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Ansiedad

Cómo combatir el estrés

El estrés es una respuesta innata de tu cuerpo que se activa cuando estás ante una situación externa que te puede resultar angustiosa, desafiante o amenazadora. Este mecanismo de defensa es imprescindible para que te ajustes a los cambios diarios que se suceden a tu alrededor correctamente. Además, para que tu organismo pueda responder a los retos que se presentan de forma adecuada es importante saber cómo combatir el estrés.

Un grado normal de estrés no solo es positivo, sino que también es necesario, ya que facilita tu adaptación al entorno. Sin embargo, cuando te encuentras con un exceso de circunstancias y factores estresantes, experimentas una sobrecarga emocional que puede afectar a tu bienestar físico y psicológico.  Esta sobrecarga puede prolongarse e intensificarse en el tiempo.

Es en estos casos en los que es importante aprender cómo combatir el estrés de manera óptima para que tu salud no se vea perjudicada.

Tipos de estrés

El estrés puede ser, en líneas generales, positivo o negativo. La tensión positiva, también conocida como eustress (estrés positivo), es la que te motiva y te empuja para ser mejor sin llegar a resultar dañina. Mientras que el distress (estrés negativo), es el que te incapacita y te provoca malestar generalizado.

Según la duración que tiene la angustia, podemos catalogar la tensión en tres categorías distintas.

Estrés agudo

Este es el tipo de ansiedad que más personas padecen. Se caracteriza por aparecer de forma súbita y es relativamente efímero. Puede estar provocado por una amplia variedad de causas en función de las experiencias que experimentes en cada situación. Aunque en algunos momentos puede ser excitante debido al aumento de adrenalina, también puede llegar a resultar agotador. Los síntomas desaparecen con rapidez y no suelen dejar secuelas en la salud.

Estrés agudo episódico

Es el que padeces cuando te expones a circunstancias que te provocan estrés agudo con mucha asiduidad. También es muy frecuente y puede estar debido a las demandas que te solicitan en tu entorno o a tus propias exigencias, especialmente si estas no son alcanzables y te producen una angustia permanente.

Estrés crónico

Es el que se produce cuando la tensión perdura en el tiempo y, aunque disminuya su intensidad o desaparezca el factor estresante, la ansiedad que sientes no desaparece y te mantiene en un constante estado de alerta. Es el tipo de estrés más grave, ya que puede tener consecuencias físicas, psicológicas y emocionales. Requiere que acudas a un terapeuta para que te enseñe cómo combatir el estrés que sientes. Puede estar causado por eventos traumáticos vividos a lo largo de tu infancia o por circunstancias excepcionales de tu vida adulta, como por ejemplo ocurre con los casos de maltratos y abusos, la pobreza extrema, las guerras o sobrevivir a una catástrofe natural.

Asimismo, también puedes sufrir estrés por el trabajo, ya que la vida laboral contiene una serie de factores estresantes que pueden afectarte personal y emocionalmente. Por lo general, esta tensión aparece a raíz de las exigencias y demandas carentes de razonamiento, que provocan que te sientas incapaz para seguir el ritmo de trabajo, alterando así tu vida diaria.

¿Cuáles son las causas?

Actualmente, existen una gran variedad de elementos estresantes que, en función del impacto que tienen sobre ti, pueden generarte un nivel de estrés y angustia en mayor o menor grado. En otras palabras, cualquier cambio que ocurra en tu entorno es considerado un factor de tensión. Lo que realmente marca la diferencia es la manera en la que resuelves cómo combatir el estrés al que te enfrentas en cada momento en particular.

Así pues, los estímulos que te pueden causar estrés pueden ser hechos rutinarios y habituales en tu día a día, como por ejemplo la contaminación acústica, las malas posturas, la falta de sueño o la mala alimentación. O también te pueden causar estrés experiencias más intensas, como la muerte de un pariente, el nacimiento de un hijo o la ruptura con tu pareja.

Además, también pueden considerarse un factor de riesgo las experiencias traumáticas de diferentes índoles o la predisposición que tengas a padecer ansiedad o depresión.

¿Quién puede padecerlo?

Si bien el estrés no tiene por qué ser siempre negativo, las últimas estadísticas indican que una de cada tres personas presenta síntomas derivados de alguno de los tipos de estrés. Es decir, puedes padecerlo cuando te expones a los diferentes estímulos estresantes, especialmente si no tienes las herramientas o no sabes cómo combatirlo.

Cómo combatir el estrés

Debido a que existen múltiples focos de tensión cada día, también son muchas las técnicas que puedes encontrar para reducir el grado de estrés que sientes a diario. Por lo tanto, para saber cómo superar el estrés lo primero y más importante que debes hacer es localizar los motivos que te llevan a sentirte así. Una vez identificadas las razones, puedes alejarte de ellas para aplicar las herramientas concretas que funcionen apropiadamente en tu caso en particular.

Consejos para combatir el estrés

A continuación, te contamos algunas de las actividades y de las prácticas que puedes llevar a cabo para mitigar tu nivel de angustia.

Practica deporte por placer

Practicar ejercicio físico de forma regular es un excelente remedio para aliviar la tensión que se acumula en tu cuerpo. Cuando padeces altos niveles de tensión de forma continuada, tu organismo segrega las hormonas propias del estrés que pueden causar males mayores en tu cuerpo. Mientras que, cuando practicas deporte, eliminas la secreción de estas hormonas y empiezas a liberar las de la 'felicidad', también conocidas como las endorfinas.

Igualmente, el ejercicio físico te ayudará a despejar la mente, a llevar una vida más activa y a aligerar la tensión muscular acumulada. No es necesario que te decantes por una modalidad demasiado intensa, ya que cualquier forma de ejercicio que practiques te ayudará a sentirte mejor. Sin embargo, sí que es importante que elijas una forma que puedas disfrutar sin que llegues a considerarla una obligación más para ti.

Aprende técnicas de 'mindfulness'

La meditación supone una de las mejores técnicas esenciales para combatir el estrés de forma apropiada. Con los ejercicios de la atención plena (mindfulness) logras un estado de plena conciencia en el que centras toda tu concentración en el momento presente, dejando a un lado todos esos pensamientos que perturban tu paz y tranquilidad.

El mindfulness se centra, en líneas generales, en la meditación. Además de obtener una sensación de sosiego que se mantiene una vez terminada la sesión, ejercitas tu mente y adquieres una mayor perspectiva para hacer frente a los estímulos estresantes.

Igualmente, también aprendes a respirar mejor. Y es que, cuando estás en lo alto de un pico de ansiedad o estrés, tus respiraciones son más rápidas y superficiales, lo que no te ayuda a calmar tus nervios. Con la meditación te acostumbras a respirar pausada y hondamente, y aplicas tus conocimientos en los momentos más necesarios.

Adopta hábitos de vida saludables

Cuando estás bajo mucho estrés es habitual que cometas ciertas imprudencias con tu estilo de vida, como dormir pocas horas o variar los horarios de tus comidas para así llegar a cumplir todo lo que tienes pendiente. Llevar un estilo de vida saludable es una de las pautas imprescindibles para prevenir que los nervios y la tensión perjudiquen tu salud y bienestar.

En otras palabras, es importante que sigas una dieta equilibrada que se ajuste a tus horarios habituales. Es fundamental que por las noches descanses las horas necesarias para que tu cuerpo se recupere del ajetreo diario. Asimismo, procura dejar de lado algunos vicios, como las bebidas excitantes, que incrementan tu nivel de nervios, el tabaco o las bebidas alcohólicas.

Mejora la gestión de tu tiempo

Aunque el trabajo es una parte fundamental de tu vida, no debe ser la más importante, especialmente si has comprobado que la razón por la que tienes angustia se encuentra en el ámbito laboral.

Trata de gestionar mejor tu tiempo para que cada día te quede un rato libre en el que puedas relacionarte con tu familia y amigos y dedicarte a las aficiones que más placer te aportan.

Escapa de tu rutina

Por otra parte, para que puedas aprender cómo controlar el estrés necesitas alejarte de todo lo que te provoca esta tensión. Pero como no siempre puedes tomarte unos días de descanso, intenta desconectar con otros medios. Es decir, deja los problemas del hogar en casa y los de la oficina en el trabajo. Y, sobre todo, no te niegues un rato cada día para sentir cada emoción al máximo y desahogarte a gusto, ya sea cantando, llorando, riendo o simplemente hablando con tus amistades.

En conclusión, es posible que cuando empieces a sufrir angustia no sepas cómo combatir el estrés de forma adecuada. Por eso es importante que acudas a un terapeuta. Juntos podréis discernir cuáles son los factores que te provocan tensión. Tu profesional te dará las herramientas necesarias para prevenir que tu estado de salud no se vea perjudicado por los nervios y la ansiedad.

Si quieres mejorar tu nivel de bienestar, en TherapyChat podemos ayudarte. Somos el N.1 en psicología online y contamos con el mejor psicólogo para ti.

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