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¿Cómo curar la hipocondría?

¿Escuchas o lees el pronóstico del tiempo antes de elegir qué ropa usar cada mañana? ¿Sufres terror a enfermar y sufrir? ¿Sientes una mayor seguridad cuando te encuentras en un sitio cercano a un hospital o ambulatorio? Quizá eres una de las tantas personas que viven pendientes de su salud de manera obsesiva. Estas personas creen estar enfermos cuando en realidad no lo están. Si es así, no debes alterarte ni desmoralizarte. En este artículo hablamos sobre qué es, cuáles son los síntomas de alarma típicos y cómo curar la hipocondría.

Hipocondría: ¿de qué se trata?

La hipocondría es un miedo irracional asociado a una preocupación excesiva a padecer enfermedades graves. En este sentido, un simple dolor de cervicales puede llegar a ser percibido como una desviación de columna; un dolor de cabeza puede llegar a confundirse con un tumor cerebral… Si sufres hipocondría es posible que te centres en el funcionamiento interno de tu cuerpo y acabes creyendo que todo lo que te ocurre es atípico y patológico. No obstante en general se trata de sensaciones corporales que suelen estar dentro de la normalidad.

¿Entonces qué te pasa? Si eres una persona hipocondríaca lo que ocurre es que estás malinterpretando las señales de tu cuerpo. Todo ello puede empobrecer tu calidad de vida en general y tu relación con otras personas en particular.

¿Cuáles son los síntomas frecuentes de la hipocondría?

La mayoría de los enfermos hipocondríacos presentan uno o varios de los siguientes síntomas.

Preocupación exagerada en torno a la salud

En efecto, se da un continuo control de lo corporal con la convicción de que se padece alguna patología graveY es que puede suceder, que si sufrimos hipocondría en una enfermedad crónica, como puede ser la diabetes, tendamos a pensar que somos proclives a otras enfermedades graves que no padecemos.

Quizá te ha ocurrido aquello de sentir un dolor de estómago y llegar a la consulta médica con la certeza de que sufres un problema digestivo. Y luego no pasa nada, se trata de una simple indigestión. Pero tú te quedas con la idea de que detrás de aquello se esconde algo más: una enfermedad. ¿Por qué te ocurre? Esa atención desmedida prestada al cuerpo hace que se amplifiquen las sensaciones corporales. Otra persona en tu lugar esperaría a que el síntoma evolucionara para después tomar un analgésico o pedir una cita médica.

Asistencia innecesaria a consultas médicas o a servicios de urgencias

Cualquier pequeño dolor o una simple picadura de un mosquito son motivos suficientes para que salgas corriendo al centro de salud más cercano. Tienes la plena convicción de que lo que padeces requiere de atención inmediata.

Por esta causa, es posible que visites al médico más de lo debido e incluso exijas a los sanitarios pruebas diagnósticas (tomografías computadas, resonancias magnéticas, hisopados o colonoscopias) y estudios exploratorios (muchos de ellos incluso desagradables) que realmente no necesitas.

Búsqueda incesante de información sobre diversas patologías

La hipocondría digital es un hecho. Se calcula que la mitad de los españoles constatan su diagnóstico médico por Internet, donde creen encontrar las respuestas a todas sus dudas diagnósticas. Si te paras a pensarlo es posible que lo hayas hecho alguna vez. También es frecuente que las personas hipocondríacas lean sobre temas de salud, compren revistas especializadas y hasta enciclopedias médicas. Saben qué medicamentos se utilizan para tratar un sinfín de enfermedades. Y precisamente por ello exigen a sus médicos que se los prescriban para volver con mayor tranquilidad a casa. Por fortuna no ocurre ya que si no hay enfermedad tampoco hay remedio.

Ansiedad y estado de ánimo pesimista respecto de la salud

Las personas hipocondríacas pasan el día entero hablando de síntomas físicos anticipando que están «incubando» una enfermedad que, de seguro, causará dolores insoportables. Sin embargo, son ideas erróneas originadas por un dolor de cabeza ocasional o un resfriado.

Conductas asimiladas en la niñez y que cuesta «desaprender»

Nadie se convierte en hipocondríaco de un segundo a otro. El estado de alerta respecto de la salud y la preocupación excesiva detrás de alguna línea de fiebre o dolorcillo se aprenden en la infancia. En la familia de origen se asimilan determinadas formas de hacer, pensar y sentir vinculados a los estados de salud. En aquellos grupos en los que el síntoma más nimio es considerado un grave problema de salud, es probable que crezca un futuro hipocondríaco.

No es algo que se transmita de generación en generación de manera expresa, sino a través de las acciones. Una mamá que lleva continuamente a su niño a urgencias le hace saber, no con palabras sino con gestos, que al cuerpo hay que prestarle mucha atención. Eso, con los años, se interpreta como un legado mudo que tiene secuelas significativas.

Si te consideras una persona hipocondríaca seguramente hayas vivido algo parecido en tu entorno. No obstante no hay de qué preocuparse, hay que ocuparse.

Cómo curar la hipocondría

Como primera medida no hay que desanimarse. A continuación hablamos sobre una serie de consejos para saber cómo curar la hipocondría: 

#1.- Tómatelo con calma

De ello dependerá que asimiles cómo curar la hipocondría con éxito. Serenidad es la clave para abandonar las ideas fijas que te anclan a enfermedades imaginarias y padecimientos que no ocurrirán.

#2.- Reflexiona sobre el origen de tu excesiva preocupación por tu salud

¿De dónde viene ese terror a enfermar y sufrir? Si prestas atención advertirás que algunas personas cercanas te lo inculcaron, pero que esto no tiene un fundamento lógico. Muchas personas viven con miedo a morir; céntrate en el miedo a no vivir plenamente. Es un cambio radical de actitud y de perspectiva que te permitirá, con el tiempo, recuperar tu calidad de vida y tus vínculos.

#3.- Identifica qué sensaciones corporales encienden la mecha de tu preocupación

¿Crees que estás sufriendo hipocondría en el embarazo porque piensas que a tu bebé le va a ocurrir algo malo? ¿Es la cabeza? Puede que lo relaciones con aquello que viste en las noticias hace tiempo. ¿Son los riñones? Tal vez viste sufrir a tu padre y te genera pánico pensar en aquello. ¿Son tus huesos? Puede que hayas leído que el cáncer de huesos es sumamente doloroso. Pero, ¿tiene sentido que creas padecerlo? No, y debes tomar conciencia de ello para afrontar tu problema y saber cómo curar la hipocondría que sufres.

#4.- Medita y céntrate en tu respiración

Nada está mal en tu cuerpo. El funcionamiento de los órganos genera movimientos y molestias ocasionales que normalmente no suponen la presencia de una enfermedad orgánica. Encuentra un estado de calma que te permita seguir pensando sobre el origen de esas ideas fantasiosas acerca de posibles patologías que realmente no padeces. El hecho de aprender a escuchar tu respiración en momentos en los que sientas nervios te ayudará a serenarte.

#5.- Controla el estrés

Si quieres saber como curar la hipocondría, lo primero que deberías hacer es aprender a gestionar tus emociones para mantener a raya tus niveles de estrés. Intenta no prestar tanta atención al cuerpo. Céntrate en otras cosas: tu familia, tu relación de pareja, tu trabajo o las cosas que te gusta hacer y no haces. Procura encontrar la serenidad que te falta para afrontar tu estado hipocondríaco.

#6.- Enfrenta el miedo, no lo niegues

De nada sirve rechazar el miedo. No es malo tener miedo; lo malo es que te paralice. Por ello, toma conciencia de aquellas sensaciones corporales que te preocupan en demasía. Enfrenta el miedo y sigue adelante. Incluso con miedo, no te detengas.

#7.- Valora los avances, por pequeños que sean

Debes tener el valor para reconocer la diferencia entre un estado anterior y uno actual. La hipocondría no se instaló de la noche a la mañana y no se irá de los pasillos de tu mente de un momento a otro. Tomará tiempo, pero podrás hacerlo.

#8.- Pide ayuda

A veces leer autoayuda o mirar vídeos inspiradores no es suficiente. Si no eres capaz de superar tu problema; si estos tips no te bastan para mejorar, un psicólogo especializado podría ayudarte. No lo dudes ni un segundo. Un profesional, mejor que nadie, sabe cómo curar la hipocondría.

Si necesitas más información, aquí puedes leer más consejos para la hipocondría

Ayuda profesional para curar la hipocondría

En especial desde la psicología cognitiva, existen muchas técnicas específicas para eliminar las ideas erróneas sobre tu cuerpo y tu salud y reemplazarlas por pensamientos más positivos y saludables. La terapia cognitiva tiene muy buena fama en la resolución de trastornos mentales, tales como la hipocondría.

Un psicólogo experto cuenta con variadas herramientas para ayudarte a resolver tu conflicto. Desde técnicas de relajación a técnicas cognitivas que te enseñen a interpretar de manera objetiva los signos corporales que tanto te preocupan. Además, un especialista en estas temáticas podrá indicarte diferentes técnicas de distracción y de gestión de las emociones con las que puedas manejar poco a poco el terror a enfermar y sufrir.

Por ello, consultar a un psicólogo puede contribuir a encontrar salidas a tu laberinto emocional. Si, por algún motivo, te avergüenza manifestar tus inconvenientes o síntomas a un profesional de manera presencial, la opción de la psicología en línea puede echarte una mano. Cada vez son más las personas que piden orientación psicológica a profesionales de la salud mental de manera online. Desde la comodidad de su hogar, manejando sus propios tiempos y espacios.

Si quieres mejorar tu nivel de bienestar, en TherapyChat podemos ayudarte. Somos el N.1 en psicología online y contamos con el mejor psicólogo para ti.

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