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Depresion

Depresión profunda por síndrome del nido vacío

Así, a voz de pronto, todos creemos saber qué es el síndrome del nido vacío, aunque no en todos los casos se tiene la consciencia necesaria de este como para superarlo sin que afecte a nuestro estado emocional.

Si tus hijos se han independizado o están a punto de hacerlo, tú y tu pareja (si la tienes) tendréis que estar preparados para vivir esta etapa de vuestra vida como algo natural, ya que, de lo contrario, esto puede desencadenar en una depresión profunda y tu salud se verá perjudicada. Para ello, vamos a darte toda la información necesaria para afrontar esta nueva situación.

Qué es el síndrome del nido vacío

Evidentemente, se da en personas maduras, ya que hablamos del conjunto de emociones negativas que experimentan los padres cuando sus hijos abandonan el hogar. Aunque es algo que puede afectar a ambos progenitores, suele asociarse en mayor parte a la mujer; a esa madre que ha pasado, prácticamente, media vida dedicada a sus hijos y de la noche a la mañana tendrá que conformarse con alguna visita los fines de semana o en fechas señaladas. Pero, además, esto puede afectar también a la relación de pareja, ya que las rutinas cambian de forma radical y en casa nada parece tener sentido.

De esta manera, a partir del momento en el que uno o varios hijos se independizan y se marchan de casa, suelen experimentarse, por parte de los progenitores, sentimientos de soledad, tristeza, melancolía, vacío, ansiedad o irritabilidad y si no se lleva por el camino adecuado puede acarrear serios problemas psicológicos y emocionales. Tras la partida de los hijos, la casa parece estar vacía y se echa de menos absolutamente todo de ellos. Los padres, en ocasiones, viven esto como una pérdida o un abandono y en estos casos se adentran en un proceso de duelo.

Lo más importante ante esta situación es darse el tiempo necesario para adaptarse a las nuevas circunstancias y verlo como una oportunidad de evolucionar, tanto para tus hijos como para ti. Sin ninguna duda, a los padres que hayan fomentado la autonomía en sus hijos desde pequeños les costará menos trabajo adaptarse a la ausencia de ellos. Es más, hay parejas que viven esta etapa como una liberación, como un momento culminante en el que todo el esfuerzo por educar a sus hijos ha dado sus frutos y disfrutan viéndolos volar. Además, celebran la llegada de ese momento en el que, al fin, podrán dedicarse a sí mismos y a su pareja.

Factores de riesgo que pueden llevar a una depresión profunda

Dependiendo de cada caso y de cada persona, y en base a sus características o situación, puede haber más o menos riesgo de sufrir una depresión profunda cuando los hijos abandonen el hogar. A continuación, vamos a indicarte algunos de los factores que pueden influir en este proceso de forma negativa:

- Si has dedicado todo tu tiempo a tus hijos y no contabas con actividades propias, es muy probable que con la marcha de estos te sientas vacía. Gestionar tu tiempo, tus emociones y afrontar el vacío emocional que sientes, es clave para evitar verte inmersa en un cuadro depresivo importante.

- Si no consigues aceptar que tu hijo o tus hijos han crecido, difícilmente podrás aceptar que se marchen de casa.

- Tal vez la relación entre tú y tus hijos era demasiado estrecha y se ha creado cierta dependencia, pero es muy importante trabajar el desapego y ser consciente de que tu hijo tiene una vida al margen de la tuya. 

- Tu miedo a la soledad o a envejecer también puede jugarte malas pasadas frente esta nueva etapa de vuestras vidas.

- En ocasiones, el hecho de no tener pareja, por el motivo que sea, supone que superar la soledad sea más complicado. 

- Si dispones de poco apoyo también estarás más expuesta al riesgo de caer en una depresión profunda.

Síntomas de depresión por síndrome del nido vacío

Cuando esto sucede, en la mayoría de los casos, los padres presentan sentimientos de tristeza, de anhelo, de soledad, desesperanza, aflicción, apatía... Esto es algo totalmente común y natural siempre que se sepa manejar de una forma . Sin embargo, hay otros síntomas que indican que la persona se está viendo realmente afectada y que puede estar sufriendo un cuadro de depresión

Además de los sentimientos ya mencionados, pueden presentarse otras señales que indiquen que hay un problema y que, tendrás que buscarle una solución. Si sientes que ese sentimiento de vacío emocional está afectando a tus relaciones o alejándote de amigos y familia, si tus cambios de humor son frecuentes, si tu sueño y alimentación se han visto afectados o si sientes que tu irritabilidad es mayor que antes, puede que estés recibiendo señales de que estás atravesando un problema emocional. Incluso es posible que sientas falta de motivación para llevar a cabo actividades que antes hacías o que el llanto aparezca en ocasiones sin motivo aparente. 

Pautas para sobrellevar el síndrome del nido vacío

Al final, y como hemos dicho anteriormente, se trata de una cuestión de aceptación, pero también de empatía con grandes dosis de amor y cariño. Es necesario que te tomes esta nueva situación como lo que es, algo natural, una fase más de la vida, y que lo veas como una oportunidad de crecer, tanto para ti como para tus hijos.

Aceptación

Ya lo sabes, te lo hemos repetido varias veces a lo largo de la lectura, el síndrome del nido vacío es algo completamente natural y una etapa por la que todas las familias tienen que pasar. Ahora es importante que lo asimiles, tomes consciencia de ello y actúes de forma coherente, intentando no dejarte llevar por las emociones negativas. Aunque durante los primeros días es una situación difícil de encajar, pues llevas toda la vida en compañía de tus hijos, es primordial que aceptes y te adaptes a la nueva situación.

Mantener los lazos

De por sí es un cambio brusco, por lo que es bastante recomendable crear un compromiso por ambas partes que facilite que puedas mantener tu papel de mamá, para que, así, el vacío que te dejen tus hijos no sea tan radical. Eso sí, no se trata de que pretendas que tu hijo se quede donde tú prefieras con tal de tenerlo cerca; tendrás que respetar y apoyar la decisión que tome y, con ello, hacer todo lo que esté en tu mano para mantener el contacto o brindarle tu ayuda. Por ejemplo, los típicos tuppers de mamá son una buena forma de reforzar la relación a pesar de la distancia.

Verlo como algo positivo

Es muy importante que cambies el chip y dejes de pensar en esto como una catástrofe o un abandono porque no lo es. Todo lo contrario, es algo bonito y positivo y debes disfrutar de ello en lugar de permitir que afecte a tu bienestar emocional. Aprovecha para hacer todo aquello que no pudiste hacer porque estabas criando a tus hijos. Cuida más los detalles y dedícale más tiempo a tu relación y disfruta de la independencia de tu hijo como una independencia también para ti. Se trata de una etapa de la vida única y mágica, no permitas que los sentimientos y pensamientos negativos no te dejen disfrutarla.

No dejes que te dominen los pensamientos

La mente suele jugarnos muy malas pasadas, pero tú no lo permitas en este caso. Comienza a ver la partida de tus hijos como algo completamente beneficioso para ellos y adáptate a la situación brindándole toda tu ayuda. Piensa que tu hijo te sigue necesitando y que, si no te encuentras en plenas facultades, va a notar aún más tu ausencia.

Pide ayuda siempre que la necesites

A veces, intentamos parecer fuertes y ocultar nuestro dolor por vergüenza o por miedo a parecer débiles. Esta negación no va a ayudarte en absoluto a superar ni este problema ni ningún otro. Si no te sientes bien debes reconocerlo y expresar tus sentimientos, ya que no existe otra manera de poner una solución que aceptando el dolor. De esta manera, tendrás que asimilar "la pérdida" y trabajar para superarla sin que se te esfume la salud por ello. Puedes hablar con tu hijo o con cualquier otra persona acerca de este tema o, si lo prefieres, también puedes anotar tus sentimientos y sensaciones en un diario.

Como ves, el síndrome del nido vacío como tal no es más que una etapa más de la vida de cualquier familia. Sin embargo, el problema se da cuando no se tiene un control sobre las emociones, lo que puede derivar en una depresión profunda. Existen formas de llevar esto de la mejor manera posible y superar el vacío que nuestros hijos dejan en casa cuando se independizan. Aprende a dejar de verlo como algo negativo o como un abandono, piensa en ello como una oportunidad de crecimiento y ponte a disfrutar de las nuevas experiencias que te depara la vida.

Si a lo largo del proceso de aceptación de la nueva situación no te sientes capaz de gestionar los sentimientos que estás viviendo, no dudes en pedir la ayuda de un psicólogo experto para encontrarte mejor. Si necesitas hablar con un profesional, confía en TherapyChat. 

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