Cómo se manifiesta la ansiedad en el día a día

cómo se manifiesta la ansiedad

¿En qué consiste y cómo se manifiesta la ansiedad? La ansiedad es un mecanismo de defensa natural que aparece ante sucesos que pueden ser peligrosos y permite que nos pongamos alerta. Ahora bien, la ansiedad se convierte en un trastorno cuando surge de manera desproporcionada ante situaciones en las que no existe un peligro real.

Su aparición se puede dar en cualquier momento de la vida, sin distinción de edad, sexo o nivel socioeconómico y es muy importante darle la importancia que tiene y actuar a tiempo sobre el problema para evitar que derive en otros mayores.

¿Qué causa este trastorno?

Aunque las causas concretas de la aparición de un trastorno de ansiedad pueden ser múltiples (sucesos traumáticos, cambios vitales significativos, causas genéticas, consumo de drogas o situaciones vitales muy difíciles, entre otras), la emoción básica que está directamente ligada a la ansiedad en todos los casos es el miedo.

El miedo es una emoción necesaria que nos ayuda a mantenernos a salvo avisándonos de algún suceso preligroso e incitándonos a ser precavidos y a tomar las medidas necesarias para protegernos. Sin embargo, tiene su doble cara, ya que cuando no aparece de manera proporcionada a la realidad, el miedo paraliza, agobia y no permite vivir con tranquilidad y bienestar. Aquí puedes leer más sobre la relación entre miedo y ansiedad.

Por este motivo, siempre es importante que sea un profesional quien analice cada caso particular. Solo de esta forma se podrán poner en marcha los recursos más efectivos para cada persona.

¿Cómo se manifiesta la ansiedad?

Los síntomas de ansiedad se manifiestan en tres dimensiones básicas: en el ámbito cognitivo, el fisiológico y el conductual.

El nivel cognitivo

Hace referencia a los pensamientos. Los pensamientos propios de un estado ansioso son sumamente angustiosos y perturbadores. Cada pensamiento va acompañado de una emoción igualmente negativa y esta, a su vez, genera señales fisiológicas que llevan a realizar acciones. Estos pensamientos negativos pueden nacer también de determinadas interpretaciones de la realidad o de cómo se experimenta algún hecho concreto.

En este sentido, es fundamental comenzar a ser consciente del funcionamiento de los estados de ansiedad, ya que el proceso comienza siempre en los propios pensamientos intrusivos (siempre catastróficos) y de no frenarlos a su debido tiempo, se entra en un círculo vicioso que deriva en confusión y agotamiento mental.

El nivel fisiológico

Los pensamientos negativos han creado emociones intensamente negativas y esto da lugar a la aparición de los síntomas físicos. Se trata de la manera en la que el cuerpo reacciona cuando se activa el sistema nervioso ante una amenaza importante y que, en este caso es una anomalía. Palpitaciones, sudoración, tensión muscular, sequedad de boca, sensación de falta de aire, mareo, migraña o dolor de cabeza son los más frecuentes. ¿Qué ocurre cuando se experimentan estas molestas manifestaciones físicas? Pues que quien lo sufre comienza a multiplicar sus pensamientos negativos y de angustia: ya se ha entrado en el círculo vicioso.

El nivel conductual

Se refiere a las acciones que este estado lleva a realizar a la persona, tales como hablar demasiado rápido, gesticular en exceso, rascarse, tartamudear o evitar. Finalmente, esto conduce al intento de combatir la ansiedad a través de recursos que son negativos para la salud, tales como comer en exceso, beber alcohol, fumar mucho o automedicarse.

Cuando la ansiedad se mantiene en el tiempo y no se toman medidas para frenarla, estaremos hablando de un trastorno crónico. Se trata de una enfermedad que padecen miles de millones de personas en todo el mundo y puede desembocar en desórdenes obsesivos compulsivos, trastorno de pánico o trastorno de ansiedad generalizada, entre otros.

El día a día de una persona que sufre ansiedad

El nivel de ansiedad y por tanto, los síntomas, pueden variar mucho entre unas personas y otras y tener diferentes niveles de intensidad. Pero, incluso en los casos más leves, la ansiedad supone un problema importante que afecta a la persona que lo padece en todos los aspectos y llega a crear una rutina diaria muy complicada.

Algunas de las situaciones a las que se enfrenta una persona que sufre ansiedad son las siguientes:

  • Sensación de miedo intenso.
  • Ataques de ansiedad inesperados.
  • Síntomas físicos que generan mucho malestar.
  • Necesidad de huir de cierta situación o evitarla.

Además de estas cuestiones, existen muchas otras sensaciones que solo quien padece un trastorno de ansiedad conoce, como puede ser la falta de comprensión del entorno ante la situación que vives.

Afortunadamente, se puede curar la ansiedad, aunque requiere tu compromiso, tu paciencia y tus ganas de mejorar tu estado actual. Aquí puedes leer más sobre qué es un ataque de ansiedad.

¿Cómo puedo liberarme de la ansiedad?

Tal y como hemos comentado, si padeces ansiedad es importante que dediques tu atención a solucionar el problema lo antes posible. A menudo, el ritmo frenético de la vida diaria puede llevar a dejar a un lado algo tan vital como la propia salud, y por ese motivo es importante ser consciente de que se trata de una prioridad y comenzar a poner en marcha estrategias para combatirla.

Ante los principales síntomas de la ansiedad, el control y el manejo adecuado de la situación no es sencillo. Afrontar un problema de ansiedad requiere de la ayuda de un profesional puesto que es necesario conocer cuál es exactamente su origen, y entrenar las técnicas correctas para la gestión eficaz de los pensamientos y de los síntomas físicos de la ansiedad.

La terapia es la manera más efectiva de tratar el trastorno ansioso. Dado que existen diferentes tipos de terapia para tratar la ansiedad, lo conveniente es que un profesional conozca tu caso y te indique cuál es la mejor estrategia a seguir en tu situación para superar el problema.

Dicho esto, puedes poner en práctica algunos consejos si tu ansiedad es relativamente moderada y reciente.

Consejos para controlar la ansiedad

#1.- Identifica y frena los pensamientos rumiantes

Desvía la atención concentrándote en otra cosa cuando percibes que estás dando demasiadas vueltas a un pensamiento.

#2.- Toma consciencia de la magnitud real de la situación

Analiza la situación que te genera ansiedad para razonar sobre lo desproporcionada que es tu respuesta ante dicho suceso. Razonar y recordar mensajes positivos te aportará calma.

#3.- Enfréntate a los miedos

El miedo alimenta al miedo y la única forma de que la bola de nieve deje de crecer es plantando cara a aquello que te asusta. Una vez lo hagas, podrás comprobar por ti mismo que la amenaza no era tal.

#4.- Evita preocuparte en exceso y tratar de controlar cuanto sucede

Puedes dedicar un momento cada día a pensar en los problemas y en las soluciones, pero asumir demasiadas responsabilidades que te causen preocupación solo empeorará el problema. No es posible mantener bajo control todo lo que nos sucede ni lo que pasa a nuestro alrededor, sino que únicamente podemos tomar decisiones desde la calma y aceptar los resultados.

#5.- Mantén el contacto con la estricta realidad

La ansiedad se crea con frecuencia a partir de suposiciones de tipo “va a pasar esto” (siempre algo negativo), por lo que conviene recordar  que no podemos predecir futuras catástrofes infundadas, sino centrarnos en los datos objetivos de los que disponemos para tomar decisiones lo más acertadas posibles.

#6.- Fomenta la confianza en ti mismo

Superando pequeñas metas que establezcas cada día, y que no tienen que ser grandes retos sino pequeños objetivos, estarás ganando seguridad en tus capacidades y en tu fuerza y mejorando tu autoestima al mismo tiempo.

Si pones en práctica estas técnicas para manejar la ansiedad, estarás trabajando en su superación. Evidentemente, es un proceso que puede ser largo y requiere constancia y mucha paciencia, pero vivir sin ansiedad compensa cualquier esfuerzo por tu parte.

Superar tu ansiedad es algo primordial

Ahora que sabes cómo se manifiesta la ansiedad, si crees que sus molestos síntomas se han instalado en tu vida, es el momento de que tomes cartas en el asunto y utilices tantos recursos como estén en tu mano para solucionarlo. Evitar los síntomas o maquillarlos con ayudas inmediatas pero ineficaces y perjudiciales para la salud solamente empeorará el problema, especialmente a largo plazo.

Como hemos visto, dejar pasar el tiempo mientras se ignoran los síntomas o se combaten de manera inadecuada puede ser peligroso a largo plazo y conducir a un problema grave. Por este motivo, es preciso que actúes lo antes posible y que acudas a un especialista en caso de que los síntomas se mantengan y te produzcan malestar.

No olvides que la ansiedad se puede superar: solo hace falta tu compromiso para llevar a cabo el tratamiento que mejor se adapte a ti.

Alcanza tu mejor versión mediante la app de psicología de TherapyChat. Somos la aplicación N.1 en psicología online y contamos con el mejor psicólogo para ti.

Cómo se manifiesta la ansiedad en el día a día
Scroll hacia arriba