Cómo superar un divorcio civilizadamente

cómo superar un divorcio

Ante la pregunta de cómo superar un divorcio, muchas veces, y para mal, se impone el pensamiento de que el divorcio es un fracaso. Esto hace que, en muchas ocasiones, situaciones que no son dramáticas se tomen de esta forma. Por lo tanto, dar pautas sobre cómo superar un divorcio es conveniente para multitud de personas que se ven ante esta situación y no saben cómo superar una ruptura amorosa.

En este artículo te hablaremos de la diferencia entre separación y divorcio, los distintos tipos de divorcio, las razones que lo provocan y cómo superar un divorcio actuando de la forma más civilizada posible.

Cómo superar un divorcio según la situación

Si bien, en el pasado, distinguir entre separación y divorcio era fundamental, hoy en España apenas existen diferencias prácticas. Cuando se reformó la ley en 2005, se eliminó el requisito de separación previa para la concesión del divorcio y se agilizaron los plazos hasta el punto de que, si hay acuerdo, en dos meses podéis divorciados. Por lo tanto, la separación, hoy, responde a la situación de hecho y el divorcio supondría dar patente de legalidad a la misma.

El divorcio de mutuo acuerdo es la opción elegida por el 76,6 % de los españoles, mientras que los demás optan por la vía contenciosa. Ahora bien, esta fórmula se suele utilizar porque permite ahorrar gastos, pero no implica (en absoluto) que se haya superado la situación. Lo que sí es cierto es que, como estáis obligados a presentar un convenio regulador, deberá existir un mínimo acuerdo en lo referente a los hijos y bienes en común.

En este artículo te vamos a dar algunos consejos para afrontar de forma eficaz la ruptura de pareja, teniendo en cuenta los diferentes casos en los que se puede producir.

Cómo superar un divorcio cuando tú quieres divorciarte

Si eres tú quien toma la decisión de divorciarse, aunque dé vértigo, tienes gran parte del camino hecho porque has podido valorar qué es lo que te conviene para tu bienestar y tu salud psicológica. La gran ventaja estriba en que haber llegado a este punto indica que consideras que puedes vivir mejor sin la relación que mantienes.

Si es así, es tu deber hablar con tu pareja, plantear las cosas abiertamente y, si es posible, llegar a un acuerdo para hacerlo de la forma más civilizada posible.

Cómo superar un divorcio cuando tu pareja quiere divorciarse

Cuando es tu pareja la que quiere divorciarse, empieza por preguntar cuál es el motivo porque, como mínimo, has de poder saber qué ha sucedido. Sobre todo, no pongas el carro delante de las vacas porque, quizás, él no es el único responsable de lo que ha sucedido. Por supuesto, y si ves que esta es una decisión firme, no es bueno que te niegues y quieras hacerlo por las malas, recuerda que el amor debe ser cosa de dos.

Esta situación es dura al principio, pero es lo mejor a largo plazo. Existen muchos casos de personas que están dispuestas a hacer cosas que no desean por complacer a su pareja y piensan que, así, seguirán juntos.

Asumir que el amor se ha terminado es el punto de partida hacia una nueva etapa de tu vida, en la que seguro que te esperan muchas cosas buenas.

Cómo superar un divorcio cuando los dos queréis el divorcio

Lo cierto es que, aunque no es lo más habitual, sí hay parejas que llegan a la conclusión de que no pueden vivir juntas y que, en consecuencia, se van a hacer menos daño si toman caminos separados. Son varios los motivos que pueden originar esta situación, así que, llegados a este punto, lo mejor es saber agradecer el tiempo compartido con la otra persona y poner punto y final a la relación de una forma adulta.

Llegar a esta conclusión ya es un signo de madurez y, en consecuencia, saber cómo llevarte bien con tu ex es posible.

Causas de divorcio

Son varios los motivos que pueden ocasionar un divorcio pero, antes de analizarlos y de dar consejos, sí queremos remarcar dos cuestiones importantes.

En primer lugar, en una separación con hijos no hay que privar nunca a los pequeños de la figura paterna o materna, aunque tengamos la custodia, ni hablar mal de ellos en su presencia.

En segundo lugar, y si hay patrimonio común, lo conveniente es solucionar esta cuestión de raíz cuando se presente el convenio regulador y, de no ser posible, en el procedimiento contencioso.

Independientemente de que se llegue al divorcio por iniciativa de una de las partes, o que esta sea conjunta, siempre hay un motivo o una concatenación de varios. En la mayoría de los casos, al final lo que sucede es que una cosa ha llevado a la otra, así que es bueno huir de análisis simplistas que, si bien pueden cumplir la función de placebo al principio, luego son inútiles para saber cómo superar una ruptura de pareja de muchos años de forma eficaz.

Caracteres incompatibles

La incompatibilidad de caracteres, también entendida como diferencias irreconciliables, es uno de los motivos más frecuentes de divorcio. Por las razones que sean, las personas cambian, evolucionan en sus intereses o, en algunos casos, se estancan y las discusiones son cada vez más frecuentes. Aunque cada vez son más las personas que deciden vivir en pareja antes de casarse, nos podemos encontrar con que el noviazgo idílico pase a ser una pesadilla cuando se vive bajo el mismo techo.

Si llega un punto en el que te molesten demasiadas cosas de tu pareja y eso afecta a la convivencia y a tu implicación en la relación, quizás sea el momento de plantear un divorcio. Lo más habitual es que ya no haya solución si os resulta un suplicio pasar tiempo jutnos.

Los divorcios por infidelidad

Si tu pareja te ha engañado, tienes un motivo para divorciarte y poner fin a la relación. Si crees que la infidelidad supone una pérdida de confianza que no se puede recuperar y eso te impide retomar la relación con esa persona, la separación es la decisión más coherente. El principal elemento que une a dos personas es la intimidad, entendida esta como confianza, por lo que una infidelidad siempre va a crear un problema importante.

Cuando se llega a este extremo, la confianza se ha traicionado y para muchas personas no hay marcha atrás. Si no puedes perdonar aunque lo hayas intentado, divorciarte es la mejor opción para todos.

Divorcios por relación tóxica

Este seguramente sea el caso que genera más daño y uno en los que con más probabilidad sea necesaria la ayuda externa para su superación. Si crees que el trato que te da tu pareja podría ser mejor o sientes que tiene comportamientos que no debes permitir, optar por el divorcio es la solución. Si el respeto se ha perdido y el amor y la complicidad se han convertido en celos, control y chantaje emocional, continuar con esa relación no merece la pena.

Esta decisión es más difícil que las anteriores, por este motivo, y si no te sientes con fuerzas para dejarlo sola, te recomendamos que pidas ayuda, bien a tus familiares o personas cercanas o a un psicólogo experto.

Fin del amor

Este caso es común en parejas o matrimonios que mantienen una relación de varios años y que han caído en la rutina; pueden llevarse bien y respetarse, pero ya no existe el amor. Si esto sucede, es importante no culpabilizar a la otra parte porque, si habéis llegado hasta aquí, ha sido responsabilidad de los dos.

Mantener el amor día a día es difícil y, hasta cierto punto, es habitual que dos personas no lo consigan.

Cuando se sabe que es lo mejor para los dos, aunque los divorcios nunca son agradables, superar el desamor es más fácil y afrontarlo desde la cordialidad y el respeto es posible.

Pautas para superar un divorcio

Una vez que hemos asumido que divorciarse es, en ocasiones, inevitable, las pautas a seguir serán específicas para cada caso, aunque por regla general hay que evitar el refugiarse en uno mismo y optar por el aislamiento. No se trata de buscar una nueva relación ya, pero sí de interactuar con normalidad con otros seres humanos y compartir experiencias.

#1.- En primer lugar, si la iniciativa de divorciarte ha sido tuya, probablemente tengas la autoestima lo suficientemente fuerte como para pasar la etapa del duelo sin dramatizar. En estos casos, lo importante es no correr, intentar hacer más vida social con quien antes no podías por tus responsabilidades matrimoniales y, en definitiva, dejar que todo se recoloque.

#2.- Si la iniciativa de divorciarse parte de la otra persona y no te lo esperabas, lo primero es superar el golpe. Si necesitas ayuda profesional, no dudes en pedirla porque lo fundamental, a corto plazo, es asegurar tu estabilidad emocional. Piensa que no tienes que demostrarle a nadie tu valía, únicamente eres tú quien se tiene que respetar. Es común el caso de personas que, por efecto pendular, para intentar superar una ruptura de pareja de muchos años, quieren volver a salir como si fuesen adolescentes o veinteañeros, con los lógicos resultados frustrantes.

#3.- Cuando la decisión de divorciarse ha partido de ambos, y aunque sea doloroso, habrás llegado a la conclusión de que vivías mejor sin tu pareja que con ella. Bien, este es un buen punto de partida porque, de esta forma, no tendrás el ansia de empezar una relación por llenar vacíos. Actúa de forma asertiva y aprovecha esta situación para decidir en tu vida social con quién te relacionas, cuándo y lo que estás o no dispuesta a tolerar.

Los divorcios nunca son fáciles aunque sean deseados y se considere la mejor opción porque implican un cambio de vida importante. Sin embargo, si sigues estas pautas sobre cómo superar un divorcio, te resultará más fácil y podrás recuperar tu vida normal lo antes posible.

Si a la hora de asumir la nueva situación te encuentras con dificultades que no esperabas o no te ves capaz de afrontar, no dudes en buscar la ayuda de un profesional.

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