Depresión mayor. ¿Cómo superarla?

Depresión mayor

Cuando a lo largo de nuestras vidas nos sentimos decaídos o desanimados, ya sea porque algo no va bien o sin causa aparente, es corriente escuchar que uno está deprimido. ¿Pero es esto realmente una depresión? Lo cierto es que hay diferentes tipos de depresión, como si de un espectro de colores se tratara. Pero hoy vamos a tratar la depresión mayor.

En este caso no se trata de sentirse triste unos días o más bajo de moral de lo habitual. Es, como verás, una entidad mucho más importante y que requiere de tratamiento y ayuda profesional. Se le llama también «depresión clínica» o «trastorno depresivo mayor» y está clasificado en los manuales diagnósticos de psiquiatría como un trastorno del estado de ánimo.

Síntomas de la depresión mayor

Este síndrome afecta a todos los aspectos de la vida de la persona, pero incide en mayor grado en el área del estado de ánimo. Queremos hacer hincapié en ello porque no es simplemente estar triste o presentar variaciones en el estado de ánimo como puede ocurrir en la ciclotimia. La depresión mayor presenta los siguientes síntomas:

Del estado de ánimo

Tristeza grave o patológica, irritabilidad, insomnio, decaimiento, sensación subjetiva de no poder afrontar las actividades de la vida cotidiana, malestar constante.

Síntomas cognitivos

Pensamientos negativos sobre uno mismo, autocrítica excesiva, culpabilidad infundada, ideas sobrevaloradas negativas sobre uno mismo o los demás.

Síntomas volitivos

Incapacidad para realizar las tareas de la vida cotidiana o acudir al trabajo, descuido del aseo e higiene personal, descuido de las responsabilidades como el cuidado de los hijos, pérdida o ganancia de peso, aislamiento social grave.

Entre los síntomas de depresión más frecuentes se encuentran:

  • Tener ánimo deprimido casi todo el día y todos los días.
  • Falta de interés por actividades que antes eran positivas o gratificantes.
  • Se pierde peso o se gana.
  • Insomnio o exceso de horas de sueño o hipersomnia.
  • Falta de autoestima.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Dificultad para tomar decisiones.
  • Sentimientos de culpabilidad.
  • Se piensa en el suicidio.
  • Estar agitado físicamente o, al revés, no moverse casi ningún día.
  • Gran fatiga todos los días.
  • Notable pérdida del apetito sexual.

Suele padecerse con mayor frecuencia entre los 30 y 40 años. Pero desde los 18 hasta los 44 es el rango de edad más habitual. Esto no quiere decir que antes de esta edad, en la adolescencia o los niños, o en las edades avanzadas no se pueda sufrir depresión, solamente que es más frecuente en estos rangos de edad.

¿Por qué es una enfermedad o síndrome?

Entre los tipos de depresión se trata de una depresión mayor cuando estos síntomas son graves y se padecen durante un tiempo, al menos dos o más semanas seguidas.

Otro factor que ayuda a diagnosticar este u otro trastorno es la afectación en el funcionamiento de la persona tanto a nivel laboral, como social y personal. Una persona que abandona sus responsabilidades, está triste y no acude a su trabajo porque no se ve capaz de seguir con su rutina anterior, puede padecer esta enfermedad. No obstante no solo puede tratarse de depresión mayor, sino que pueden darse otras tipologías. Aquí podrás saber más sobre la depresión post parto.

Causas de la depresión mayor

Al igual que la depresión crónica, la depresión mayor puede ser multifactorial. Es decir, el hecho de que aparezca puede depender de muchos factores. En cada persona es diferente el peso que puede tener cada uno de estos factores. Entre ellos se incluyen:

– Genéticos y familiares: las personas que tienen algún familiar con depresión son más propensos a sufrirlos. Se sabe que la serotonina, que es un neurotransmisor del cerebro, está alterada en esta enfermedad y parece ser que hay alteración de los genes encargados de la misma.

– Sociales: existe una gran variedad de situaciones que pueden originar la aparición de episodios depresivos o de depresión mayor, por ejemplo, perder el empleo o atravesar una situación económica complicada.

– Personales: por ejemplo, sufrir una enfermedad crónica, la muerte de un ser querido, un divorcio. Una situación negativa en el trabajo, el consumo de alcohol y tabaco; haber sufrido abusos o abandono en la infancia pueden favorecer que aparezca este trastorno del estado de ánimo.

¿Cómo superar la depresión mayor?

La depresión mayor, al igual que ocurre con la distimia, requiere de varios abordajes terapéuticos. No se trata solamente de seguir unos consejos, esta es una enfermedad que se puede y se debe tratar por profesionales.

Lo habitual es que se trate con fármacos como antidepresivos, si el profesional de la medicina así lo considera, pero también con terapia psicológica.

Debes saber que este tipo de depresión no mejora con la tradicional meditación, con consejos sobre cambio de vida, o forzando al paciente a hacer actividades, aunque siempre es mejor que se evite que la persona entre en un círculo depresivo de inactividad. Y también es muy posible que la persona pueda recaer y repita episodios similares.

La terapia psicológica como tratamiento

La terapia es efectiva. En ella, a través del trabajo con el psicólogo, el paciente aprende a cambiar progresivamente los esquemas de pensamiento y de comportamiento que le pueden estar llevando a sentirse así.

En esta terapia se usan técnicas para mejorar la autoestima, se aprende a resolver problemas de manera efectiva y se van cambiando los esquemas o estilos negativos de pensamiento. Algunas técnicas son:

– Autoobservación: se hacen hojas de registro de pensamientos y conductas. Se escriben objetivos o metas a lograr que sean realistas.

Reestructuración cognitiva: es una técnica que aborda la forma en la que el paciente se ve a sí mismo, analizando sus pensamientos y emociones. Cuando los pensamientos son irracionales se van reemplazando por otros más adaptativos. También se realiza este trabajo sobre las propias emociones.

Habilidades de resolución de problemas: es frecuente que cuando una persona padece depresión, le cuesta más resolver los problemas de su vida. Al entrenar las habilidades de afrontamiento y solución de problemas, la persona también se siente más capaz y puede favorecer que el estado de ánimo mejore. Dentro de la resolución es importante mejorar las habilidades sociales así como entrenar la asertividad.

Los tratamientos farmacológicos

Cuando la depresión es grave, es necesario acudir al médico de salud mental o psiquiatra para que este evalúe la gravedad e instaure un tratamiento farmacológico si lo considera necesario. Lo normal es que estos se mantengan durante un tiempo.

Los más empleados son los que te exponemos a continuación:

1.Los ISRS o Inhibidores de la Recaptación de la Serotonina: que son los más empleados en la actualidad porque son efectivos. Además, son la primera opción porque tienen muchos menos efectos secundarios. El Prozac es el más conocido, su principio activo es la Fluoxetina. Pero hay otros como la Sertralina o el Citalopram.

2.Los antidepresivos tricíclicos: no suelen ser, actualmente, los que se usan como primera opción pero hace años sí lo eran. Al desarrollarse nuevos medicamentos con menos efectos secundarios actualmente estos se usan en caso de que el paciente no mejore con otros fármacos. Sus nombres son: Amitriptilina, Nortriptimila o Clomipramina.

3. Los IMAOs o Inhibidores de la Monoaminooxidasa: se llaman así porque bloquean esta enzima llamada monoaminooxidasa. Actualmente, también se emplean con menos frecuencia ya que pueden presentar algunos efectos adversos. Algunos de estos fármacos son: Tranilciprominao o la Iproniazida.

4. Los antidepresivos atípicos: son otro grupo de medicamentos llamado así porque no se pueden encajar en ninguno de los anteriores. En realidad cada uno de ellos tiene un mecanismo de acción único que solamente será indicado si el médico lo considera conveniente para pacientes muy concretos.

Como ves, los fármacos pueden ser necesarios y convenientes para tratar la depresión grave pero únicamente puede prescribirlos un médico y, no solo eso, sino que se debe hacer un seguimiento muy cercano. Se evalúa por parte del médico cómo funciona el tratamiento para evitar efectos secundarios y asegurar la recuperación del paciente.

Algunas recomendaciones

Como te hemos comentado, no se puede «curar» una depresión simplemente dando consejos para la depresión a la persona. Eso sí, estar a su lado, apoyarle o acompañarle a las sesiones de tratamiento tanto de terapia como médicas es una forma de que la persona se sienta apoyada.

Sin embargo, hay dos consejos muy útiles para encontrarte bien, padezcas o no una depresión:

1. Mantener la activación conductual evitando dejarse llevar por la desgana que produce el vacío emocional para realizar las actividades de la vida cotidiana.

2. Aprender a poner en tela de juicio los pensamientos negativos. Existen técnicas y ejercicios para lograrlo. Si se acude a terapia durante la depresión aconsejamos mantener este tipo trabajo para prevenir recaídas.

En definitiva, la depresión mayor es una enfermedad grave del estado de ánimo que tiene tratamiento y que, con ayuda profesional y apoyo personal, puede superarse.

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