¿Por qué se da la dispareunia?

dispareunia

La dispareunia, a la que también podemos llamar coito doloroso, es más frecuente de lo que la gente cree. En realidad puede ocurrir en cualquier etapa de la vida de la mujer y se sabe que alrededor de un 20 % de mujeres la sufren. ¡Cuidado, el dolor al realizar la penetración también lo pueden sufrir los hombres! Pero es mucho más habitual que lo sientan las mujeres.

Un dato interesante es que al llegar la menopausia entre un 50 y un 80 % de las mujeres pueden sufrirla por la disminución de los estrógenos. Esta disminución produce una mayor sequedad vaginal y atrofia de tejidos. Sin embargo, durante su vida casi todas las mujeres han sentido dolor durante el coito alguna vez.

Hay algo que es muy importante para todas las mujeres que la sufren: este problema tiene tratamiento. Acudiendo a un profesional experto, la dispareunia tiene tratamiento.

Qué es la dispareunia

Vayamos por partes. Lo primero que debemos hacer es conocer qué es la dispareunia y después cómo se debe abordar tanto a nivel personal como médico o psicológico.

El sexo es muy importante en la vida de toda persona y lo habitual debería ser mantener relaciones sexuales satisfactorias. Sin embargo, cuando se sufre de esta afección se inicia un proceso en el que la mujer al sentir dolor puede comenzar a evitar las relaciones con penetración.

La definimos como dolor durante el coito, y es un trastorno sexual de que afecta al normal desarrollo de esta función. El dolor puede ser antes, durante o después del coito y las causas pueden ser distintas en cada mujer.

Pero has de tener en cuenta que para que sea un problema la persona ha de sentirlo así, es decir, que a causa de ese dolor se ve afectada su vida sexual y/o de pareja. La mujer siente angustia, no es una simple falta de lubricación y no se puede explicar totalmente por sufrir vaginismo. Este último es un dolor causado por contracciones de la musculatura vaginal durante el coito pero no es exactamente dispareunia, aunque pueda estar asociado.

Una de las consecuencias habituales es el rechazo hacia las relaciones sexuales junto con la anorgasmia, pero también suelen aparecer problemas de pareja y disminución del deseo sexual en la mujer.

Los tipos de dispareunia

Podemos diferenciar diferentes tipos de dispareunia según su forma de aparición y la frecuencia del dolor.

  1. Primaria: la mujer ha sentido dolor ya en su primera relación con penetración.
  2. Secundaria: la mujer ha tenido una sexualidad normal y a partir de un momento determinado comienza a sufrir dolor.
  3. Situacional: la mujer sufre el dolor en ciertos momentos o de manera esporádica.
  4. Generalizada: siempre que hay penetración la mujer sufre dolor.

Cuál es su causa

Las causas pueden ser diferentes en cada mujer y se debe analizar cada caso. A continuación te mostramos las más habituales. Las vamos a organizar en dos grandes grupos:

Las causas orgánicas

  • Tener infecciones como la candidiasis puede provocar dolor.
  • Tener enfermedades de la piel como foliculitis o psoriasis.
  • Padecer enfermedades de transmisión sexual.
  • Tener una infección o una irritación del clítoris.
  • Padecer alguna enfermedad del ano.
  • Padecer tumores genitales benignos.
  • Tras la histerectomía pueden padecerse dolores en el coito.
  • Tener un prolapso uterino o vaginal, lo cual provoca una dificultad en el coito.
  • La retroversión uterina, que es cuando el útero está orientado hacia la columna vertebral.
  • Tener infecciones en el tracto urinario.
  • En los hombres puede padecerse por tener fimosis, herpes genital o enfermedades en la próstata.

Las causas psicológicas

  • Tener prejuicios poco sanos sobre el sexo y el coito.
  • Tener unas creencias morales o religiosas excesivamente rígidas.
  • Haber sufrido represión en la educación.
  • La falta de deseo sexual por el compañero o pareja.
  • Miedo a hacer daño al bebé cuando se está embarazada.
  • Tener falta de información sexual.
  • Traumas sexuales en la infancia pero también en la edad adulta.
  • Tener sentimientos de culpa sobre la sexualidad.

¿Se puede tratar la dispareunia?

Sí, pero se debe acudir al médico. Como ves hay factores orgánicos, es decir, causas médicas que la pueden estar provocando y esto es lo primero que debes descartar. La mayoría de estos factores se pueden tratar médicamente y este problema podría resolverse tratando la causa que lo provoca.

Por tanto, debe quedarte claro, lo primero es ir al médico para descartar. Pero ¿y si no son factores orgánicos?

Bien, lo siguiente que te aconsejamos una vez hayas dado el paso anterior es que si el problema viene derivado de una causa psicológica seas derivada o busques un terapeuta sexual. ¿Qué puede hacer por ti?

La terapia psicológica

Lo que se logra en terapia es que te conozcas mejor a ti misma. Junto a tu propio conocimiento vas a poder lograr un mejor conocimiento de tu sexualidad, de este problema de salud, de tu propio cuerpo y de tu relación con los demás.

Habitualmente se realiza un entrenamiento de tu cuerpo que implica realizar unos ejercicios. Los podrás practicar en casa y es muy importante seguir las indicaciones del terapeuta.

En muchas personas la terapia cognitivo conductual resulta efectiva para poder llevar con éxito y de manera placentera el coito. Se trata de conseguir eliminar la ansiedad que está condicionada a esta situación. Aquí puedes leer más sobre la ansiedad sexual.

Cuando una persona siente dolor durante el coito queda condicionada, es decir, su organismo «aprende» que esa situación es dolorosa. Muchas veces no está relacionado con un problema psicológico más allá de esto.

Pero imaginemos que cada vez que vas a mantener una relación sexual tu cuerpo se siente mal en lugar de sentir placer. Esto puede llevarte a relacionar el sexo con malestar. No es algo que pienses, no es algo que quieras sentir o un prejuicio, es una conducta condicionada. Por tanto, se debe realizar un trabajo terapéutico en el que asocies de nuevo el sexo y el acto del coito con placer.

Muchas veces el vaginismo provoca el dolor y este se trata con la terapia de desensibilización sistemática y otras técnicas de exposición. También se utiliza el entrenamiento pubocoxígeo y la inserción de dilatadores vaginales que van siendo cada vez de un tamaño mayor para ir dilatando la vagina de manera progresiva.

Estos tratamientos obtienen muy buenos resultados y existen revisiones en los que se señala que en algunos casos la resolución del problema es del 100 %. Un factor muy importante es la implicación de la pareja, si esta desea participar y lo hace, la eficacia del tratamiento aumenta. En este artículo puedes encontrar información sobre la ayuda que ofrece la psicología sexual.

Las técnicas de desensibilización pueden realizarse de diferentes formas, desde la introducción de dedos o tampones hasta el procedimiento de exposición progresiva. El terapeuta irá indicando a la pareja cómo hacerlo así como un seguimiento de la terapia y de la mejoría. Aquí puedes leer más sobre la terapia sexual.

Consejos que debes tener en cuenta

Como te comentamos durante todo el artículo, no lo dejes pasar. Sea cual sea la causa, consultar a un profesional es lo mejor que puedes hacer porque, como ves, tiene solución.

Pero también vamos a darte unos pequeños consejos para que los apliques y puedas comenzar a sentirte mejor.

#1.- No te resignes

Tener molestias durante las relaciones sexuales puede mejorar y puede tratarse. Acude a un profesional que te ayude a solucionarlo de manera efectiva. ¡Puedes lograr sentirte satisfecha con tu sexualidad!

#2.- Da importancia a los preliminares

Los juegos previos al coito son muy importantes para una excitación adecuada. De esta forma te sentirás más relajada en el coito.

#3.- Explora tu sexualidad

Busca aquellas posturas que más te favorezcan. Por ejemplo, la penetración posterior o lateral puede ser menos profunda. Cuando la mujer se coloca encima del hombre puede controlar mejor la profundidad de la penetración.

#4.- Olvídate de los prejuicios

¡Los lubricantes son una buena opción! No los desestimes por prejuicios. Usa lubricantes y no vaselina, porque esta no se disuelve en agua y puede facilitar las infecciones. Ten en cuenta que evitan el roce excesivo si hay falta de lubricación vaginal. Esto es algo fisiológico y nunca se debe juzgar.

#5.- Realiza ejercicios con tus músculos vaginales

De esta forma los controlas y sabes cómo relajarlos o contraerlos a placer. Estos ejercicios son sencillos y hacen que mejore toda la musculatura del suelo pélvico.

#6.- Trabaja la comunicación con la pareja

Es importante que habléis de cómo os sentís y os planteéis la posibilidad de mejorar vuestras relaciones sexuales. Una comunicación serena, empática y abierta es parte de la solución.

En resumen, la dispareunia es un problema frecuente que puede aparecer en la vida de cualquier mujer en un momento determinado. Se trata de sentir dolor al realizar el acto sexual del coito. Como te hemos explicado existen diferentes tipos y causas de este problema. ¿Hay solución? Sí, primero se debe descartar un problema físico u orgánico.

Si la causa es psicológica también hay tratamiento. Las terapias sexuales psicológicas como el tratamiento cognitivo conductual y la terapia de pareja pueden llegar a solucionar este problema. Vivir la sexualidad disfrutándola y conocer tu propio cuerpo es necesario para tener una vida plena. ¡No lo dejes pasar!

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