Cómo sentirse mejor con los años

Cómo sentirse mejor con los años cuando, por ejemplo, se acerca tu cumpleaños y este año no lo estás llevando como siempre… Y que este año cumples treinta y cinco. Ya te han hablado de la crisis que se desatará en tu vida. Luna cumplió treinta el año pasado y unos meses después dejó una relación de casi diez años para mudarse a otra ciudad en la que siempre había querido vivir. ¿Y si te pasa a ti lo mismo? Y eso por no pensar en las primeras canas y las primeras arrugas. ¿Y si no sabes la receta de cómo sentirse mejor con los años?

Los años no pasan en vano. Y cada año que pasa puede que se desaten nuevos miedos. Cuando somos jóvenes sentimos que tenemos toda las oportunidades y la vida por delante. Conforme avanzamos en la carrera de la vida, nos cuesta un poco más entender cómo sentirse mejor con los años.

¿Quién no recuerda el primer novio del instituto? ¿El primer beso? ¿La ilusión de empezar la carrera universitaria? O la desilusión al ver que no era lo que buscábamos. Y la emoción por empezar otra carrera. Al final no has trabajado nunca de lo tuyo, pero encontraste un trabajo que te encanta y con el que puedes mantener tu independencia.

Tu relación de pareja va y viene y estás empezando a sentir la llamada del reloj biológico. Sí. Hay muchas cosas que pueden agobiarte al pensar en cumplir años. Y cómo sentirse mejor con los años, sin duda, es una de ellas.

Hay muchas cosas del paso del tiempo que pueden generar angustia. Pensamos que con el tiempo se va nuestra vida. Y es cierto. Pero ¿qué pasa con lo que ya hemos vivido? ¿Debemos concentrarnos en el miedo a envejecer y dejar pasar todo lo bueno que nos ha pasado hasta el momento en lugar de investigar el secreto de cómo sentirse mejor con los años?

Crecemos, pero también adquirimos madurez emocional y esta madurez es clave para descifrar cómo sentirse mejor con los años. Trabajamos el conocimiento de nosotros mismos y evolucionamos interiormente. Comprendernos mejor nos hace poder llevar una vida más rica y tener más claro lo que nos gusta y cómo nos gusta. Nos autoafirmamos como personas capaces de indagar cómo sentirse mejor con los años.

Puede que estés empezando a tener miedo de cumplir años. Puede que tengas miedo a envejecer porque hay cosas que estás dejando atrás. Y por ese millón de cosas que querías hacer y todavía no has hecho.

En este post hablaremos de cómo sentirse mejor con los años, cómo ser feliz y cómo mejorar la autoestima. Porque hay cosas que puedes hacer para sentirte mejor y dejar atrás para siempre el miedo a envejecer, para cambiarlo por una actitud positiva.

Etapas de la vida y madurez emocional

Cada etapa de la vida tiene sus peculiaridades, sus ventajas y sus inconvenientes. Todas aportan algo y son necesarias en el engranaje de nuestra vida. No debemos tener miedo de ninguna porque lo que aprendamos en cada una nos ayudará para la siguiente.

Hay muchas personas que dicen que volverían a tener el cuerpo de los treinta años, pero que se quedarían con la experiencia y la madurez de los cincuenta. Esto solo demuestra que crecer es positivo y que el propio crecimiento da pistas de cómo sentirse mejor con los años. Puede que nuestra piel no sea la misma y que ya no tengamos la figura de los veinte años. Pero tampoco tenemos la ingenuidad y la inexperiencia de esos años.

#1.- Adolescencia

Va más o menos de los 11 a los 17 años. Es una etapa en la que afirmamos nuestra personalidad. Pasamos de ser niños a ser personas adultas. Esta etapa la marca el cambio hormonal. Es el momento del descubrimiento del cuerpo y de la sexualidad. Se vive todo intensamente y a menudo de forma dramática. Queremos sentirnos integrados socialmente y buscamos el apoyo del grupo que será muy importante en nuestra identidad.

#2.- Juventud

Esta etapa es mucho más larga. Abarca desde los 18 hasta los 35 años. Actualmente la juventud se alarga porque tardamos más en encontrar un trabajo fijo, establecernos en un lugar y formar una familia.

En esta etapa lo importante es que nos volvemos independientes. Fomentamos la autonomía al dejar la casa familiar, empezamos a trabajar y aumenta la responsabilidad al afrontar situaciones nuevas.

#3.- Madurez

De los 36 a los 65 años viviremos la madurez. Una etapa plácida y estable en la que podemos empezar a disfrutar de las cosas por las que nos hemos esforzado en la juventud. Normalmente es la etapa en la que las relaciones de pareja y el trabajo se estabilizan y se plantea el formar una familia. Una etapa de echar raíces y disfrutar de la vida de una forma más calmada. Disfrutamos de la madurez emocional que nos ha proporcionado la adolescencia y la juventud y nuestra autoestima y nuestro yo se definen.

Sí, puede que físicamente empecemos a notar el paso de los años con las primeras canas, las primeras arrugas o un poco de flacidez. Pero todos estos detalles no harán que sintamos miedo si tenemos una autoestima fuerte y creemos en nosotros mismos y en quienes somos. Todo lo contrario. Todos esos detalles pueden hacer que nos veamos más fuertes y que solo sean un fiel reflejo de cómo ser feliz con el paso de los años.

#4.- Vejez

Esta etapa empieza a los 65 años. Es una etapa tranquila de algunos cambios como la jubilación con la que volvemos a ser de nuevo independientes y dueños de todo nuestro tiempo. Etapa para dedicarnos a nosotros y, a menudo, para disfrutar de los nietos, de la familia o de las amistades.

Es importante cuidar la autoestima en este momento, puesto que el fin de la vida laboral puede generar sentimientos de inutilidad por no ser capaces de gestionar el tiempo libre. Sin embargo, retomar aficiones dadas de lado por el ritmo del trabajo o probar actividades nuevas hará que nos sintamos bien y mejore la consideración que tenemos de nosotros mismos.

Cómo sentirse mejor con los años: sin miedo a envejecer

Para disfrutar del paso de los años y sentirnos mejor es muy importante enfocarnos en el presente. Dejar de procrastinar también nos puede ayudar a sentirnos mejor o, con otras palabras, “no dejar para mañana lo que puedas hacer hoy”. Aprovecha cada momento sabiendo que sacarás un aprendizaje de él.

Es fácil con el cambio de etapas, en los treinta, los cuarenta, los cincuenta, mirar hacia atrás con melancolía. Nos ponemos tristes y empezamos a tener miedo porque hacemos un balance de lo que hemos logrado o no. Nos comparamos con otras personas de nuestra misma edad y, si vemos que no hemos conseguido las mismas cosas, nos entran las prisas.

Recuerda que no tienes que hacer feliz a nadie más que a ti misma. Que no hay nada que debas hacer que sea obligatorio, tú tienes las riendas de tu vida. Todas las metas a las que quieras llegar debes ponerlas tú misma y no dejarte llevar por lo que la sociedad establece y espera de las personas a determinada edad.

#1.- Metas que nos impone la sociedad

Pasa el tiempo y no has logrado lo que la sociedad dice que tienes que lograr. Se supone que tenías que estudiar esa carrera que te haría ganar mucho dinero y posición social. Pero no te gustó y la dejaste y ahora tienes otro trabajo que te hace feliz, pero siempre habían esperado más de ti.

Es el momento de ser fuerte y decir que eso es lo que te gusta. A partir de los treinta años también es el periodo perfecto para empezar a plantearse nuevas metas. Si te sientes estancada es el momento de pensar en cómo ser feliz y empezar a ponerlo en práctica. Deja de retrasarlo y piensa, ¿cuál es tu sueño?

Puede que, si eres mujer, todo el mundo te esté preguntando cuándo tendrás un hijo. A partir de los treinta la sociedad presupone que todas las mujeres deberían tener o desear tener hijos, pero no siempre es así. Bien sea porque no han encontrado a la persona adecuada, bien porque no tenían una economía estable, un trabajo o, simplemente, porque han tomado la decisión de que no quieres experimentar la maternidad, muchas mujeres no tienen hijos a esa edad.

Tú mejor que nadie sabes lo que necesitas para ser feliz. Cuida tus metas y proyectos porque son lo que te dará la fuerza y lo que forjará tu autoestima. Es lo realmente importante. Todo lo demás puede esperar o pasar cuando tú lo decidas. Sin presiones sociales.

#2.- Sueños imposibles que nos limitan

Los sueños imposibles te limitan y no dejan que desarrolles todo tu potencial. Respeta tus verdaderas metas, las que te harán feliz. Nunca dejes de buscar nuevos retos, pero abandona todo lo que sientas que ha podido limitarte hasta el momento haciéndote creer que ibas a ser alguien que no eres.

Puede que soñases con ser estrella de cine y no lo seas. Pero si te gusta la interpretación puedes apuntarte a un grupo de teatro y atreverte a adquirir nuevos retos que mejorarán tu autoestima y te harán perder el miedo al paso de los años.

El paso del tiempo lejos de ser un enemigo es un gran amigo. Te regala grandes momentos. Te regala experiencia. No hay nada de malo en envejecer porque significa acercarnos más a nuestro verdadero yo y a nuestros verdaderos deseos.

Conforme pasa el tiempo nos alejamos de sueños infantiles, crecemos y podemos vivir la vida siendo nosotros mismos hasta el final. Una vida feliz es una vida sin miedo y aprovechando cada segundo. Que el paso de los años sea solo tu mejor aliado.

Si a pesar de esto no eres capaz de dejar de lado el miedo y el agobio por el paso del tiempo, un psicólogo experto puede proporcionarte las técnicas adecuadas para que gestiones de forma eficaz esos pensamientos negativos y te sientas preparado para el futuro. Si esta es tu situación, en TherapyChat podemos ayudarte.

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