Cómo superar el estrés de la convivencia

​Toni y Vero se conocieron en una clase de salsa a la que se habían apuntado en un intento por descubrir cómo superar el estrés. Vero llevaba tiempo bailando y Toni iba a probar una clase. Sus primeras citas fueron increíbles. Quedaban para cenar y se pasaban toda la noche riendo. Los dos tenían más o menos la misma edad y los mismos intereses: cómo superar el estrés era uno de ellos, así que, para conseguirlo, les gustaba pasear, la lectura y algo muy importante: bailar. Los dos lo pasaban estupendamente yendo los fines de semana a su sala de baile preferida y asistiendo a fiestas y a talleres de diferentes bailes.

Estaban muy enamorados. Toni pensaba que Vero era la mujer perfecta. Siempre que la veía estaba de buen humor. Su sonrisa le seducía y no podía dejar de tener ganas de verla y de sentir ese cosquilleo en el estómago de cuando te gusta mucho alguien. Vero pensaba que Toni era el hombre más guapo, considerado y agradable que había conocido nunca. Tenían muchas cosas en común y parecía de ese tipo de personas con las que es imposible enfadarse.

Parecía que juntos sabían perfectamente cómo superar el estrés, así que Toni y Vero iniciaron una relación de pareja que les hacía muy felices. Cada día sumaba. Sus amigos les decían que eran la pareja perfecta. Por eso nadie se sorprendió cuando a los seis meses tomaron la decisión de irse a vivir juntos e iniciar una convivencia.

La decisión de Toni y Vero es la más normal del mundo, pero tenemos que estar preparados. La convivencia no es de color de rosa y hay que prepararse para saber cómo superar el estrés propio de compartir tu espacio y tu tiempo con alguien.

Y es que decidir irnos a vivir con la persona que amamos parece un avance natural en toda relación. La nueva situación debería llenarnos de felicidad y lo imaginamos todo perfecto. Buscar una casa juntos, pintar y arreglar la nueva vivienda, elegir la decoración y los muebles… pero no todo es bonito. En este post te explicamos cómo superar el estrés que puede ocasionar la convivencia en pareja.

Cómo superar el estrés al empezar a convivir

Cuando se toma la decisión de compartir un hogar, la pareja experimenta cambios naturales que deben ser asimilados y gestionados desde la calma. Habrá muchas cosas bonitas en la convivencia, pero también existirán roces habituales, derivados del mero hecho de tener que contar con que alguien vive contigo, la casa ya no es sólo para ti. Saber cómo superar el estrés es clave para que los roces no escalen hasta dañar la relación.

#1.- Buscar una casa acorde con los gustos de ambos

Puede parecer una tontería en un primer momento, pero elegir un espacio a gusto de los dos puede convertirse en algo complicado. Saber cómo superar el estrés ante las dificultades y el cansancio propios de esta búsqueda servirá para llegar antes a una visión de consenso.

Viviendo por separado, tu pareja y tú habéis podido decidirlo todo sin contar con la opinión de otra persona. Pueden surgir diferencias, desde la zona en la que vivir al número de habitaciones que hacen falta.

Por ejemplo, puede que Toni esté acostumbrado a vivir en el centro de la ciudad y estar cerca de todos los servicios a cualquier hora, sabiendo cómo superar el estrés de la urbe. Pero Vero podría estar acostumbrada a vivir en las afueras. Para ella, un pueblo a veinte minutos de la ciudad es lo ideal para una vida confortable y no sabría cómo superar el estrés de vivir entre casas, comercios y coches.

Desde el primer momento, tu pareja y tú tenéis que sentaros a hablar sobre qué lugar es el ideal para vivir. Puede que no tengáis la misma opinión. Por eso mismo es mejor hablarlo de antemano y no llevaros sorpresas desagradables, o discutir por temas que podían haberse solucionado con una conversación sincera y abierta, en la que cada miembro de la pareja pudiese decir libremente cuáles son sus gustos y necesidades. Así, los dos podéis llegar a un acuerdo y hacer de la búsqueda de un hogar, vuestro primer paso para una convivencia sin problemas.

#2.- Empezar una economía en común

El dinero es un factor muy importante en una pareja que decide convivir y hay que aprender cómo superar el estrés ligado a temas económicos. Decidir cómo se van a repartir los gastos, o si vais a tener o no una cuenta en común para pagar el alquiler o la hipoteca y las facturas, es un paso clave al establecer un plan de convivencia.

No hay una forma correcta de llevar una economía en común. Tenéis que establecer un plan de gastos que os vaya bien a los dos y con el que os sintáis cómodos. Hay cosas a tener en cuenta. Por ejemplo, si uno de los dos cobra menos que el otro, o si uno de los dos prefiere tener dos cuentas separadas y una tercera en común donde vayan todos los gastos de la nueva casa.

Todas las formas son igual de buenas si a los dos miembros de la pareja les hace sentirse cómodos y respetados.

#3.- No ser perfecto, sino ser tú mismo

En la convivencia la relación de pareja se transforma. Cuando empezamos a salir y no convivimos, parece que los momentos en los que nos vemos damos lo mejor de nosotros mismos. Puede que estemos estresados, pero no lo mostramos cuando quedamos con la pareja e intentamos regalarle nuestra mejor versión.

En la convivencia tendremos que vernos mucho más a menudo, por lo que empezarán a surgir partes de nosotros que quizá el otro aún no ha descubierto. Uno de los miedos que podemos tener es que nuestra pareja nos descubra estresados, enfadados o tristes.

Es normal. No siempre podemos estar alegres y perfectos. Tenemos que aceptar al otro tal y como es y, también, aceptar que nosotros no siempre podemos estar bien. La base de toda convivencia es la aceptación de la verdadera personalidad del otro. Puede ser difícil, pero conocer a alguien profundamente y aceptarlo hace que tengamos una relación de pareja más profunda, rica, sana y sin estereotipos.

#4.- Agobio por pasar demasiado tiempo con la pareja

Empezar a convivir es un gran cambio. Mientras vivimos por separado, cada uno tiene su espacio y su individualidad. No tiene que rendir cuentas a nadie y va a su aire. Cuando quedamos con nuestra pareja es porque realmente nos apetece. Y los momentos en los que queremos estar solos, podemos disfrutar de esa soledad sin explicaciones ni críticas.

Pero cuando empezamos un plan de convivencia, podemos empezar a sentirnos un poco agobiados por pasar demasiado tiempo con nuestra pareja.

No te sientas culpable. Ni te sientas mal si ves que tu pareja se agobia. Lo mejor es que lo habléis tranquilamente y establezcáis una rutina en la que ninguno de los dos se sienta agobiado, y en la que cada miembro tenga su espacio para hacer lo que más le gusta sin sentirse mal.

Por ejemplo, si antes de convivir dedicabas la mañana del domingo a leer y estás agobiado porque desde que vives con tu pareja no lees nada, no te preocupes. Lo más importante es poder ser sincero, hablar con tu pareja y decirle que necesitas un tiempo para ti mismo y para leer. Tenemos que ser sinceros con nuestras necesidades y comprensivos con las necesidades de nuestra pareja. El respeto y el cuidado son la base de cualquier relación de pareja exitosa.

Si empezamos a agobiar al otro, a exigirle tiempo juntos que no quiere dar, o a pedirle explicaciones de por qué quiere hacer tal o cual cosa y no prefiere estar con nosotros, podemos caer en una excesiva demanda de atención y empezar una relación tóxica. El respeto al espacio propio es indispensable.

No hay que darle importancia a la cantidad de tiempo que pasemos juntos, sino a que el tiempo que compartamos sea de calidad.

#5.- Sensación de atadura: ya no puedo conocer a más personas

Cuando decidimos empezar una convivencia con nuestra pareja se adquiere a la vez algo que puede darnos miedo y respeto: un compromiso.

Cuando adquieres un compromiso significa que eliges libremente algo y dejas de lado otras cosas. En este caso, si eliges la convivencia con tu pareja significa que ya no eliges conocer a otras personas para mantener una relación. Este momento puede ser estresante para algunas personas, sobre todo si es su primera vez conviviendo con alguien.

Recuerda que no debes sentir miedo y que nadie te obliga a nada. Debes sentirte libre de elegir. Y si adquieres un compromiso de convivencia en tu relación de pareja no significa que pierdas nada, en todo caso ganarás muchísima experiencia y buenos momentos. La convivencia nos ayuda a madurar, a conocernos mejor y a llevar una vida más plena.

Cada vez que tengas miedo porque ya no puedes conocer a más posibles parejas, recuerda: tú has elegido a esa persona y has elegido ir a vivir con ella por un montón de buenas razones.

#6.- Sensación de que tu pareja te controla y te vigila

Cuando salíais nunca te había pasado, pero desde que convivís juntos sientes que tu pareja no para de pedirte explicaciones. El otro día saliste a cenar con tus amigas, y tu pareja llamaba cada hora para saber dónde estabas en cada momento.

El excesivo control y los celos pueden surgir cuando se empieza a convivir. De nuevo, es importante ser sincero y recordar que ni el control ni los celos son expresiones de amor.

La relación de pareja debe estar basada en la plena confianza. Habla con tu pareja y estableced los límites necesarios para sentiros libres desde un inicio.

#7.- La repartición de las tareas domésticas

El gran protagonista del estrés en la pareja: las tareas domésticas.

Para que no surjan problemas debemos establecer desde el principio (aunque mate un poco el romanticismo) unas normas de convivencia claras. En estas normas podemos estipular quien se va a encargar de la limpieza y quien de la compra, cuántas veces a la semana vais a limpiar o si vais a hacerlo juntos o por separado. Establecer unas reglas en cuanto a las tareas domésticas os ahorrará muchas futuras peleas.

Este cambio que se afronta con ilusión puede generar tensiones con el paso del tiempo, pero los consejos anteriores te servirán de gran ayuda cuando esos conflictos afloren. Si sentís que la nueva situación os está afectando a la relación de pareja de una forma que no podéis controlar, no dudéis en buscar la ayuda de un profesional de la psicología para recuperar la complicidad inicial. Los psicólogos expertos en pareja de TherapyChat pueden ayudarte.

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