Cómo vivir la pérdida y el duelo durante la cuarentena

duelo en cuarentena

La rabia, la ansiedad, la tristeza, el dolor e incluso la culpabilidad son emociones habituales cuando se pierde a un ser querido. Todas ellas aparecen en diferentes momentos tras una pérdida en lo que se conoce como etapas del duelo.

Estamos preparados para afrontar el fallecimiento de un ser querido de una manera concreta, en la que el apoyo familiar y social en el momento inicial es un punto clave en el proceso de duelo. Es por eso que en la situación actual, los sentimientos habituales de duelo pueden magnificarse o incluso distorsionarse al no poder realizar este duelo de la manera habitual.

El aislamiento produce que no se esté cerca del ser querido en sus últimos días, por lo que aumenta la preocupación al no poder vivir el proceso de una forma cercana ni hacer una despedida una vez que se sepa el desenlace próximo.

En este artículo nos gustaría dar una serie de consejos para afrontar este duelo especial de la mejor forma posible y comprender por qué se trata de un proceso distinto al que estamos acostumbrados.

¿Por qué es distinto a un duelo normal?

#1. Apoyo emocional: un duelo es uno de los momentos más delicados a nivel emocional y el apoyo de las personas cercanas es fundamental en su inicio. Sentirse querido y comprendido mejora la exposición inicial a la vida sin la persona querida. El aislamiento limita este apoyo a mensajes o llamadas que, a pesar de tener la misma buena intención, resulta frío y no generan el mismo efecto.

#2. Falta de contacto: estar lejos de tu familia, no poder abrazar ni mirar, no acompañar a los que sabes que también están sufriendo, implica un dolor añadido al propio vacío por la pérdida. En el duelo, tan importante como sentirte apoyado es tener el contacto físico y la cercanía del entorno.

#3. No realizar los ritos habituales: independientemente de las creencias religiosas o preferencias familiares en lo relativo a los ritos tras el fallecimiento, siempre hay un momento de despedida y recuerdo. La situación actual hace que se tengan que tomar decisiones diferentes a las que se habrían tomado en otro momento e incluso que pasen días y no se tenga información.

#4. Duelo más alargado en el tiempo: a pesar de que las emociones aparezcan desde el momento de la noticia del fallecimiento, no será hasta que se recupere una rutina similar a la anterior al confinamiento cuando comience el proceso de duelo. Ir a la casa del ser querido, recoger sus pertenencias o echar de menos su presencia en situaciones compartidas son momentos que deben llegar y que el aislamiento retrasa.

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Estrategias para afrontar el duelo durante el aislamiento

La situación actual puede producir un malestar añadido por la pérdida al sentir que su ser querido solo es un número más de una lista que por desgracia cada vez es mayor. En este sentido, pueden resultar de ayuda los siguientes consejos:

#1. No pienses cómo ha fallecido: por supuesto esto es muy complicado en los primeros días, pero es fundamental que confíes en el trabajo tan grande que los sanitarios realizan para intentar que todos se sientan acompañados a lo largo de su hospitalización. Pensar de forma recurrente en cómo habrán sido sus últimos momentos solo añadirá sufrimiento a la situación y serán solo suposiciones.

#2. Despídete cuando el pronóstico sea complicado: es importante ser consciente de la gravedad de la situación y actuar en consecuencia. Intenta expresar o hacerle llegar lo que te gustaría, piensa qué dirías si tuvieses la posibilidad de estar cerca en ese momento. Si no puedes hacer llegar este mensaje directamente a tu ser querido, considera escribirlo o grabarlo. El hecho mismo de hacerlo te ayudará a procesar mejor tus emociones y ayudará en el posterior duelo.

#3. Expresa tus emociones: las pérdidas dejan una sensación de vacío emocional grande y frenar las emociones que aparecen tras ellas solo alargará el proceso de aceptación de la nueva realidad. Deja que la tristeza o la rabia fluyan, recuerda que son etapas por las que es necesario pasar para recuperar la estabilidad emocional.

#4. Realiza un acto de despedida cuando sea posible: probablemente este es un final totalmente inesperado, puede que no tanto por el momento sino por las circunstancias. Que la situación impida velar a tu ser querido de la forma en que te hubiera gustado, enterrarle o realizar una ceremonia de despedida tal y como suelen marcar los plazos no significa que no pueda hacerse un acto más adelante. Esto ayudará a dar un cariz más emocional a un proceso marcado por una frialdad significativa.

Los rituales tras el fallecimiento ayudan a tomar conciencia de la situación y abren una etapa nueva. Es precisamente la ausencia de estos, la sensación de formar parte de un dato estadístico y la distancia de los seres queridos los que hacen que los duelos por personas fallecidas como víctimas del coronavirus tengan que enfrentarse a un duelo más largo, que no comenzará del todo hasta que se recupere una situación similar a la anterior al aislamiento.

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