Cómo superar la hipocondría. ¿Qué aporta la ayuda psicológica?

cómo superar la hipocondría

La hipocondría es un trastorno que cada vez afecta a más personas. Sin embargo, aún es muy desconocido. Por este motivo, en este texto vamos a explicar cómo superar la hipocondría mediante una serie de consejos, además de presentar esta enfermedad, sus síntomas, y las consecuencias que puede acarrear.

¿Qué es la hipocondría?

La hipocondría también se conoce como hipocondriasis y está categorizada como una enfermedad psicológica en la que el paciente cree que padece una enfermedad física grave.

Esta creencia suele basarse en argumentos infundados nacidos de una obsesión de la persona, ya que la salud física de quien padece este trastorno está en perfectas condiciones. Así pues, debido a esta creencia u obsesión, la persona está autoanalizando continuamente todas sus funciones vitales.

Algo que debes tener claro es que la característica principal de la hipocondría es la preocupación, convicción y, al mismo tiempo, temor por padecer una enfermedad grave. Y esta preocupación nace de una suposición personal sobre alguna impresión o cualquier otro indicio que se manifieste en el cuerpo.

Así pues, si sientes que tienes la necesidad de observar continuamente la aparición de lunares, pequeñas heridas, tos o incluso los latidos del corazón pueden ser razones por las que padezcas esta enfermedad y que busques inconscientemente indicios de que estás enfermo.

De esta manera, esta patología lo que provoca es una interpretación catastrófica y tremendista de cualquier signo corporal que te parezca raro.

Los hipocondríacos también enferman

No obstante, aunque seas hipocondríaco, puedes estar enfermo. Puede que estés prestándole atención a ciertos síntomas mientras que otros que manifiestes y que quizá sean más importantes y determinantes para definir tu afección, los estés pasando por alto.

Por otra parte, puede que llegues a manifestar síntomas orgánicos reales debido al efecto nocebo. Esto se puede producir porque centres tanta atención en una determinada función vital que, a raíz de esto, dicha función comience a funcionar deficientemente.

Es decir, que debido a tu proceso psicológico obsesivo puedes causar la aparición de uno o varios síntomas somáticos.

Síntomas de la hipocondría

Esta enfermedad tiene una sintomatología muy definida y que es fácilmente reconocible. Así pues, si te sientes de la forma que hemos descrito anteriormente y presentas muchos de los  signos siguientes puede que necesites consejos para la hipocondría.

  • Ansiedad: esta viene provocada por la presión continua de analizar el funcionamiento del cuerpo. Estar constantemente preocupado por la posibilidad de tener una enfermedad crea una gran carga mental que suele derivarse en episodios de ansiedad.
  • Descripción del cuadro clínico: si eres hipocondríaco no tendrás problemas al hacer una descripción de tu estado de salud con una gran precisión y detalle. Además de repetir continuamente cuáles son los síntomas que presentas.
  • Estado de ánimo desagradable que te hace manifestar una actitud atemorizada ante cualquier tipo de molestia que puedas padecer.
  • Aislamiento: ya que, en casos extremos, el avance de esta enfermedad puede llevarte a abandonar tu vida social, familiar e incluso laboral por dedicar todo tu tiempo a cuidarte a ti mismo.

Consecuencias de la hipocondría

El no tratamiento de este trastorno puede derivar en consecuencias graves para quien lo padece. De esta manera, si conoces a alguien que pueda tener esta enfermedad y quieres saber cómo ayudar a un hipocondríaco o tú mismo te sientes identificado con los síntomas, lo ideal es que sigas los consejos que te daremos a continuación.

No obstante, para que tengas en cuenta la gravedad de esta patología como se merece vamos a hablar de las consecuencias que puede provocar en tu vida.

– Limita tu vida. Cuando eres hipocondríaco te pasas la vida de médico en médico. Además, rechazarás una gran cantidad de actividades por el miedo a contraer nuevos síntomas imaginarios. O porque creas que por tu enfermedad no debes realizarlas.

– Mal desempeño laboral. Esta enfermedad que crees que padeces te impedirá ser productivo en el trabajo, cumplir con tus objetivos e incluso acudir al mismo. Esto puede provocar amonestaciones, reducciones de sueldo o despidos.

– Vida social reducida.Cuando no haces nada para que tu situación, tu ansiedad y tu estado de ánimo mejoren, te vas alejando de la gente que antes estaba a tu lado. Por tanto, es posible que vayas perdiendo tus amistados y por tanto retroalimentando ese malestar que ya sientes.

¿Cómo superar la hipocondría?

Ahora que sabes qué es, cuáles son sus síntomas y sus consecuencias, seguro que quieres saber cómo superar la hipocondría.

Pues bien, vamos a dar una serie de consejos que podrás aplicar en tu día a día para saber cómo dejar de ser hipocondríaco y desarrollar tu vida de forma normal. No obstante, siempre te recomendamos que acudas a un profesional de la psicología, ya que él podrá estudiar tu caso concreto y darte las pautas que necesitas para salir adelante.

#1.- No te obsesiones con las quejas

Párate a pensar por un momento cuánto tiempo dedicas al día a quejarte de dolores, de nuevos síntomas que crees que tienes o de sensaciones de tu cuerpo. ¿A que es mucho?

Pues bien, aunque en cierta medida sea bueno exteriorizar el dolor, si se hace repetidas veces recreándose en él, solo se aumentará la preocupación. Por este motivo, lo ideal es que intentes evitar las quejas constantes.

#2.- No busques explicaciones tremendistas a tus síntomas

Es decir, puede que notes que te ha salido un nuevo lunar, pero ¿es suficiente para estar convencido de que vas a tener cáncer? De igual forma si te duele la pierna. Puede que te hayas dado un golpe o que hayas cogido frío, pero no tiene por qué ser una trombosis.

Cuando te asalten estos pensamientos exacerbados acerca de las razones de aquello que sientas, intenta buscar una explicación más normal y probable.

#3.- Mantente siempre en la realidad

Siempre debes centrarte en lo que ocurre de verdad. Es normal que la hipocondría te desencadene pensamientos hipotéticos como «¿y si tuviera tal enfermedad?» «¿y si por hacer esto me pasara lo otro?» Pero debes controlar estos pensamientos y reflexionar.

Solo de esta forma te darás cuenta de que la mayoría de las veces que creías padecer una enfermedad, finalmente no era cierto. Deja a un lado tu mundo de suposiciones y compáralo con la realidad.

Además, usando esta técnica podrás ver lo improductivo que resulta estar continuamente comprobando tu estado de salud.

#4.- Observa la enfermedad desde otro punto de vista

En la hipocondría existen dos posturas muy claras y definidas. La primera de ellas es no acudir nunca al médico por si te detectan algo muy grave. Y la segunda de ellas es estar siempre alerta, preocupado y angustiado, yendo cada día al médico por si acaso tienes una enfermedad grave.

Visto de esta manera parece bastante inverosímil ¿verdad? Lo mejor que puedes hacer es interpretar la enfermedad de una manera diferente.

Es decir, usa el pensamiento que te angustia de manera productiva para hacer cambios en tu vida. Por ejemplo, puede que siempre estés angustiado por si padeces cáncer. Pero si este es tu temor, lo mejor que puedes hacer es dejar de fumar, hacer más ejercicio y comer de forma sana. Así tus temores se reducirán y estarás en mejor estado de salud.

#5.- Evita buscar síntomas de enfermedades en Internet

Por mucho que te interese saber sobre enfermedades, dado el problema que ahora tienes, lo mejor es evitar estas consultas en Internet.

Si en una situación normal tienes el riesgo de pensar que padeces ciertas dolencias, más aún te pasará si no dejas de consultar páginas de información en la red. Además, cuanta más información tengas acerca de enfermedades raras y graves, más angustia te creará cualquier pequeña sensación que experimentes en tu cuerpo.

Graba en tu mente que no eres médico y que por mucho que te informes en Internet no sabrás cómo interpretar el contexto adecuadamente para tener un diagnóstico fiable sobre ningún síntoma.

#6.- Observa todo lo que te has perdido y te estás perdiendo

Es decir, párate a pensar en todo lo que habrías hecho si no hubieras estado continuamente pendiente de tu estado de salud. ¿Habrías salido más con tus amigos? ¿Habrías disfrutado más de las reuniones familiares? ¿Habrías sido más eficiente en tu trabajo?

Pues bien, si la respuesta a estas preguntas es un sí, ya tienes otro motivo para deshacerte de la hipocondría. Piensa en cómo te ha coartado este trastorno y pon tu empeño y esfuerzo en superarlo poco a poco.

#7.- Afronta tus miedos

Otra de las causas más comunes que provoca esta obsesión por la salud es el miedo a afrontar alguna situación. ¿Llenas tu mente de preocupaciones sobre tu salud para no pensar en algo que te preocupa?

Si esto es así debes analizar qué es lo que te asusta tanto y afrontarlo. Solo así podrás desarrollar una vida completamente normal en la que seas tú quien tenga el control en lugar de una enfermedad.

Acudir a profesionales es imprescindible

Si crees que padeces hipocondría, pero no estás seguro o no te ves capaz de hacerle frente a este trastorno lo ideal es que acudas a profesionales especializados.

Es cierto que estos consejos pueden darte algunas nociones sobre cómo curar la hipocondría, pero nunca te ayudarán tanto como acudir a una cita con un psicólogo profesional.

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