Cómo superar el estrés: Consejos prácticos

superar el estrés

Saber cómo superar el estrés es fundamental puesto que se trata de uno de los problemas más frecuentes del mundo actual y puede estar causado por diversas situaciones familiares, laborales, económicas o emocionales. Si bien cierta dosis de estrés es necesaria e inevitable para abordar muchas de las cuestiones del día día, cuando los niveles aumentan, comienzan a aparecer ciertos síntomas.

Si no atendemos lo antes posible a estas señales, corremos el riesgo de que se convierta en estrés crónico.

Conoce cuáles son los principales síntomas y aprende cómo combatir el estrés.

Síntomas del estrés

Y ¿cómo saber si tengo estrés? El estrés genera dificultades para realizar las actividades diarias con bienestar y tranquilidad y en ocasiones se echa la culpa a cuestiones físicas (como debilidad muscular o dolor de cabeza) cuando el origen de los males no es otro que el estrés. Los síntomas pueden aparecer en diferentes formas, tales como:

– Dolores de cabeza.

– Fatiga.

– Tensión muscular.

– Cambios en el apetito.

– Dificultad para conciliar el sueño.

– Falta de concentración y de motivación.

Si te sientes desbordado y presentas alguno de los síntomas anteriores, ha llegado el momento de que tomes las medidas necesarias para saber cómo controlar el estrés.

Cómo superar el estrés

Una vez que sabes qué es el estrés, aprender a gestionarlo pasa por saber reconocerlo y actuar rápida y adecuadamente para reducirlo. Aquí tienes algunos consejos que pueden ayudarte, toma nota:

#1.- Identifica tus fuentes de estrés

El primer paso para solucionar un problema es comprender sus causas. Puedes hacer una lista con los principales problemas o situaciones que te causan estrés, por orden de intensidad. Esto te ayudará a tener más claro cuáles son los factores sobre los que tienes que actuar. En caso de que el estrés venga asociado al trabajo, aquí puedes leer más sobre el síndrome del quemado y sus efectos en el día a día.

#2.- Reorganiza tu agenda

Una de las causas más frecuentes del estrés es el exceso de compromisos diarios. Es necesario aprender a decir no y asumir únicamente las responsabilidades diarias que sean más importantes o imprescindibles.

#3.- Haz ejercicio

Si todavía no has abandonado la vida sedentaria puede ser porque no tengas tiempo o te falte motivación. En estos casos, conviene que realices los cambios precisos y que comiences a moverte, porque los beneficios de una simple caminata de media hora son inmediatos y puedes notar cómo se reduce tu estrés y mejora tu estado de ánimo. ¡No hay excusa!

Pero, ¡ojo! Procura que la práctica de deporte no se convierta en una obligación que te genere más estrés. Se trata de realizar la actividad más adecuada a ti y disfrutarla sin forzarte.

#4.- Presta atención a tus pensamientos

Para combatir el estrés es fundamental empezar por comprender que el estrés no está únicamente causado por lo que te ocurre sino por tu forma de vivirlo. En muchas ocasiones ni siquiera es necesario que suceda nada en particular, sino que es uno mismo el que se genera estrés mediante pensamientos negativos y angustiosos. La próxima vez que sientas que tu estrés aumenta, identifica tus pensamientos y trata de sustituirlos por mensajes positivos. Los pensamientos positivos tranquilizan y ayudan a actuar de forma más eficaz y serena.

#5.- Reserva tiempo para hacer las cosas que te gustan

El tiempo para desconectar de la rutina, relajarte y disfrutar debe ser una prioridad. Leer, ver películas, quedar con amigos o realizar cualquier otra actividad que te haga sentir bien reducirá tu estrés y te hará recuperar energía rápidamente.

#6.- Evita sustancias perjudiciales para tu salud

Cuando se siente que el estrés se ha apoderado de la propia vida, es frecuente intentar combatir los diversos síntomas haciendo uso de sustancias poco saludables. Abusar del alcohol, el tabaco o automedicarse no solo no solucionará el problema sino que puede conducir a importantes adicciones y por tanto empeorar todavía más la salud mental y física.

#7.- Duerme, hidrátate y aliméntate bien

Son las cosas más básicas y necesarias que las personas necesitamos para encontrarnos bien, y son precisamente las que más solemos descuidar. Seguro que ya sabes que dormir lo suficiente es imprescindible para tu salud física y mental. Si tienes problemas para conciliar el sueño, evita el alcohol al menos dos horas antes de ir a la cama pues el sueño será menos reparador si lo consumes, desconecta el teléfono y los aparatos electrónicos y fomenta un ambiente de relajación que propicie un buen descanso.

En cuanto a la alimentación, también sabemos que comer sano influye directamente en nuestro bienestar. Entonces, ¿por qué no comenzar hoy mismo a cuidarnos? Es algo tan sencillo como cambiar los productos de la compra y elegir más fruta, verdura y proteínas de origen vegetal. Lo mismo ocurre con el agua: es fundamental que te hidrates y tiene un efecto calmante.

#8.- Cuida y ordena tu entorno

Si tienes la casa desordenada es probable que tu estrés se dispare sin que te des cuenta. Merece la pena dedicar tiempo a recoger, a tirar todo aquello que no utilices y a despejar el ambiente. La limpieza y el orden te harán sentir mejor al momento.

#9.- Recupera tu sentido del humor

Reírse reduce al instante el estrés y el sentido del humor nos ayuda a quitar dramatismo a ciertas situaciones. Es un arma muy potente para encontrar una nueva perspectiva y sentirnos mejor.

#10.- Si tienes pareja, no escatimes en besos y abrazos

Está comprobado que los besos y los abrazos reducen los niveles de cortisol, “la hormona del estrés”, al tiempo que aumenta la serotonina, que es “la hormona de la felicidad”. Además, dar o recibir cariño refuerza nuestro sistema inmunitario. ¿No tienes pareja? ¡Pues acariciar a tu perro o a tu gato tiene también efectos positivos sobre tu salud!

#11.- Ten contacto con la naturaleza

Estar al aire libre y caminar entre los árboles es una manera de liberarse de la sensación de agobio y de recuperar energía. Los efectos del contacto con la naturaleza sobre el estrés son también muy rápidos y efectivos. Si vives en una ciudad, acercarte a un parque que sea grande y frondoso a despejarte te puede servir.

#12.- Prueba el yoga y la meditación

Quien lo realiza asegura que su efectividad está garantizada. Son prácticas que aportan múltiples beneficios en cuerpo y mente y pueden ser una herramienta muy útil si te animas a probarlas. Dedicar unos minutos al día a la relajación hará que afrontes las situaciones negativas de forma más adaptativa.

#13.- Date un masaje o un baño caliente

Será muy difícil que no te sientas relajado después de un buen masaje o un baño caliente. Si tienes la oportunidad, puedes acudir a un spa y dejarte cuidar mientras desconectas.

#14.- Encuentra nuevas aficiones

Algo tan sencillo como apuntarte a clases de baile, de algún idioma o retomar algún antiguo hobby puede ser la forma ideal de comenzar a dedicarte más tiempo a ti mismo.

#15.- Rodéate de las personas que te hacen sentir bien

Seguramente habrás oído hablar de las personas tóxicas. Son aquellas que, de manera consciente o sin darse cuenta, nos roban la energía y nos provocan sensaciones negativas. Reconocerlas es fácil: después de estar con ellas te sientes cansado y con un estado de ánimo más bajo del que tenías.

Lamentablemente, estas personas pueden ser familiares o amigos muy cercanos. Conviene que evites a quienes perjudican tu salud emocional y comiences a dejar espacio a personas que te aporten sensaciones positivas y que te hagan sentir alegre y con energía tras pasar un rato en su compañía. ¡De eso se trata la amistad!

#16.- Sé solidario

Cuando ayudamos a otros dejamos de centrarnos tanto en nosotros mismos y en nuestros problemas. Cualquier buena obra que hagas se verá recompensada de inmediato por el efecto gratificante que tiene.

#17.- Escucha música relajante

La música tiene el poder de cambiar el estado de ánimo, de activar, de relajar… Es un recurso rápido y efectivo que puedes utilizar cuando te sientas especialmente estresado

#18.- Haz una escapada

Cuando te sea posible, realizar una escapada de fin de semana puede ayudarte a descansar emocionalmente y a liberte de buena parte de tu estrés. No es necesario un gran viaje, un fin de semana a un lugar cercano es suficiente. Si no puedes, sustitúyelo por un fin de semana completo dedicado a ti, a tu descanso y a tu bienestar.

#19.- Acepta los cambios y lo que no puedes cambiar

Finalmente, es necesario que analices el conjunto de circunstancias estresantes que hayas apuntado en tu lista y que separes las que tienen solución de las que no la tienen. No es algo que puedas hacer de un día para otro, pero trabajar de manera consciente en la propia capacidad de adaptarnos y aceptar ciertas cosas tiene resultados muy positivos aunque no sean inmediatos.

Como ves, son muchas las consecuencias del estrés pero también las cosas que podemos hacer para enfrentarlo. Lo único que hace falta es que tomes la decisión de realizar algunos cambios para mejorar tu rutina y que des el paso de considerar tu bienestar una prioridad.

¿Qué pasa si sigo estando estresado?

Si sientes que no eres capaz de realizar los cambios necesarios o tienes una gran desmotivación y falta de energía, lo más probable es que hayas estado arrastrando el estrés durante demasiado tiempo. En estos casos, conviene que te intereses por la ayuda que puede ofrecerte un psicólogo, ya que te puede proporcionar las claves que necesitas según tu situación particular y tus necesidades concretas y personales.

En ocasiones, la persona tiene un conflicto emocional que le genera una gran ansiedad pero lo desplaza hacia el sufrimiento de síntomas físicos produciendo un trastorno por somatización.

Ahora que ya sabes cómo superar el estrés, no permitas que controle tu vida y haz uso de cualquiera de las herramientas que tienes a tu alcance para superarlo. ¡Recuperar tu bienestar está en tu mano!

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