Cómo dejar de ser hipocondríaco

dejar de ser hipocondríaco

La salud es un principio fundamental del bienestar. Sin embargo, no resulta nada saludable vivir obsesionado con la idea de una enfermedad grave. Eso es lo que ocurre a las personas que padecen hipocondría. Son personas que sufren de manera anticipada por posibles enfermedades que todavía no se han producido (y en muchos casos nunca las vivirán en primera persona).

Sin embargo, la angustia que produce este pensamiento es tal que el afectado experimenta este nivel de malestar de manera real. Por esta razón, esta tensión emocional que también puede somatizarse a nivel físico altera la calidad de vida en el plano personal y profesional. Sencillamente, porque cada vez que siente un síntoma determinado, su nivel de alarma emocional se activa pensando en que este es el principio de un fatal desenlace o un punto de inflexión triste.

El miedo a la enfermedad también está muy relacionado con un temor universal: el miedo a la muerte como límite de la vida, la conciencia del fin definitivo de la existencia. Todo ser humano se hace planteamientos en algún momento sobre esta cuestión porque la muerte es inevitable.

Sin embargo, en el caso de una persona que experimenta esta preocupación constante por la enfermedad, la angustia es recurrente y, además, anticipada. Es decir, si te encuentras en esta situación, intenta pensar que este miedo futuro te roba la capacidad de vivir el presente de verdad.

El malestar que genera la hipocondría puede ser tal que incluso, a pesar de tener la constatación de estar en perfecto estado de salud tras haber recibido los resultados de un chequeo reciente, la inquietud vuelve a brotar de manera directa ante un nuevo estímulo.

Si tú te sientes identificada con esta descripción, entonces, piensa que es muy posible que esto te ocurra porque el propio miedo a la enfermedad hace que estés constantemente pendiente de las sensaciones de tu organismo. ¿Cómo superar el sufrimiento que produce esta situación? ¿Cómo superar la hipocondría? El grado de estos síntomas puede ser diferente, sin embargo, siempre te condicionan de algún modo. Por ello, por medio de la superación personal y el aprendizaje vital puedes sobreponerte a esta situación.

¿Y cómo dejar de ser hipocondríaco? 10 consejos

#1.- Google no es tu médico de cabecera.

Y es muy importante que lo tengas en cuenta, porque al buscar información sobre un síntoma determinado vas a encontrar resultados que pueden alarmarte inmediatamente. Además, existen síntomas que pueden ser comunes a distintas dolencias. Por ello, solo un experto puede darte una respuesta personalizada.

Igualmente, desde el punto de vista del entretenimiento, en un momento en el que las series de televisión que giran en torno a la temática de la salud están tan de moda, es preferible que elijas otra oferta de ocio para entretenerte. Además, con frecuencia, estas series de televisión muestran los casos poco frecuentes. El exceso de información sin ningún tipo de filtro puede incrementar la preocupación.

#2.- Reconoce tu problema

Identifica cómo gran parte de tus preocupaciones son totalmente improductivas al estar relacionadas con pensamientos que giran en torno a este asunto que te desborda. Al identificar aquello que te hace sufrir, puedes tener un mayor autocontrol para superarlo. Por ejemplo, puedes hacer una terapia psicológica para identificar las causas de tu malestar y desarrollar nuevos recursos de respuesta que te enseñen cómo dejar de ser hipocondríaco.

#3.- Desdramatiza la situación

Es evidente que la enfermedad forma parte de la vida. Sin embargo, en muchos casos, los síntomas de una dolencia son leves y totalmente curables. Y en el caso de una persona hipocondríaca, incluso puede llegar a sentir que no se encuentra bien a pesar de que objetivamente su salud es perfecta. Por tanto, deja de lado la exageración y la queja que solo amplifica un síntoma de una forma totalmente distorsionada, y aplica el sentido del humor. ¡Un curso de risoterapia puede ser muy efectivo para desarrollarlo!

#4.- Busca otros temas de conversación

Si esta circunstancia te hace sufrir es porque dedicas gran parte de tu tiempo a hablar sobre los síntomas, el dolor corporal, la medicina, los diagnósticos, las enfermedades, los tratamientos y las terapias. Ha llegado el momento de cambiar el foco de un modo consciente para centrar la atención en un objetivo distinto.

Por ejemplo, cuando quedes con tus amigos para compartir un plan, busca otras distracciones de conversación. Intenta compartir tus motivos de alegría, tus proyectos profesionales, tus próximos viajes… La clave para saber cómo dejar de ser hipocondríaco reside en tener una actitud optimista.

#5.- Analiza tu experiencia

Piensa en las veces que has acudido al médico creyendo que te ocurría algo grave y saliste de la consulta con la buena noticia de tener una salud de hierro. Por tanto, a través del ejemplo de tu propia experiencia puedes confrontar tus miedos para darte cuenta de que esta preocupación no te ayuda a ser feliz. Recuerda esas situaciones con más frecuencia para entender que reaccionar en este momento del mismo modo no te va a dejar evolucionar puesto que seguirás repitiendo patrones de comportamiento totalmente similares.

#6.- Evita el efecto contagio

Ten especial cuidado con no alimentar tus propios temores en la compañía de personas que también suelen exagerar sus preocupaciones de salud. De lo contrario, este efecto contagio puede producirte más angustia. Por el contrario, la influencia de amigos positivos, alegres y con sentido del humor puede ser terapéutica para influir de manera directa en tus miedos. Por tanto, para saber cómo dejar de ser hipocondríaco, es importante tener una actitud de aprendizaje.

#7.- Refúgiate en los pensamientos positivos

Cuando experimentas una preocupación de salud, tu propio organismo experimenta sensaciones asociadas al estrés generado por esos pensamientos preocupantes que dan como resultado un diálogo interior que te hace sufrir. Para intentar frenar este malestar, busca un lugar tranquilo, adopta una postura cómoda y respira profundamente para intentar tranquilizarte. Es recomendable que intentes observar la influencia de tus propios pensamientos positivos o negativos en tu nivel de bienestar general.

Es decir, en función de las ideas que pasan por tu mente, te sientes mejor o peor. No se trata de reprimir esos pensamientos sino de aprender a generar alternativas ante esa situación. Los ejercicios de relajación pueden ser especialmente efectivos para lograr ese propósito. Pero, también, puedes crear anclajes por medio de mantras que te dices a ti misma para tranquilizarte. Elige una frase que te dé calma. Puedes repetirla en voz alta si necesitas escucharla para que cale con más fuerza en tu corazón.

#8.- Busca ocupaciones externas

El nivel de atención a esta cuestión se reduce en la medida en la que tienes otros asuntos que ocupan tu mente e intentas distraerte: lectura, actividades culturales, aprender a tocar un instrumento musical, deporte, paseos, turismo… Por medio de la generación de nuevos hábitos y el aprendizaje emocional, puedes ir superándote poco a poco. No se trata de vencer el temor en un día sino de aprender a convivir hasta llegar a superarlo. Piensa que si otras personas han pasado por esta situación y han podido superarla, tú también puedes. Solo necesitas tener paciencia y tomar conciencia de que necesitas hacer cambios en tu vida.

#9.- No te sientas culpable

Si te preguntas cómo dejar de ser hipocondríaco, no te culpes por sentir de este modo o por tener estas reacciones. Intenta ser comprensiva contigo misma. No se trata de algo que haces a propósito. Por tanto, en este tipo de contexto, intenta ser amable y tener empatía. Para ganar mayor distancia emocional respecto a esta situación, intenta pensar qué consejos para la hipocondría le darías tú a un familiar si estuviese sufriendo tanto como tú. Escribe una enumeración de consejos y sugerencias que te gustaría hacer en ese caso. Después, lee detenidamente esas reflexiones porque son mensajes que pueden ayudarte a ti.

#10.- Potencia tu salud

¿Pero cómo curar la hipocondría definitivamente? Alimenta el concepto de salud en tu vida. Por ejemplo, observa a tu alrededor el ejemplo de personas mayores de 80 años que tienen una buena calidad de vida y gozan de buena salud a su edad. Es cierto que existen enfermedades. Sin embargo, el bienestar social también es observable a partir del incremento de la esperanza de vida. A su vez, busca el contacto con espacios naturales que por sí mismos son una fuente de vitalidad natural. Lugares que en cada estación del año tienen unos matices de color y te aportan unos estímulos que te ayudan a trascender más allá de ti mismo (algo importante porque una persona que sufre hipocondría está muy pendiente de sus sensaciones).

¿Qué ganas preocupándote tanto por algo que no ha pasado todavía? Una cosa es cuidar tu salud y otra muy distinta obsesionarte con el menor síntoma. Invierte el tiempo que dedicas a preocuparte en otros objetivos que dependen de ti, por ejemplo, adoptar un estilo de vida activo, cuidarte y disfrutar de la vida. Intenta marcarte objetivos personales concretos y realistas que te ayuden a avanzar en la dirección deseada de superar este miedo recurrente a la enfermedad. ¿Cuál va a ser el primer paso que vas a dar?

Si alguna persona de tu entorno está viviendo esta situación y quieres saber cómo ayudar a un hipocondríaco, o eres tú quien sufre el malestar de la preocupación continua por la enfermedad, la ayuda psicológica es de gran ayuda.

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