¿Depresión o anemia? Sal de dudas

Depresión o anemia

Muchas personas confunden la depresión con cansancio. Por ejemplo, es muy común, que los pacientes con depresión se hagan análisis de sangre en busca de anemia o cualquier otra afección de origen físico, antes de siquiera plantearse la posibilidad de estar sufriendo un trastorno psicológico.

Todo comenzó cuando me pregunté por primera vez eso de cómo saber si tengo depresión. Cuando te haces esa pregunta, de alguna manera, ya estás pidiendo ayuda, porque la depresión es una enfermedad que produce sufrimiento y es normal que, si sospechas que la tienes, te preguntes cómo identificarla porque, lo que de verdad quieres saber, es cómo alejarla de ti. Y es que nadie quiere vivir en un estado emocional tan alterado, que pueda llegar a ser incapacitante.

El diagnóstico puede ser complejo ya que, en ocasiones, los síntomas son ignorados. Sin embargo, es importante que comprendas que tu bienestar no solo depende de tu cuidado físico, sino también de tu bienestar anímico. No fue sino hasta después de comprobar una y otra vez que mi salud estaba perfecta, cuando empecé a plantearme que quizá el problema estaba en mis emociones.

La depresión y la anemia se parecen

Cuando todas mis analíticas salían perfectas y aún así sentía una gran debilidad, no supe qué hacer o cómo enfocarlo. Pensé, durante mucho tiempo, que los resultados estaban mal, y busqué una segunda opinión médica. Al final, a mí me sirvió mucho entender que cuerpo y mente forman una unidad. Con eso en mente y con mis analíticas en mano, hice un test de depresión e intenté escuchar la información física y emocional que percibía cada día a través de ideas, sensaciones y sentimientos.

La depresión sigue siendo la gran desconocida en la sociedad presente, tal y como demuestran los casos de personas que sufren este diagnóstico sin saberlo. Por eso, si has llegado hasta aquí porque tú también querías encontrar tu respuesta a «cómo saber si tengo depresión», ya puedes estar feliz: es muy importante llegar a plantearse la posibilidad de tener depresión y no conformarse con un «es que me canso mucho» o «es que estoy de bajona y ya se me pasará» o con comprarte cualquier complejo vitamínico que veas en los anuncios de la tele, aunque tu médico te haya dicho que estás como un toro.

Cuando empecé a informarme, supe que con frecuencia, los pacientes restan importancia a su malestar creyendo que solo están pasando por una etapa de cansancio y que el tiempo todo lo cura. Si sientes síntomas de malestar anímico, es saludable que pidas ayuda cuanto antes. ¿Por qué motivo? Porque los síntomas de la depresión se agravan cuando no se escuchan a tiempo.

Después de culpar a la anemia, yo culpaba al estrés

En cuanto me convencí de que no tenía anemia, empecé a achacarle mi situación al estrés. ¿Cuántas veces has culpado al estrés de un malestar personal? Es cierto que la prisa marca la pauta del estilo de vida moderno. Sin embargo, corres el riesgo de tapar con esa idea del estrés un dolor más profundo.

Es positivo que conozcas cuáles son los síntomas de la depresión para que, a partir de ahora, puedas escuchar esas sensaciones bajo el marco de una nueva luz. A mí me funcionó conocer primero los síntomas del estrés y darme cuenta de que sí, me pasaba todo eso, pero también me pasaba algo más, algo que me hacía brillar por fuera, de cara a la gente, pero sufrir mucho por dentro. No te puedes imaginar lo diferente que es la depresión de cara a los demás y de cara a uno mismo.

De hecho, ése fue uno de mis primeros fallos. No saber la enorme diferencia entre la depresión por dentro y por fuera. Por momentos pensaba en ello, pero cuando intentaba preguntarlo a mis amigos, todos me decían: «¡Qué va! Si tienes una vida estupenda».

Después empecé a quedar menos, a desapuntarme de cosas, a vivir menos. Y mis amigos, sin entenderme, pensaban que pasaba de ellos, sin más. La depresión es una enfermedad. Es decir, el paciente no actúa de este modo porque quiere, simplemente, el dolor afecta de forma directa a la raíz de la voluntad. Hasta que no aprendí eso y me atreví a decirlo, el vacío emocional en mi vida no hizo más que aumentar.

Cómo saber si tengo depresión: los 10 síntomas de la depresión

Para vencer la depresión, lo primero es entenderla y entender que, en ocasiones, la depresión puede presentarse conjuntamente con otras afecciones. A continuación, puedes conocer todos los detalles de esta enfermedad.

#1.- Pérdida de interés por actividades placenteras

Cuando una persona sufre depresión, comienza a mostrar indiferencia hacia aquellos planes que antes le encantaban. Es un desinterés que adquiere un mayor significado cuando se prolonga en el tiempo.

Es decir, no estás en este punto cuando anulas un plan en el último momento porque estás cansada, sino, cuando en tu mente, esos planes han dejado de tener un papel protagonista durante varias semanas. Lejos de producirte disfrute, esos planes te producen pereza y apatía.

¿Y cuál es la alternativa de ocio recurrente? Las tardes en casa. Por tanto, la depresión afecta al plano de las relaciones sociales con una mayor tendencia hacia el aislamiento. Yo me di cuenta de que no había ya dudas entre depresión o anemia, lo mío era depresión por algo muy simple: si tuviera algún impedimento físico para hacer mis cosas, desearía incluso más hacerlas y me frustraría no poder. Pero en mi caso eso no pasaba. En mi caso lo mejor era renunciar a todo, no tener nada que hacer más que «descansar».

#2.- Falta de energía

Especialmente, a primera hora de la mañana cuando el deseo de permanecer en la cama durante más tiempo muestra el peso de quien vive como una carga la nueva jornada. El deseo de dormir es una forma de huida o de evitación.

Muchas veces, algo dentro de ti se empeñará en luchar y te despertarás con mil planes en tu cabeza, con toda la disposición de exprimir el día, queriendo que sea diferente y gratificante. Pero parecerá que hay imanes en tu colchón que te impiden despegarte y ponerte en movimiento.

Si dudas entre depresión o anemia en este caso específico, las analíticas te ayudarán mucho: si todos tus valores están bien y estás comiendo bien, pero sientes que la cama te come, entonces puede que estemos hablando de la abulia o falta de energía, uno de los síntomas de depresión. Aquí puedes leer más sobre la abulia.

#3.- Sensación de vacío

Una persona que sufre depresión experimenta una profunda sensación de carencia. Un vacío descorazonador que aporta un tono gris a la existencia. La persona se cuestiona el sentido de muchas acciones que antes realizaba con total naturalidad.

Es decir, pérdida de placer emocional. La persona tiene un tono anímico bajo durante la mayor parte de la jornada. Y es algo que también observa el entorno próximo. Puede que en cuanto empieces a documentarte te entre una pereza absoluta. Es tan grande el vacío que de alguna manera empiezas a sentir que nada está hecho para ti, ni siquiera las enfermedades.

#4.- Autoestima baja

La depresión afecta a la propia valía personal de quien desconfía de su propia capacidad para emprender con éxito nuevos retos. La persona se instala en el plano de la duda. A veces, desea algo a nivel interno. Sin embargo, se siente física y mentalmente agotada para dar el paso de intentarlo.

La enfermedad juega con tu mente, destroza tu autoestima, primero para camuflarse y después para hacerte creer que no puedes con ella. A diferencia de una enfermedad física, los síntomas de depresión merman tu interior. No es que te veas con la piel pálida y las costillas asomando. Es que te reconoces como una persona incapaz de cualquier cosa que se proponga.

#5.- Llanto recurrente o ira frecuente

No solo puedes observar episodios de llanto recurrente sin una causa lógica como un síntoma de malestar, la tristeza también puede estar en la base de la ira y el enfado interno. Cuando una persona sufre depresión, siente que su carácter ha cambiado, siente que ya no es la misma persona de antes. El mal humor puede ser un síntoma de dolor. Esto es muy difícil de paliar porque es muy fácil caer en un bucle de llanto y enfado. Aquí puedes leer más sobre la relación entre depresión y agresividad

#6.- Alteración del sueño

Una persona que sufre depresión puede dormir durante mucho tiempo, o por el contrario, tener dificultades para conciliar el descanso. Cada caso y cada paciente es diferente. Por ello, el malestar de la depresión afecta a hábitos esenciales como el descanso o la alimentación.

#7.- Impotencia

La persona quiere dejar de sentirse de este modo, sin embargo, no sabe qué le ocurre. Solo sabe que está cansada de estar en este punto un día tras otro. Estancada en la inercia de una desmotivación que afecta a la identidad personal y profesional.

#8.- Movimientos lentos

Existe una relación constante entre el cuerpo y la mente. Tu cuerpo refleja tu historia vivida, tus emociones, sentimientos y esperanzas. La depresión también puede afectar a la parte motora. Desde el punto de vista del lenguaje corporal, la tristeza de la depresión también se refleja a nivel facial por medio de la ausencia de sonrisa, la mirada expresa dolor. La tristeza de la depresión es patológica. Es decir, es recurrente, por tanto, también produce una herida en el lenguaje del cuerpo.

#9.- El cansancio físico no se cura con el descanso

La persona puede pasar horas durmiendo y despertarse igualmente agotada. Es un cansancio que afecta a la raíz de la persona, a su ser. Afecta a su vitalidad. En mi caso, poco a poco, me fui quitando de cosas que me gustaban hasta prácticamente recluirme en el sofá.

#10.- Dificultades de atención en el trabajo

Ante este nivel de cansancio y este ruido mental, el afectado por depresión tiene dificultades para rendir laboralmente porque su nivel de concentración se ha debilitado. La depresión es una enfermedad. Sin embargo, sus síntomas no son tan observables y visibles como ocurre en otras dolencias. Esta es una de las causas de la incomprensión social que sigue produciendo.

Sin duda, depresión y cansancio son dos ingredientes unidos. Cuando supe que tenía depresión, no sólo me enfrenté a la necesidad de vencer el reparo que da hablar de una enfermedad de tipo psicológico, sino que también tenía miedo de decirlo en mi trabajo, debido a la mala fama que una baja por depresión puede llegar a tener.

Cuáles son las causas de la depresión

Si te preguntas cuáles son las causas de la depresión, ten presente que existen distintos tipos. Por ejemplo, la depresión exógena es aquella que está producida por un hecho triste que ha actuado como un detonante de malestar: la muerte de un ser querido, el desempleo de larga duración, una decepción amorosa, la soledad, un fracaso personal… Una situación que ha desbordado el ánimo del protagonista.

Sin embargo, la depresión endógena es aquella en la que no existe una causa externa observable que sea el motivo de esa tristeza. Este tipo de depresión tiene un factor interno, inherente al propio organismo. El diagnóstico y el tratamiento de este tipo de depresión es más complejo ante la ausencia de un elemento externo.

Aquí puedes leer más información sobre las causas de la depresión.

Hay síntomas engañosos

Si observas en ti algunos de los síntomas de depresión descritos anteriormente, es importante que acudas a un especialista y no caigas en el autodiagnóstico porque el ser humano es complejo. No solo existen distintos tipos de depresión, sino que, además, algunos de los síntomas pueden ser un indicativo de otro problema. Está muy bien hacer tu investigación, como la que yo hice, sobre cómo saber si tengo depresión, pero, una vez que das con los indicios para pensar que la tienes, lo mejor es que busques ayuda psicológica para tratarla.

Porque puede que lo tuyo sí que sean síntomas de depresión pero puede darse el caso de que no. Si, por ejemplo, sientes cansancio habitual porque sigues una dieta que no cubre tus necesidades nutricionales. Es decir, depresión o anemia, son dos conceptos que pueden ir unidos, pero también separados. A veces, una dieta sana puede ser suficiente para recuperar el bienestar si el motivo del cansancio está producido por este punto.

La depresión estacional existe

También existen otros tipos de depresión. ¿Has escuchado hablar del trastorno afectivo estacional? Una depresión de otoño que está condicionada por el paso de un tiempo tan vital como el verano hacia un periodo más apagado como el otoño. Los días más cortos influyen en el ánimo ante la importancia de la luz natural como motor de alegría.

¿Y cómo afrontas la Navidad? Otras personas también experimentan la depresión navideña como una forma de tristeza y melancolía que invade el corazón ante la ausencia de seres queridos, la soledad o la añoranza de las celebraciones de la infancia. En estos casos, tanto el trastorno afectivo estacional como la depresión navideña están influenciados por el contexto temporal del año y dependen en gran medida del periodo del calendario.

También hay personas que se encuentran peor en la transición hacia la primavera. Cada cabeza es un mundo y lo cierto es que en muchos casos, el cambio de estación produce un daño emocional que merece ser tratado.

Conocer las causas y síntomas de la depresión te ayuda a prevenirla

Cuida tu salud emocional porque tú eres la persona más importante de tu vida. Esta información puede servirte de ayuda para responder a la pregunta: ¿Cómo saber si tengo depresión? Sin embargo, estos datos también pueden servirte de referencia para identificar el malestar en alguien cercano.

Es natural que haya días en los que estás más cansada y solo te apetece quedarte en casa viendo la televisión. Sin embargo, no es natural que el plan de estar en el hogar sea el recurrente cuando tienes tanto por vivir. Necesitas relacionarte con los demás.

Cuando en tu ánimo sientes un freno constante hacia el encuentro con los demás y la realización de planes con amigos, entonces, intenta escuchar este síntoma como una señal de malestar de algo que te está afectando.

La depresión se cura

Esta es una de las razones por las que conviene observar la enfermedad desde una perspectiva positiva. Es importante evitar los estereotipos negativos en torno a la depresión. Las personas que sufren esta enfermedad no son seres débiles. Cualquier ser humano es vulnerable ante esta patología. Por tanto, quiérete a ti misma.

Tú te conoces mejor que nadie porque nadie puede sentir desde tu propia perspectiva. Por esta razón, intenta poner más atención a las señales físicas y emocionales que experimentas en periodos de tristeza para no quedarte estancada en ese punto de malestar y dolor porque la vida es bella.

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