a cómo curar la hipocondría es deseada tanto por la persona que la sufre como por el entorno. Por esto, tú también puedes pedir asesoramiento psicológico  para recibir información sobre conductas apropiadas que puedes practicar, de forma terapéutica, en este momento. Tanto para apoyar al paciente como para cuidar de ti a nivel emocional.

Además, como soporte de la persona hipocondriaca una recomendación importante es que te cuides para que puedas estar al 100% ofreciendo tu apoyo.

Alcanza tu mejor versión mediante la app de psicología de TherapyChat. Somos la aplicación N.1 en psicología online y contamos con el mejor psicólogo para ti.

Cómo ayudar a un hipocondríaco
Scroll hacia arriba