Cómo organizarte mejor durante el aislamiento

El periodo de aislamiento por el estado de alarma en el que se encuentra el país produce una acentuada ruptura en la rutina de las personas, algo que afecta a nivel físico y emocional.

Los hábitos favorecen el equilibro emocional y producen tranquilidad y armonía, factores importantes en el mantenimiento de la salud mental. Es por eso por lo que, dentro de la desestructuración producida a todos los niveles por la cuarentena, debemos crear un nuevo esquema en nuestros días y recuperar el equilibrio anterior.

La comodidad es uno de los beneficios más importantes de la rutina ya que el tener los elementos de tu mundo definidos aumenta la sensación de control y de seguridad. Por otro lado, los hábitos facilitan la previsión a corto plazo y ello se traduce en menos equivocaciones y, por tanto, menos preocupaciones.

A continuación, os explicamos algunos consejos de nuestros psicólogos para conseguir una organización eficaz y evitar el caos durante el aislamiento.

#1.- Cuida la alimentación

Está estudiado el vínculo existente entre la emoción y alimentación, una asociación completamente bidireccional en la que cómo y lo que comemos afecta a nuestro estado emocional y nuestros sentimientos afectan a nuestros hábitos alimenticios. En este sentido será muy importante pautar por un lado el horario de las comidas y por otro el menú de éstas para asegurar variedad y una dieta sana. Esta organización evitará que la irritabilidad y frustración afecten a la alimentación y por tanto que se consuman en exceso alimentos grasos, algo habitual en momentos de desequilibrio emocional que a la vez los perpetúan.

#2.- Pauta un horario

Si durante la cuarentena tu casa se convierte también en tu ambiente de trabajo será fundamental que intentes mantener el horario habitual. A pesar de estar en tu domicilio debe existir una hora de inicio y de final de jornada con descansos pautados. La tecnología dificulta la desconexión del trabajo, pero es necesario hacerlo ya que estar disponible las 24 horas del día disminuiría la capacidad de concentración. Esto es aplicable a pesar de que no exista actividad laboral, ya que una buena organización disminuye los síntomas del estrés.

#3.- No descuides la higiene del sueño

Con la cuarentena no hay traslados, puedes madrugar menos, trasnochar más e incluso dormir alguna siesta. Pero cuidado, no todo es tan bueno como parece. El sueño es la base de los hábitos saludables y, cambios repentinos en él, pueden afectar a cuerpo y mente. Alterar el ciclo de sueño puede producir efectos negativos en la atención, concentración, estado de ánimo e incluso a nivel metabólico.

Para intentar mantener una adecuada higiene del sueño será importante, entre otras cosas, establecer un horario para acostarse y levantarse, y si existen siestas, que éstas no superen los 45 minutos, cenar ligero y evitar el uso de la habitación para ocio o trabajo.

#4.- Mantén el orden

El orden físico favorece el orden mental. Evitar el caos y estructurar el ambiente externo aumenta el nivel de motivación y reporta energía. Pasar todo el día en casa provocará una mayor desorganización, pero es fundamental buscar una armonía para mantener la tranquilidad y el equilibrio interior. Lo contrario no sólo generará malestar emocional, sino que puede convertirse en una fuente de conflicto con pareja o familiares.

#5.- Aprende por placer

Reforzar idiomas o mejorar algún conocimiento concreto que siempre habías querido adquirir mejorarán tu motivación y esa maravillosa sensación de sentirse útil. El aislamiento no supone un freno en el crecimiento personal y profesional y por tanto es posible seguir aprendiendo cada día o fijándose nuevas metas. Recuerda que para que esto sea eficaz es fundamental que los objetivos sean realistas, específicos y que estén bien estructurados en el tiempo.

#6.- Cuida cuerpo y mente

Reservar parte de día al ejercicio físico y a la meditación mejorará el bienestar emocional durante el periodo de aislamiento. Son numerosos los gimnasios que han optado por mantener sus clases de forma telemática y los entrenadores personales que están facilitando recursos para suplir el ejercicio al que se está acostumbrado, o por qué no, para empezar a hacerlo. En lo relativo al cuidado de la mente, dedicar un momento diario a la meditación mejorará la relajación muscular, el estado de ánimo y la concentración.

#7.- Dedica tiempo a tu ocio, pero no te obsesiones

El aumento del tiempo libre da cabida a recuperar alguna de las aficiones que estaban olvidadas. El ritmo de trabajo, el mantenimiento de las obligaciones de la casa y de la familia o la vida social despriorizan muchas de nuestras pasiones. Retomar la lectura, manualidades, costura, restauración o repostería será emocionante y servirá para ocupar parte del tiempo que dure el aislamiento. A pesar de esto, es importante no obsesionarse con rellenar cada minuto del día ya que si eso ocurre podrían aumentar los síntomas de estrés.

#8.- Llama a un familiar o amigo todos los días

Se viva solo o acompañado es fundamental mantener comunicación con familiares o amigos externos al ambiente de aislamiento. Será importante no centrar las conversaciones en datos relativos al virus para que la desconexión sea real. Por suerte la tecnología facilita no solo conversaciones múltiples sino numerosas opciones lúdicas que suponen una buena opción para seguir sintiéndoles cerca.

Como ves, la cuarentena supone una limitación a muchos momentos y recursos que forman parte de nuestro día a día, pero nuestra actitud cambiará si nos focalizamos en lo que sí podemos hacer y en todas las nuevas posibilidades y fuentes de entretenimiento que están a nuestra disposición.

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