Cómo organizar mejor el teletrabajo

organizar mejor el teletrabajo

La situación provocada por la emergencia sanitaria en nuestro país ha llevado a que el domicilio se convierta para la mayoría en el lugar de trabajo. A priori puede parecer una opción cómoda, pero si no se gestiona eficazmente puede ser una fuente de malestar y ansiedad.

Para muchos es la primera vez que realizan el trabajo desde casa, y para los que no, existen circunstancias que hacen de esta situación una completamente excepcional. Sin duda el hecho de compatibilizar el trabajo con niños pequeños, no tener la posibilidad de desconectar con planes sociales o simplemente salir a hacer deporte son algunos de los factores que dificultan el trabajo desde casa.

Por eso en este artículo vamos a daros unos consejos que os ayudarán a hacer una buena gestión del teletrabajo y así mantener un estado emocional favorable.

#1.- Mantén la rutina anterior

Intentar asemejar lo máximo posible tus días a tu rutina anterior es fundamental para que la desorganización no te supere. Mantener el horario de sueño y los hábitos de higiene favorece el orden mental, lo que se traduce en mayor tranquilidad y estabilidad emocional.

En caso de que existan niños en casa, intentar replicar su horario habitual también producirá un ambiente más estructurado y por tanto disminuirá la frecuencia de los conflictos en el hogar.

#2.- Separa el ambiente de trabajo

En la medida que sea posible, separar el ambiente de trabajo del espacio de ocio o de sueño hará más fácil cumplir con la jornada laboral y poder desconectar en los descansos. En caso de no poder acomodar una oficina en el domicilio será importante evitar la cama o el sofá para trabajar.

Tan importante como establecer una zona de la casa para trabajar es contar con una buena organización. Marcarse tareas diarias y evitar posponer trabajo es clave para mantener una actitud positiva y un nivel de motivación adecuado.

#3.- Cumple con tu horario habitual

Estar veinticuatro horas al día en casa y trabajar desde casa no puede significar jornadas laborales indefinidas. Es fundamental cumplir con el horario de entrada y de salida para desconectar, esto es algo que debe estar claro entre compañeros, jefes y clientes para que no se genere un clima negativo o momentos incómodos.

En esta línea, será igual de importante diferenciar los días laborables del fin de semana y dedicarlo a otras actividades. El aburrimiento puede hacer que se ocupe el tiempo libre adelantando trabajo, pero si esto se mantiene en el tiempo terminará siendo contraproducente, romper con él es importante para retomarlo con mejor actitud y evitar el estrés.

#4.- Haz descansos

Pasar mucho tiempo delante del ordenador será contraproducente, es fundamental marcar pausas a lo largo del día para aumentar tu concentración y productividad. De la misma forma que en el lugar de trabajo haces pausas para almorzar o descansar con algún compañero, debes hacerlas en casa para evitar la saturación que provoca un tiempo prolongado con una misma actividad.

Recuerda que más tiempo no es más trabajo, esto solo ocurre si el tiempo es eficaz y mantienes un bienestar mental. Los descansos no solo mejoran el rendimiento, sino que favorecen el compromiso y la iniciativa del trabajador.

#5.- Contacto social

Si vives solo o estás separado de tu familia, mantén contacto diariamente con personas ajenas al trabajo. En la vida diaria, nuestro entorno familiar y social aporta bienestar emocional y favorece el desarrollo de una buena autoestima.

Comunicarte con los demás de forma general ayuda a mejorar la flexibilidad en tus pensamientos y un gran número de habilidades, pero en una situación de aislamiento se vuelve fundamental ya que ante una estimulación tan monótona el entorno cobra un papel esencial.

Dado que en España el teletrabajo está en una fase muy inicial, el cierre de la actividad laboral presencial como consecuencia de la expansión del virus puede tomarse como una prueba sobre su eficacia. En este sentido es necesario ser prudente y considerar todas las variables de esta situación, que en otras podrían ser controladas o mejoradas como es el caso del cuidado de hijos menores o los altibajos emocionales debidos a la preocupación por la pandemia.

Podemos concluir que el teletrabajo aporta muchos aspectos positivos, pero mal gestionado puede provocar emociones negativas como tristeza, apatía, desmotivación e incluso síntomas de ansiedad. Si siguiendo las pautas recomendadas el malestar continúa, no dudes en contactar con un profesional.

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