Estrés crónico. ¿Cómo gestionar el malestar?

estrés crónico

Existen distintos factores que pueden condicionar tu calidad de vida de una manera inevitable. Uno de los ingredientes más negativos para el bienestar físico y emocional por su impacto en la rutina cotidiana es el estrés crónico.

En ese caso, la persona afectada observa cómo el filtro del estrés condiciona su realidad presente. ¿Cómo gestionar el malestar que produce este nivel de estrés?

Diagnóstico de la situación de estrés crónico

Es recomendable que solicites ayuda psicológica para identificar cuál es el motivo concreto que te produce este malestar. Las circunstancias externas pueden influir en el estrés crónico; sin embargo, es frecuente que por medio de un cambio en los hábitos del estilo de vida, el protagonista pueda experimentar una notable mejoría respecto de sus sensaciones.

No obstante, existen situaciones de estrés crónico en las que la persona, además de cambiar algunos de sus hábitos, también puede considerar que lo más conveniente es tomar una decisión respecto a ese factor externo que es el detonante de su malestar. Por ejemplo, quien sufre el estrés crónico como consecuencia de su puesto de trabajo, tal vez decida buscar empleo en otra empresa.

Es importante identificar la causa del estrés porque muchas personas llegan a la conclusión de que estas sensaciones solo pueden estar vinculadas con lo laboral. Sin embargo, el estrés crónico también puede estar causado por una situación personal. Un ejemplo puede ser una relación de pareja infeliz. O, también, puede deberse a un cúmulo de circunstancias como, por ejemplo, la conciliación del trabajo con el reparto desigual de las tareas de la casa en una relación de pareja.

Cambio de creencias

El lenguaje cotidiano muestra cómo el estrés crónico se ha normalizado hasta el punto de convertirse en un fenómeno cotidiano. Sin embargo, nunca debería justificarse el hecho de vivir con estrés durante la mayor parte del tiempo. Si conviene no normalizar el estrés, entonces, tampoco conviene caer en la trampa de la ocupación constante, el perfeccionismo y la prisa como ingredientes necesarios en beneficio de la productividad.

Lo cierto es que el descanso es saludable y también eleva la creatividad. Además, también es muy recomendable que tú misma recuerdes que tu valor trasciende al plano de los resultados externos. Saber cómo controlar los nervios en el estómago es fundamental para conseguirlo.

Para generar un cambio de creencias también puedes visualizarte a ti misma en una nueva filosofía de vida. Algunas personas posponen muchos deseos y proyectos para cuando llegue el momento de la jubilación. Una de las causas de esta postergación puede ser el estrés de quien no tiene tiempo para disfrutar de tantas actividades como le gustaría en el presente.

Es evidente que la jubilación produce un cambio de inflexión en la vida y en la gestión del tiempo. Sin embargo, si cada vez que te llaman tus amigas para concretar un plan tienes que echar un vistazo a tu agenda para buscar un hueco dentro de un mes, entonces reflexiona sobre lo conveniente de hacer un cambio de planteamiento.

Una persona no solo puede sufrir estrés crónico por algo que ya ha ocurrido, sino también por aquello que cree que puede pasar. Por ejemplo, un profesional puede estar condicionado por el temor al despido laboral. Este miedo lleva al protagonista a anticipar las sensaciones del desempleo incluso antes de que se haya producido esa circunstancia.

Tu bienestar es lo más importante

Para impulsar este cambio de creencias y combatir el estrés, también puedes pararte a pensar sobre cómo te está afectando a tu propia salud esta situación que te hace vivir con agotamiento permanente. Debes saber que a veces puede ocurrir que la mente engaña al cuerpo y produce dolor psicosomático o malestar sin ninguna explicación.

Por muy importante que sea para ti un trabajo o esa situación que está vinculada con el motivo del estrés, ninguna cuestión es tan trascendental como tu propia salud. Aquí puedes leer más sobre las enfermedades psicosomáticas.

Tal vez este sea un buen momento para practicar el turismo de salud organizando una escapada cuyo objetivo fundamental sea precisamente el cuidado personal frente al estrés.

Unos días de relax pueden ser un bálsamo físico y emocional para conectar nuevamente con tu propio centro. Si tu bienestar es importante, es vital que escuches las sensaciones y las señales de tu cuerpo y de tu mente para estar atenta a cómo te sientes. Cuando silencias estos datos, se produce un empeoramiento de la situación y aparecen las consecuencias del estrés.

Sentido del humor

Muchas personas dedican buena parte de su formación a perfeccionar sus competencias técnicas; sin embargo, la medicina de la inteligencia emocional es esencial para combatir el estrés. Y ¿qué mejor herramienta que la risa para reducir esta tensión emocional?

Existen talleres de risoterapia en los que los participantes descubren de forma vivencial qué bien se sienten gracias al efecto de una carcajada. Aprender a reír puede ser un objetivo de felicidad. Sin duda, también puedes impulsar la risoterapia en tu vida a través de los planes divertidos con amigos, el cine de humor, los chistes y los monólogos.

El sentido del humor es esperanzador y terapéutico porque te ayuda a reírte incluso de ti misma y a relativizar tus circunstancias externas. ¿Quién es esa persona de tu entorno con la que más te diviertes al comentar las anécdotas de tu jornada? Esa persona es un punto de apoyo fundamental en tu vida. Y gracias a las nuevas tecnologías puedes estar cerca de ella o él incluso si vive a kilómetros de distancia.

Busca el lado cómico de las situaciones, intenta agudizar tu ingenio en torno a esos sucesos que en otros momentos has observado desde la perspectiva de la exageración dramática. Este giro hacia lo cómico también nace del entrenamiento.

El placer del descanso

Uno de los efectos que produce el estrés es la dificultad para conciliar el sueño y dormir bien. En torno al placer del descanso es conveniente que practiques algunas rutinas propicias para reforzar esta calidad del sueño. Por ejemplo, deja el teléfono móvil y el ordenador portátil en una habitación distinta de la que descansas.

Además, evita acostarte tarde. Graba tus programas de televisión preferidos para verlos en otro momento. También puedes aprovechar durante el fin de semana para levantarte más tarde de lo habitual si madrugas mucho de lunes a viernes.

El placer del descanso también puede estar acompañado por otros hábitos. Por ejemplo, reserva un fin de semana al mes para pasar más tiempo en casa. Esta es una práctica especialmente recomendable durante el invierno, aunque también puedes hacerte este regalo en cualquier momento del año.

El hogar es uno de los espacios más nutritivos a nivel emocional puesto que te aporta el confort de estar en tu esfera de intimidad. Allí donde te sientes tú misma.

Si tienes una zona de balcón, terraza o jardín, también puedes acondicionar esta estancia de exterior para disfrutar de momentos cotidianos allí.

Pon límites a la tecnología

Tener un teléfono móvil no significa que tengas la obligación de estar inmediatamente disponible cuando te hacen una llamada o te envían un whatsapp. Este estrés tecnológico puede convertirse en un detonante añadido del malestar. Por esta razón, es recomendable que encuentres momentos en los que decidas apagar el teléfono por decisión propia.

Viajes breves a lo largo del año

Muchas personas se impacientan ante el deseo de que llegue el próximo verano con el fin de poder disfrutar de un periodo de ensueño. Sin embargo, el ciclo del año es largo. Por esta razón, para integrar esta sensación de vacaciones en la rutina es recomendable que incorpores alguna escapada breve por medio de viajes de fin de semana a un destino próximo a tu domicilio.

El aliciente del viaje trasciende al momento mismo de su disfrute ya que también puede motivarte a través de la anticipación y la planificación. Además, deja un sabor dulce en tu memoria a través del recuerdo.

No solo puedes integrar estos viajes en tu agenda por medio de la programación de una escapada a otro destino, también puedes invitar a un familiar para que te visite durante un fin de semana. Su visita te traerá esa agradable sensación del reencuentro propio del viaje.

Y, a su vez, descubrirás la belleza de tu propio lugar de residencia desde la perspectiva de una turista que se fija en todos los detalles de arquitectura, paisaje y arte del lugar. Un viaje es una fórmula especialmente pensada para establecer un giro en la rutina.

Toma conciencia del tiempo

Imagina el futuro y reflexiona sobre si te gustaría vivir mañana la realidad que te condiciona ahora. El estrés no desaparece por arte de magia. Si quieres que se produzca un cambio significativo en tu vida, tienes que hacer algo al respecto. Es decir, tienes que implicarte para crear un nuevo cambio de circunstancias.

Es cierto que existen situaciones concretas en las que la presión externa produce un alto impacto a nivel interno. Un ejemplo es una situación de desempleo laboral. Por esta razón, es tan importante solicitar apoyo psicológico para contar con el refuerzo y el conocimiento de un profesional con experiencia en psicología.

Caminar

Tal vez sientas que tienes poco tiempo para practicar deporte, pero seguro que puedes organizarte para ir al trabajo o volver de la oficina disfrutando de un paseo durante el trayecto.

Con estos consejos prácticos podrás gestionar mejor el estrés en tu vida y recuperar un buen nivel de bienestar.

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