¿Cómo no vivir con miedo?

no vivir con miedo

El miedo es la emoción que experimentamos cuando creemos que estamos en peligro y podemos sufrir algún tipo de daño. Vivir con miedo, y que este vaya aumentando, puede hacernos perder el control de nuestras emociones y de nuestra vida.

El miedo te puede servir para estar más alerta ante un determinado peligro, pero si se intensifica o se amplia a otras situaciones, esa misma emoción puede paralizarte. Si te bloqueas, no puedes pensar con claridad y por tanto, no puedes tomar decisiones de forma eficaz. Es el círculo vicioso del miedo. Por ello, es fundamental superar tus miedos con el fin de que no se adueñen de tu vida. Es muy importante tener una buena autoestima que te permita mantener el control de ti misma en todo tipo de situaciones cotidianas.

En este artículo queremos transmitirte que vivir con miedo no es una buena opción. No te escudes en el miedo como excusa para no lograr tus sueños y metas.

¿Qué nos pasa cuando tenemos miedo?

El miedo es una emoción que forma parte de nosotros. Es completamente saludable y nos ha servido durante años para sobrevivir. Cuando sientes miedo, aparece un estado de alerta que te hace estar más concentrado y atento. Esto sirve para que aumente la concentración en la amenaza y seas capaces de defenderte. Por eso el miedo sirve para protegerte y sobrevivir.

El miedo desencadena una serie de respuestas físicas, además de las psicológicas. Nuestro cuerpo reacciona para poder enfrentarse al miedo mediante dos respuestas: huir o luchar. El corazón late más rápido y fuerte, la respiración se acelera, los músculos se tensan y las pupilas se agrandan. Todo ello para hacernos más efectivos y rápidos.

En resumen, el miedo es una emoción positiva que sirve para protegerte de las amenazas y los peligros preservando tu supervivencia.

Ahora ya sabes lo que es el miedo y para qué lo necesitas en tu vida. Pero el miedo, que originalmente sirve para un fin positivo como es la supervivencia de la especie, puede convertir tu vida en una pesadilla si se da ante situaciones que tu sistema nervioso interpreta como peligro vital pero que… no lo son.

El miedo y la evitación

¿Qué pasa cuando sientes miedo ante determinadas situaciones y no logras superarlo? Que, al final, para no pasarlo mal y no sufrir, decides evitar esas situaciones. Y eso sí puede convertirse en un verdadero problema en tu vida. Porque evitando situaciones solo lograrás reforzar tu miedo, que se hará cada vez más y más grande. Evitando situaciones gana la batalla el miedo, que te incapacita y te hace perder el control de ti misma, de tus decisiones y de tu vida. Si empiezas a evitar situaciones por miedo, el miedo manda.

Empezarás a tener ansiedad y a evitar aquello que te produzca reacciones físicas de incomodidad. También evitarás emociones dolorosas.

Te voy a adelantar algo: evitar las emociones y situaciones incómodas y dolorosas puede parecer un buen plan al principio. Esto nos genera una extraña sensación de comodidad y seguridad. Pero… ¡ojo! Evitar se puede volver contra ti. Al evitar las situaciones incómodas, les damos más poder sobre nosotras.

Vivir con miedo: deja de sufrir y recupera el control

#1.- Controla tus pensamientos

Vale, es cierto. No puedes cambiar tus emociones cuando quieras y cómo quieras porque no solo dependen de ti y no es tan sencillo. Si pruebas a decirte en una situación en la que tienes miedo «no tengas miedo» no podrás controlarlo. Pero lo que sí puedes hacer es aprender a identificar tus emociones y a controlar tus pensamientos. Si controlas tus pensamientos, las emociones les seguirán. Cuando sientas miedo, prueba con pensar en algo positivo y agradable y el miedo poco a poco irá disipándose.

Cambia tus afirmaciones negativas por afirmaciones positivas. Intenta cambiar las frases que te victimizan y te eximen de responsabilidades. Por ejemplo:

– «No es culpa mía» por «soy responsable de mis actos y asumo sus consecuencias». «No podré» por «voy a intentarlo». «Debería» por «voy a». «Tener que» por «querer». La palabra «problema» por «oportunidad».

#2.- Tu vida no es una continua lucha por sobrevivir

No es supervivencia. Es tu vida. Y tienes que aprovecharla. Vivir con miedo hace que lo pases tan mal que no disfrutes de la felicidad de los momentos del presente. Hace que no puedas vivir en paz contigo misma y con los que te rodean. Que no aproveches los momentos. Visualiza tu vida como un camino sereno que recorrer tranquilamente, paso a paso. Por el camino irán surgiendo obstáculos, pero estás preparado y tienes las herramientas para poder superarlos con éxito.

#3.- Define bien tus objetivos

Piensa en todo lo que está haciendo que no puedas avanzar. Después de ello, fíjate unos objetivos concretos y claros. Por ejemplo: «Me sacaré el carné de conducir» en vez de «tengo miedo de conducir un coche». Piensa en lo que harás, no en lo que tienes miedo de hacer.

#4.- No anticipes

Un punto clave para comprender cómo controlar la ansiedad y el miedo es no anticipar que las cosas nos van a salir mal por miedo a que nos salgan mal. Esto te puede bloquear y hacer que no consigas tus objetivos. Es la consecuencia de vivir con miedo, que se te escapan de las manos tus sueños. No anticipes situaciones negativas que aún no han sucedido. Libérate convirtiéndote en una persona realista. Siendo realista no serás negativa. Por ejemplo:

Imagina que tienes una cita con ese compañero de trabajo que te gusta desde hace tanto tiempo. Como tienes miedo y no te sientes segura de ti misma anticipas que la cena va a salir fatal, que te vas a poner nerviosa, te va a temblar el pulso al coger la copa de vino y vas a empezar a tartamudear. No quieres hacer el ridículo. Así que decides cancelar la cita diciendo que te has puesto enferma. ¡Qué pena! Quizá si hubieses asistido a la cita ahora mismo serías más feliz. Siendo realista no tendría por qué haber salido mal. Cambia de actitud. Puede que no sepas cómo controlar los nervios, pero tampoco pasa nada. No es el fin del mundo. Cambia los pensamientos anticipatorios negativos por positivos. Atrévete a exponerte al miedo y el miedo poco a poco dejará de ganar las batallas.

#5.- La sensación de miedo no durará para siempre

Aunque lo pases mal y el momento se te haga eterno… acabará. Así que puede que valga la pena un poco de sufrimiento si obtienes una recompensa en tu vida. Infórmate sobre los mecanismos biológicos que se encuentran detrás el miedo, saber lo que te está ocurriendo te ayudará a que el miedo no escale.

#6.- Sé amable contigo misma

Acéptate tal y como eres, con tus virtudes y tus defectos. No demonices tus fallos. Todo el mundo comete errores, no eres la única. Practica la atención plena para focalizarte en el presente. Si te tratas bien a ti misma no tendrás miedo a tener miedo, te aceptarás con miedo también. El miedo es parte de algunas situaciones y a veces no lo podemos controlar. Pero para vencer la ansiedad y el miedo debemos tratarnos bien y no culpabilizarnos por ser frágiles y perder el control. No te juzgues.

#7.- Ten paciencia

Si te presionas para dejar de tener miedo lo más probable es que entres en un estado de ansiedad. Ten paciencia. Con los que te rodean y contigo. Las cosas no suceden siempre como pensamos, pero tenemos que estar preparados para todo, sin que el miedo nos paralice. Si queremos controlarlo todo, el estado de alerta se apodera de nosotras. Superar la ansiedad y el miedo es posible pero requiere un proceso en el que la paciencia es fundamental.

#8.- Di adiós a las sensaciones que te hacen sentir incómoda

Sí. Te ha pasado. Has sentido miedo y has perdido el control de tu cuerpo. Lo has pasado realmente mal. Pero no tiene por qué ser siempre así. Despídete de esas sensaciones negativas y piensa que en el futuro saldrá mejor de lo que pensabas. Esto te ayudará a entender cómo reducir la ansiedad.

#9.- Practica la atención plena y la meditación

Siéntate un momento cada día en un lugar cómodo y concéntrate en tu respiración. Deja pasar los pensamientos que te vengan a la mente sin juzgarlos. Obsérvalos como si no fuesen tuyos, como si se tratase de una película. No intentes frenarlos en ningún caso. Esta técnica te ayudará a entender a tu cuerpo y sus sensaciones, a concentrarte en el presente y en el ahora y a dejar atrás los miedos. Las meditaciones diarias también tienen la finalidad de alejar la ansiedad y potenciar el autoconocimiento y el control emocional. Aquí puedes leer más sobre las técnicas de respiración.

#10.- El yoga puede ayudarte

El yoga puede ayudarte a controlar la respiración y liberar tensiones acumuladas en tu cuerpo. Las diferentes posturas irán liberando las corazas y los temores para dar paso a la relajación y la calma. Sentir que tu cuerpo está calmado influirá positivamente en cómo te enfrentas a tus miedos.

¿Cómo no vivir con miedo? Está solo en tus manos. Depende de ti. Nosotros te hemos facilitado algunos consejos útiles que pueden ayudarte, pero si crees que tú sola no puedes hacerlo no dudes en contactar con un psicólogo. Puede ayudarte a conseguir la calma que te mereces.

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