Estrés laboral. ¿Cómo prevenirlo?

estrés laboral

El estrés laboral es una de esas experiencias difíciles a nivel emocional cuando el malestar que produce se convierte en un ingrediente frecuente de la rutina diaria. Cada tipo de empleo tiene sus propias dificultades. ¿Cuáles son las más habituales? A continuación puedes descubrir alguna de las causas del estrés laboral y recomendaciones para cuidarte.

Un clima laboral negativo es causa de estrés laboral

Uno de los deseos de muchos empleados, además de tener un sueldo digno, es trabajar en un entorno en el que se sienten personas. Es decir, la felicidad en horario de oficina incrementa el salario emocional.

Por el contrario, un ambiente tóxico marcado por los problemas de comunicación, las discusiones, el individualismo y las envidias generan un nivel de estrés que está vinculado con el bienestar emocional de aquellos que forman parte de la organización.

Es decir, aunque las circunstancias externas no determinen tu destino profesional, lo cierto es que sí influyen en tu estado de ánimo y puede que en tu productividad.

Monotonía

En la mayoría de los trabajos existe una rutina establecida de puntos principales. Sin embargo, cuando la monotonía no deja margen a la creatividad, entonces, la persona experimenta la pesada carga del aburrimiento y del cansancio. Y, entonces, el malestar surge en la mente de aquel para el que ir a la oficina se convierte en un motivo de desmotivación.

Pasas muchas horas de tu vida en la oficina. Y resistir al aburrimiento un día tras otro es un plan poco emocionante para cualquiera, pero especialmente, para quienes sueñan con un empleo en el que puedan tomar más decisiones por iniciativa propia o tener un trabajo menos rutinario.

Contaminación acústica

Otro de los elementos que altera el estado de ánimo del empleado cuando está expuesto a un entorno marcado por la molestia del ruido es la contaminación acústica.

Además, el ruido también condiciona el desempeño profesional porque afecta al nivel de concentración de aquella persona que tiene que hacer un esfuerzo continuo para cumplir su cometido.

Dificultades de conciliación laboral

Muchas personas que han formado una familia conviven con una sensación de estrés habitual como consecuencia de las dificultades que experimentan en torno a este propósito de equilibrar la vida laboral con la personal porque los horarios en ocasiones son incompatibles.

Las dificultades para llegar a todo o, incluso, la posibilidad de estar en el trabajo pero con la mente puesta en alguna preocupación del hogar, es el resultado del propio estrés.

La conciliación laboral no solo importa a aquellas personas que han formado una familia. También es importante para quienes desean disfrutar de su tiempo libre, sin embargo, sienten que su horario de trabajo roba mucho espacio al ocio.

Miedo al despido

Tan frustrante puede ser la rutina de un trabajo aburrido como el miedo a perder ese empleo aunque no se ajuste a las expectativas previstas. Desde este temor, el empleado convive con una preocupación habitual, su interior está constantemente condicionado por esta creencia que le hace sentir vulnerable.

El temor al despido también está relacionado con el estrés financiero que puede vivirse no solo en un periodo de desempleo, sino también, en un momento de actividad profesional. Cuando un empleado tiene dificultades para llegar a fin de mes con su sueldo, este hecho afecta a su vida personal, pero también, incrementa la propia desmotivación profesional.

Cumplimiento de plazos

El trabajo diario está condicionado por el factor tiempo cuando surge la necesidad de entregar un proyecto en el horario previsto y después de esa seguir con otra con su correspondiente plazo.

En ese caso, en aquellos periodos en los que se produce un incremento del volumen de trabajo también pueden incrementarse los niveles de estrés. Un estrés que aumenta cuando el líder no refuerza a los empleados por medio del reconocimiento a su esfuerzo.

Problemas de comunicación

Por ejemplo, esta falta de transparencia en los datos deriva en la ausencia de coordinación en el equipo. Lo mismo sucede cuando un empleado convive con dudas frecuentes sin que un responsable las resuelva de manera definitiva. Los problemas de comunicación, en cualquier forma y matiz, afectan de manera negativa a quien sufre por un hecho referido a esta causa. Por ejemplo, problemas de comunicación con el equipo o una relación negativa con el jefe.

También puede ocurrir que un empleado no se sienta identificado con la filosofía de la empresa de la que forma parte.

Viajes de negocios

Los viajes no son estresantes en sí mismos, lo son en función de las circunstancias personales y de las propias expectativas de quien realiza estos desplazamientos por motivos de negocios. Sin embargo, incluso en el caso de quienes sí disfrutan de estos viajes de negocios, pueden sentir estrés cuando los desplazamientos son tan habituales que no tienen tiempo de integrarse a la rutina porque el próximo desplazamiento está cerca.

Cambios de empleo

Sumarte a una nueva empresa, conocer a tus nuevos compañeros y despedirte de ellos al poco tiempo para repetir este esquema en otro lugar, puede generarte estrés, sencillamente, porque quien se encuentra en esta situación vive un continuo proceso de adaptación al cambio.

Es decir, la persona no tiene la oportunidad de relajarse en su zona de confort porque este cambio afecta a todos los niveles de la empresa. Y el individuo en cuestión tiene que interiorizar su nueva realidad cuanto antes.

Perfeccionismo

El perfeccionismo no solo puede ser interno, también puede estar motivado por el entorno puesto que los trabajadores comprueban durante los procesos de selección cómo la exigencia de un currículum perfecto queda representada en la enumeración de una lista interminable de requisitos que deben cumplirse para optar al puesto.

En ese caso, la persona puede experimentar el estrés de observar su currículum desde la carencia de los puntos mejorables, en lugar de apreciar los logros alcanzados. Aquí puedes leer más sobre las causas del estrés.

Cómo superar el estrés en el trabajo

Una vez descritas las principales causas del estrés laboral, es un buen momento para identificar los posibles remedios para combatir el estrés:

#1.- Concéntrate en tu presente profesional

Enfoca tu vida en este día y en esta semana. Pero intenta no frenar esos pensamientos de futuro que remiten a un plano de realidad que trasciende a tu propio control. Actualmente, el cambio forma parte del escenario profesional. Es decir, la idea de tener un trabajo para toda la vida pasó a la historia, al menos, para la mayoría de la gente.

#2.- Cuídate en los aspectos fundamentales de tu vida

El estrés laboral también puede ser una consecuencia de errores personales vinculados con la falta de cuidado personal. Por ejemplo, comer delante del ordenador es un mal hábito que conviene evitar. Realiza ejercicio físico; puedes ir caminando a la oficina.

Disfruta de una dieta con recetas apetecibles y descansa. Es probable que tengas que recordarte a ti misma en más de una ocasión que necesitas descansar, porque tal vez lo olvides al estar tan concentrada en una meta tan importante. Sin embargo, el descanso es fundamental para ser una persona creativa, constante y productiva.

#3.- Aplica el sentido común

¿Cuántas veces atiendes el teléfono mientras te ocupas de otro asunto? En realidad, en la mayoría de los casos, es mejor esperar a terminar una cosa antes de comenzar con la siguiente tarea de la lista de asuntos pendientes. Cuando acotas la realidad en fragmentos de tiempo más breves aumentas tu nivel de concentración y reduces el estrés laboral.

#4.- Cuida las relaciones con tus compañeros de oficina

Por ejemplo, disfruta del descanso en compañía de los demás. Este es un buen momento para establecer lazos, charlar y crear equipo. No todos tus compañeros de trabajo serán tus amigos. Ni siquiera te caerán igual de bien. Sin embargo, para saber cómo controlar el estrés puedes centrarte más en aquellas personas que sí te despiertan simpatía.

#5.- Encuentra entornos de pertenencia

Busca en tu vida en general, entornos en los que te sientas bien. Espacios de networking, lugares de formación, entidades de voluntariado, momentos de ocio y amistad… Para saber cómo superar el estrés es importante intentar compensarlo con una balanza emocional en la que tienen más presencia los momentos de satisfacción personal que aquellos que producen frustración.

#6.- Expresa tu voz en el trabajo

No dejes que el estrés laboral te lleve a un plano de invisibilidad. Por ejemplo, si acudes a una reunión, aprovecha ese momento para presentar una nueva idea. Aquí puedes leer más sobre el síndrome del quemado en el trabajo y sus efectos en el día a día.

#7.- Dedícate tiempo a ti

Un baño relajante al llegar a casa puede ser un buen premio de bienestar para despedir la jornada con una rutina feliz. Un rato de lectura al despedir el día también puede ser una buena opción para fomentar la creatividad frente al estrés laboral.

En momentos en los que creas sufrir síntomas del estrés laboral, pon la imaginación de tu parte, piensa en aquello que harás durante el próximo fin de semana o en el viaje que vas a disfrutar durante las próximas vacaciones. O, también, en aquello que harás al salir de la oficina. En ese momento en el que llegues a casa y te sientes en el sofá.

Por tanto de entre todos los tipos de estrés, el estrés laboral es un factor posible en la rutina profesional. Sin embargo, por medio de estos consejos puedes incrementar tu bienestar en el día a día.

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