Estabilidad emocional. ¿Cómo trabajarla?

estabilidad emocional

La meta de la estabilidad emocional reside en vivir el presente siendo protagonista de tu vida. Es decir, encontrando tu centro vital en ti misma. Un síntoma de inestabilidad es que la persona sienta cómo los cambios en su estado de ánimo son frecuentes al poner sus expectativas en factores externos.

La tristeza y la alegría forman parte de la vida. Sin embargo, desde la estabilidad emocional estas emociones son asumidas sin sentirse desbordado y sin generar un malestar elevado.

Desde la inestabilidad, una persona pone su atención en ese suceso externo que ha alterado su estado de ánimo. De pronto, toda su vida parece reducirse a ese acontecimiento que atrapa toda su energía. Una persona que se encuentra en este punto tiene dificultades para relativizar lo sucedido y ponerlo en su contexto. De este modo, los giros de guión pueden ser totalmente imprevisibles e inesperados.

Muchas personas quieren sentirse mejor consigo mismas. Si este es tu propósito, en este artículo puedes obtener ideas de interés para poner en práctica este plan de acción de superación personal, estabilidad emocional y resiliencia.

¿Cómo desarrollar la estabilidad emocional? 8 consejos prácticos

#1.- Analiza las situaciones

En primer lugar, es importante que reflexiones sobre lo que ocurre y te pares a pensar cómo te hace sentir esta situación puesto que solo cuando tomas conciencia del malestar que experimentas por este asunto, puedes propiciar un cambio real en tu vida. Para cambiar en este aspecto, en primer lugar, es importante querer hacerlo.

#2.- La vida no es lineal

Acepta la esencia del cambio como parte de la vida. Tus propias creencias sobre la existencia pueden hacer que tengas una imagen distinta de las circunstancias externas.

Si miras a tu alrededor, puedes observar cómo en un margen de tiempo determinado, ocurren cosas. Acepta el cambio en lugar de resistirte a él. Además, este cambio puede ayudarte a relativizar las circunstancias externas si te das cuenta de que aquello que ahora es actualidad, mañana será pasado.

Observa el cambio como un aliciente en tanto que el factor sorpresa también es un antídoto frente a la rutina.

#3.- Elige cómo respondes a los acontecimientos

Más allá del impulso inicial que te afecta en un primer momento, puedes realizar un ejercicio de reflexión posterior para decidir de manera constructiva cuál es la forma con la que quieres reaccionar ante lo ocurrido. Para ello es fundamental potenciar el autocontrol emocional.

Existen muchas situaciones de la vida en las que el repetido mensaje de autoayuda que afirma que «querer es poder» no es del todo cierto. Sin embargo, en esta situación en concreto sí es un buen principio del cambio en relación con la estabilidad emocional. Por ejemplo, querer es poder si decides que no quieres perder tu energía en ese asunto que no merece tanta importancia cuando puedes disfrutar de este día.

Date tiempo para observar cambios visibles en este punto. Identifica cuáles son las situaciones que te afectan de manera directa en el día a día, aquellas que te hacen sentir vulnerable porque incrementan tu propia inestabilidad emocional.

#4. Disfruta de los placeres sencillos del día a día

Este es uno de los mejores mecanismos para alcanzar la estabilidad emocional puesto que, por medio de la gestión del tiempo y del disfrute del instante presente, eres menos vulnerable ante el efecto de la melancolía por un asunto que quedó atrás o de la anticipación del mañana.

Cuanto más ligada vivas al plano del presente mayor será tu sensación de estabilidad emocional. Porque cuando te preocupas por un hecho del pasado que ya no puedes modificar, no tienes poder de influencia sobre esa circunstancia. Del mismo modo, cuando te impacientas en torno a aquello que puede pasar, estás dejando que una hipótesis o un hecho imaginario te roben la paz de este momento.

Aprender a disfrutar de los placeres sencillos del día a día es un aprendizaje consciente que depende principalmente de ti. Deja de vivir creyendo que el mejor plan es aquel que está por llegar. ¿Qué quieres hacer hoy para que esta jornada sea más bonita? Tu estabilidad emocional aumenta cuando pones tu atención en aquello que puedes hacer por ti misma en este mismo instante. Y recuerda que incluso ante circunstancias complejas tienes el gran poder de la libertad interior. Un poder que es un gran tesoro para ti.Aquí puedes leer más sobre mindfulness.

#5.- Crea una red de apoyo

Lo importante de esta red de apoyo no es que esté integrada por muchas personas. Lo definitivo es la calidad de los vínculos afectivos. La amistad sincera fortalece tu estabilidad porque te permite tener un entorno de seguridad en el que hablar de ti misma, expresar tus miedos, tus ilusiones, tus dudas y tus preocupaciones. Además, experimentas el refuerzo continuo de la compañía.

Cuanto más firme sea esta red de apoyo, más seguridad experimentarás a partir de la protección que te aporta este entorno de pertenencia que sientes como una referencia esencial en tu vida. Evidentemente, la clave de esta red de apoyo reside en cuidar esos vínculos por medio del cariño y la dedicación de tiempo.

Esta red de apoyo no solo puede estar compuesta por personas, también puede estar integrada por lugares. Por ejemplo, esos espacios en los que te sientes tan bien que encuentras en ellos un cálido refugio de esperanza.

#6.- Refuerza la educación emocional

Puedes enriquecer tus habilidades por medio de un curso de inteligencia emocional. Pero, en general, también puedes fortalecer tu educación emocional cuando asumes que lo humano no te es ajeno.

Por ejemplo, puedes obtener reflexiones vitales sobre estabilidad emocional a partir de las experiencias de otras personas con las que mantienes conversaciones. Deja que tu corazón conecte con la esencia de un poema sabio, puedes extraer estas enseñanzas a través del mensaje de los personajes de una obra de teatro o puedes emocionarte por medio de una biografía interesante. Aquí puedes leer más sobre la musicoterapia y el papel de la música en la estabilidad emocional.

Es decir, el aprendizaje que obtienes a través de tu experiencia es muy significativo. Sin embargo, no es el único que puedes añadir a tu vida. También puedes obtener altas dosis de educación emocional por medio de la asistencia a un club de lectura, un espacio en el que se comentan obras literarias y en donde surgen muchas reflexiones sobre la vida.

Leer libros sobre educación emocional para aprender de manera autodidacta sobre esta materia tan importante también puede resultar eficaz. Subraya aquellas partes del texto que te parecen más relevantes. Y vuelve a releer algunos de esos mensajes con detenimiento. Deja que calen en ti esas palabras. Aquí puedes leer más sobre la estabilidad emocional al ser padres.

#7.- Aprecia el valor de la salud y el bienestar

Uno de los errores más humanos es convertir en una prioridad aquello que no lo es y no apreciar un bien tan básico como la salud al darse por supuesto. Agradece el bienestar como un regalo de la vida.

Y practica esta gratitud con más frecuencia. Cuando una persona toma conciencia de su propia salud, entonces, todo lo demás adquiere un significado distinto y aquello que antes parecía un drama, puede dejar de serlo.

#8.- Aprovecha los beneficios del factor edad

Es cierto que la edad no lo logra todo por sí misma. Sin embargo, los años son una oportunidad para la experiencia.

Y gracias a esta visión, es frecuente que una persona que tiene 30 años se sienta más segura de sí misma que cuando estaba en la adolescencia. Tú misma puedes echar la vista al pasado para comprobar que existen detalles a los que tal vez antes dabas mucha importancia y ahora son totalmente secundarios para ti o ya no te afectan del mismo modo.

Vivir es aprender. Por tanto, no observes el propósito de la estabilidad emocional como una prueba que superas de manera automática en un solo día sino como un propósito que te va a acompañar durante toda tu vida. Vivir es aprender a ser feliz.

Y, para ello, a veces es necesario rectificar. Es decir, no te culpes si sientes que no has evolucionado tanto como te gustaría en torno a este asunto. Si lo crees conveniente, la ayuda psicológica también puede ser terapéutica para lograrlo. Ten paciencia contigo misma, con los demás y con la propia vida.

En relación esto, también puede ser recomendable que busques los consejos de personas mayores que tú puesto que desde su edad es probable que tengan una visión enriquecedora. Esas personas también han tenido su propio proceso de evolución en relación con la estabilidad emocional.

Tú eres la dueña de tu felicidad cada día de tu vida

La estabilidad emocional no significa no llorar o no sentirse triste, por ejemplo. Llorar es humano y muy positivo puesto que te permite expresar tus emociones de tristeza o malestar. La búsqueda de la estabilidad emocional reside en recordar que la felicidad es un hecho posible y saber gestionar las emociones que generan los acontecimientos de forma eficaz.

Si quieres abrazar esa felicidad como una realidad actual en tu vida, no esperes a que existan unas condiciones ideales para ello. La base de la felicidad es el presente y es ahora cuando se dan estas condiciones para ser feliz.

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