Depresión: causas y consejos para superarla

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La depresión es uno de los problemas psicológicos con más prevalencia, afectando aproximadamente al 5% de la población en algún momento de la vida. Pero, ¿qué es realmente la depresión? ¿Cómo se si tengo depresión? Y si la tengo, ¿cómo puedo superarla? En este artículo vamos a hablar sobre los síntomas y las causas de la depresión, facilitando  consejos de psicólogos expertos para salir de ella.

¿Qué es la depresión?

El sentimiento de tristeza aparece con frecuencia en muchas situaciones de la vida. El límite entre la tristeza y la depresión está en la interferencia que se genera en el día a día. Cuando esa tristeza impide el desarrollo de la actividad habitual y cumplir con la rutina se vuelve imposible durante un tiempo, podemos encontrarnos ante una depresión. Aquí puedes leer más sobre cómo combatir la tristeza.

La depresión hace que el desempeño diario se vea afectado y aparezcan grandes dificultades para llevar a cabo las tareas diarias. Para saber si estás atravesando una depresión, a continuación explicamos alguno de los síntomas que, con mayor frecuencia, aparecen en esta alteración del estado de ánimo. Aquí puedes leer más sobre qué es la depresión.

Síntomas de la depresión

A continuación te contamos los síntomas más comunes de la depresión para que puedas responder a la pregunta, ¿cómo saber si tengo depresión? Sin duda, uno de los síntomas más característicos de la depresión es la sensación de vacío emocional y la indiferencia hacia las relaciones afectivas, lo que supone un alejamiento de la familia y amigos.

Es muy frecuente que aparezcan alteraciones en el sueño y en la alimentación. En cuanto al sueño puede aparecer una dificultad para conciliar o mantener el sueño, generando una sensación de falta de energía por el descanso insuficiente, pero también puede ocurrir todo lo contrario, que la persona duerma durante muchas horas al día alternando los ciclos saludables de sueño. Los hábitos de alimentación también pueden verse afectados, pudiendo aparecer de nuevo los dos extremos, la falta de apetito o una ingesta excesiva.

Otro de los síntomas de la depresión más comunes son los constantes cambios de humor, los estados de ánimo muy altos se ven sucedidos por otros muy bajos, generando abatimiento y apatía. Suele aparecer llanto desconsolado sin motivo aparente. Aquí puedes leer más sobre cómo superar la tristeza.

En la depresión aparece una gran dificultad para concentrarse y tomar decisiones por uno mismo, unido a una mayor irritabilidad que hace que la persona no se reconozca y aparezca un gran malestar. En ocasiones también aparece bloqueo emocional.

La relación de pareja, si existe, también se ve afectada puesto que es posible que se cree una gran distancia entre los dos y disminuya el apetito sexual. Esto se explica por una falta de motivación generalizada, que afecta incluso para salir a la calle o cuidar a la mascota.

Causas de la depresión: 10 motivos

Las causas de la depresión son un motivo de estudio permanente para la psicología. Hay tantos factores en la depresión como personas deprimidas: si bien existen elementos comunes que facilitan el diagnóstico, no hay dos casos exactamente iguales. Podemos distinguir entre depresión endógena o depresión exógena en función de si podemos asociarlo a una causa externa o no.

Sin duda, la depresión produce malestar psicológico y aumenta la vulnerabilidad personal ante el sufrimiento. También puede alargarse en el tiempo y producir distimia, haciendo que la persona que lo sufre experimente síntomas depresivos crónicos. Existen muchas circunstancias distintas que pueden aumentar las posibilidades de sufrir esta enfermedad. ¿Cuáles son las más frecuentes? ¿Y cómo superarlas?

Por lo general, el estigma asociado a una enfermedad como la depresión suele apuntar a que los motivos que llevan a una depresión sean muy complejos según los estándares sociales. Se puede sufrir una depresión reactiva tras sufrir una pérdida de empleo, la muerte de un familiar o una ruptura amorosa.  Estas son algunas de las causas de la depresión que la gente comúnmente puede aceptar e incluso intuir, aunque nunca la haya padecido y aunque no cuente con estudios de psicología.

Todos hemos oído hablar de la depresión post parto o de la depresión por viudedad, entre otros. No obstante, cada vez hay más factores que de primeras no nos plantearíamos. Puedes conocer algunos detalles a continuación.

#1.- Dependencia constante de las redes sociales

Las redes sociales han dado lugar a una nueva forma de relación. Instagram, por ejemplo, es una red social que ensalza el valor de la apariencia física. Muchas personas se comparan a partir de este contexto o sienten que no tienen una vida tan ideal como la de quienes posan en dichas imágenes.

Es curioso contar entre los factores de la depresión una serie de medios nacidos para transmitir cercanía y felicidad. En este punto, hay que ser cuidadosos: las redes sociales sí que son capaces de cumplir su rol inicial. A través de ellas podemos sentirnos más acompañados y optimistas, pero siempre que comprendamos su uso lúdico y no nos vaya la vida en aparentar que siempre estamos bien o que tenemos más de lo que realmente tenemos.

#2.- Estilo de vida sedentario

El sedentarismo deriva en la apatía, ya que la esencia natural del cuerpo es la actividad y el movimiento. El reposo es una necesidad física para descansar. Sin embargo, la ausencia de deporte aumenta el cansancio físico y mental.

¿No te ha pasado que en algún fin de semana lluvioso te dedicas a dormir el día entero y, cuanto más duermes, peor te encuentras? Esa sensación de que te han dado una paliza se puede volver una constante si tu estilo de vida se basa en «hibernar». Aquí puedes leer más sobre la relación entre soledad y depresión.

#3.- Complejos físicos

Uno de los disparadores de baja autoestima y una de las causas de la depresión más frecuentes son, sin duda, los complejos físicos. Cuando una persona se mira ante el espejo con una perspectiva de insatisfacción constante y se culpa por no ser como le gustaría, se está castigando a sí misma con un constante diálogo interior negativo. La no aceptación del cuerpo produce sufrimiento.

Lo mejor en este sentido es aprender cómo eres y plantearte metas sanas y realizables para alcanzar una mejor versión de ti, no para parecerte a nadie de Instagram. No tienes que aspirar a ganar el campeonato mundial de crossfit. Si te propones, por ejemplo, comer verduras tres veces por semana y bailar dos canciones en casa cada sábado, seguro que pronto empezarás a encontrarte mejor.

#4.- Competencia constante

Si vives en una constante rivalidad profesional con tus compañeros de trabajo o con tus amigas (rivalidad por ser más feliz que ellas), terminas agotada, porque tu objetivo vital no es la perfección entendida como ausencia de defectos, sino como autenticidad. La búsqueda constante de perfección mantenida en el tiempo en el trabajo puede desembocar en depresión laboral.

Mientras que la competencia constante es una de las más potentes causas de la depresión, por lo contrario, la colaboración mejora la higiene mental. Asume tu lugar en el equipo y represéntalo lo mejor que puedas. De esta manera, no tendrás miedo en ayudar y recibir ayuda de otras personas en tu trabajo. Piensa que todo el mundo quiere conservar su puesto y pasárselo lo mejor posible en las muchas horas de trabajo. Haz tú lo mismo.

#5.- Eres lo que comes

Cómo te alimentas influye en cómo te sientes. En torno a la alimentación, existen aspectos que también pueden propiciar la depresión, por ejemplo, el exceso de peso. O, por el contrario, una dieta con carencias nutricionales. Aquí puedes leer más sobre cómo saber si tienes depresión o anemia.

No intentes dar un giro completo a tu vida y alimentarte como una bloggera de fitness de un día para otro. Ponte metas sencillas y que puedas alcanzar como por ejemplo: sólo comeré comida rápida una vez a la semana. O bien, elegiré refrescos sin azúcar en lugar de refrescos con azúcar.

#6.- Resignación y conformismo

Cuando te estancas en una zona de confort, renunciando a metas importantes, eres más vulnerable ante la tristeza crónica. La resignación minimiza tu potencial como ser humano. Es importante que aceptes tu realidad, sin embargo, nunca te resignes a una situación que no te hace feliz, porque puedes explorar nuevas alternativas por medio de un marco esperanzador. Aquí puedes leer más sobre cómo quitar la tristeza.

Una cosa es la resilencia, es decir, aceptar tu situación sin castigarte por lo que no has conseguido, y otra muy distinta es no aspirar a nada. De nada vale que quieras ganar la lotería, eso no depende de ti, pero sí que es buena idea que te propongas tener una hucha y volcar en ella la calderilla de cada semana para darte un capricho en cuanto esté llena. Necesitas pequeñas metas cada día para vivir feliz, no olvides eso.

#7.- Miedo al paso del tiempo

La vida es tiempo, con todo lo que ello implica. Y la sociedad actual, como bien puedes observar, te envía constantes estímulos sobre cómo la felicidad está condicionada por el valor de la juventud. Un mensaje contradictorio con el aumento de la esperanza de vida.

El miedo a envejecer, observando esta realidad desde la perspectiva de la pérdida de oportunidades, el temor a la muerte o el existencialismo también puede producir dolor a aquella persona que se encuentra en esta situación. Es lógico pensar en el tiempo, sin embargo, es recomendable que no te obsesiones con este punto. ¿Por qué motivo? Porque el envejecimiento es inherente a tu propia naturaleza, es decir, no puedes hacer nada para detener el reloj si así lo deseas.

#8.- Dormir poco

Ya sea por un estilo de vida marcado por la presión continua en el trabajo, ante la necesidad de cumplir nuevos objetivos o por ocio mal canalizado, dormir poco y/o dormir mal es una poderosa causa de depresión. La adicción al trabajo produce ansiedad, porque la persona está sacrificando su propio tiempo de ocio (una necesidad vital) y esto daña su descanso. Por otra parte, el ocio que se convierte en obsesión como, por ejemplo, la urgencia de pasarte sí o sí un videojuego, deja de ser placentero y constituye un estresor más en tu día a día.

Es decir, el insomnio produce efectos negativos a largo plazo, puesto que el cuerpo y la mente no son máquinas. La acumulación de fatiga debilita la propia resiliencia personal para responder ante las circunstancias externas. Y es este sobreesfuerzo el que te lleva al límite de tus fuerzas mentales. Desde esta perspectiva, un problema sencillo te debilita, porque te parece gigante.

#9.- Nostalgia continua

Este sentimiento es natural, puesto que es lógico que haya momentos en los que sientes la melancolía de recordar anécdotas de tu niñez o adolescencia. Sin embargo, el ayer no determina tu presente y el verdadero significado de la vida siempre se mide en términos de actualidad. Cuando la banda sonora de la nostalgia se apodera de tu corazón, entonces, no disfrutas el presente, porque sientes que no está a la altura de tu realidad pasada.

¿En qué momentos ocurre esto especialmente? Por ejemplo, en una situación de desamor. O, también, en la crisis de la mediana edad que se produce en torno a los 40 años. Sin embargo, esta nostalgia constante puede ser una consecuencia natural de esa obsesión con el paso del tiempo descrita anteriormente o, en el peor de los casos, una moda asumida que se va de las manos: el gusto excesivo por lo vintage puede llegar a hacer daño si la persona no logra separar su pasión por coleccionar objetos retro y su vida real y actual.

#10.- Monotonía en la relación de pareja y falta de sorpresa

En la mayoría de las ocasiones en las que se da este caso, todo o casi todo deriva de la búsqueda de una pareja estable. Esto se busca con tanto ahínco que la estabilidad avasalla todo lo demás y se transforma en un monstruo de costumbre y tedio.

En esta circunstancia, cuando observas esta rutina como un ingrediente omnipresente en la relación, eres vulnerable también ante el efecto de esa añoranza del pasado. Por ejemplo, puedes echar de menos la magia de las primeras citas, la intensidad de las emociones de esa etapa, la sensación de estar ante un amor de película.

En este caso, pones en conexión constante la realidad de tu amor presente con la idealidad de ese pasado marcado por la subjetividad. Ya que el enamoramiento tiene principio y final. Es imposible estar durante mucho tiempo en este punto de mariposas en el estómago.

Cuando vives una relación de pareja mirando hacia atrás, sufres constantemente, porque el único modo de escribir un nuevo capítulo en esa historia es mirar hacia adelante. ¡El amor no se encuentra para siempre en un punto determinado, sino que se crea a partir de nuevas acciones!

Consejos para la depresión

#1.- Cuida tu dieta

Elige libros de recetas y toma ideas de platos deliciosos con los que alimentar tu cuerpo y tu mente. Además, la cocina puede ser una distracción terapéutica para no centrar tu mente en aquello que te preocupa y te angustia.

#2.- Practica ejercicio físico

Uno de los consejos para la depresión más importantes es la práctica del ejercicio físico. Concreta una hora del día en la que puedes ir a dar un paseo. Ponte calzado cómodo y disfruta de ese instante como un tiempo para ti. ¡Cuando vuelvas a casa, te sentirás más animada! Por tanto, no te quedes en casa todo el rato viendo la televisión.

#3.- Integra novedades en tu vida

Tanto si estás soltera como si tienes pareja, es recomendable que pienses en posibles detalles con los que puedes alimentar tu vida con el aliciente de la sorpresa. Piensa en tres planes que te gustaría hacer durante este mes.

#4.- No mires las fotografías de tu álbum

Si el pasado te atrapa, es recomendable que intentes concentrarte en tu realidad presente. Estas fotografías te recuerdan de un modo inevitable el paso del tiempo y las ausencias que se han producido durante estos años. Para luchar contra la nostalgia y vivir el día de hoy con una actitud proactiva, puedes hacerte esta pregunta: “¿Qué puedo hacer hoy para que mi día sea bonito?”.

#5.- Márcate objetivos profesionales

Ten ambición, pero no establezcas estas metas desde la comparación con los demás, sino desde la evolución a partir de tu propia historia y crecimiento personal. ¿Qué objetivo profesional quieres alcanzar en el próximo medio año? Reflexiona al respecto y elabora un plan de acción.

#6.- Controla el uso de las redes sociales

Disfruta de todos los beneficios de las nuevas tecnologías, pero no conviertas el contacto virtual en un elemento sustitutivo de las relaciones presenciales. Establece unos horarios para consultar internet.

#7.- Deja tu teléfono móvil fuera de tu dormitorio

Y no sólo durante la noche para no interrumpir tu descanso con las novedades tecnológicas, sino también en otros momentos del día, para descansar. Además, es recomendable que antes de dormir realices un ejercicio de relajación o disfrutes de veinte minutos de lectura. Establece unos horarios de sueño para generar un hábito.

#8.- Organiza fiestas de cumpleaños

Vive el paso de los años con la conciencia de saber que esto es un regalo en lugar de una tragedia, puesto que cada año de vida te aporta nuevas experiencias, sensaciones y esperanzas. Cada año de vida es un motivo de celebración que mereces festejar con las personas más especiales para ti. Si te apetece, también puedes celebrar esta fecha a solas contigo misma, haciendo un plan que te encante. ¡Y recuerda que en cualquier día del calendario puedes celebrar la vida con esta actitud!

#9.- Adapta la moda a tu estilo y personalidad

No te conviertas en una esclava de las tendencias. Elige ropa que te guste y con la que te sientes favorecida al mirarte en el espejo. Por tanto, la moda también es tu aliada para mejorar tu imagen física.

#10.- Limita y cumple un sueño

Tal vez no puedas convertirte en una cantante famosa de la noche a la mañana pero, ¿acaso alguien te prohibe irte de karaoke con tus amigas? Los sueños no tienen límites, pero la realidad sí. Entonces, acota tu sueño a la realidad al formularlo como un objetivo estimulante. Comienza por una meta sencilla y fácil de alcanzar. De este modo, aumenta tu motivación para lograrla. Y si necesitas ayuda, pídela. La ayuda del psicólogo en la depresión es un factor clave en la recuperación.

Esta enfermedad, hablemos de depresión endógena o exógena, produce mucho sufrimiento, pues sus síntomas afectan al estado de ánimo y acaban generando un desgaste físico peligroso.

Sin embargo, por medio de estos sencillos consejos puedes empezar a sentirte mejor contigo. Si tienes depresión, pide ayuda profesional. Este consejo es el más importante, ya que el apoyo experto es determinante para lograr un objetivo. Si crees que una persona de tu entorno puede estar atravesando una depresión, aquí puedes leer más sobre cómo tratar a una persona con depresión.

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