Hipocondría: causas, síntomas y tratamientos.

qué es la hipocondría

Entender qué es la hipocondría nos ayudará a saber que quien la padece nos hablará de muchos síntomas, de muchas enfermedades o de muchos miedos, y debemos ser capaces de enfocarnos, de no distraernos y entrar en su vorágine.

La hipocondría es una afección mental que se asocia a una excesiva y constante preocupación por la salud, teniendo tendencia a exagerar algunos dolores o sufrimientos que pueden ser reales o no. Un paciente hipocondríaco no se pregunta cómo superar la hipocondría, porque es posible que no sepa que la padece, sino que piensa que es blanco de una gran sensación de enfermedad que no cede con nada.

Síntomas de la hipocondría

Como norma general, los pacientes hipocondríacos se ven invadidos por una fuerte sensación de enfermedad y un riesgo de contagio que no cede, no importa cuán precavidos puedan llegar a ser.

Aunado a ello, algunos de los síntomas que pueden ser motivo de preocupación para las personas que padecen este trastorno pueden ser la tos, las pequeñas heridas, sensaciones físicas, lunares e incluso los latidos del corazón.

Los pacientes hipocondriacos suelen experimentar síntomas más bien genéricos, por lo que la situación se agrava porque el abanico de posibles padecimientos es muy grande.

Una vez que el médico ha descartado una posible enfermedad, el hipocondríaco se relaja, pero posteriormente vuelve la sensación de preocupación. En muchos casos, la tranquilidad dura apenas unas horas y da paso a un pico de ansiedad derivado de la idea de que el médico se ha equivocado diagnosticando y, en ausencia de un verdadero diagnóstico, la enfermedad sigue avanzando y el peligro crece a toda velocidad.

Origen desconocido

Las personas que sufren de hipocondría, no saben que lo que deben investigar es cómo curar la hipocondría. Por lo contrario, interpretan de forma catastrófica estos signos o malestares corporales, pero se desconoce el porqué se produce en el paciente esta interpretación.

Se sabe que este tipo de afección puede darse en familias en las que hay más de una persona hipocondríaca, siendo por lo tanto, una interpretación angustiosa que se transmite entre los miembros de dicha familia. En estos casos es un poco más factible que algún miembro de la familia inicie el camino correcto, el de averiguar cómo dejar de ser hipocondríaco y consiga, con ello, detener o por lo menos ralentizar el avance de los síntomas de hipocondría en el núcleo familiar.

Por otro lado, puede darse el caso de que la persona ya haya sufrido una enfermedad grave que haga desencadenar la interpretación catastrófica de otras molestias que puedan darse. Esto ocurre especialmente en pacientes que han sufrido enfermedades muy dolorosas y traumáticas.

Por lo tanto, algunos de los síntomas de la hipocondría son: ansiedad, miedo y preocupación por dolencias o signos corporales, así como una atención y observación obsesivas y exageradas por dichos signos.

Cómo curar la hipocondría si se ignora que se padece

Normalmente, los hipocondríacos se convencen de que sus dolencias se asocian al padecimiento de enfermedades graves. Esto hace especialmente difícil acertar con un diagnóstico, porque lo más normal es que se intenten descartar otras muchas enfermedades antes de establecer un patrón.

De esta manera, se pierde mucho tiempo antes de tener motivos para pensar que estamos ante un paciente hipocondríaco y que, por lo tanto, lo que debemos encontrar no es la cura para el cáncer o la hepatitis, sino cómo curar la hipocondría.

Existen situaciones especiales en esta enfermedad, por ejemplo cuando se vive la hipocondría en el embarazo. El embarazo implica la aparición de síntomas y molestias y por tanto la ansiedad puede crecer, apareciendo el agobio por la posible enfermedad que se experimentaba antes, añadido a un fuerte deseo de proteger al bebé.

Otra situación especialmente delicada es la hipocondría en una enfermedad crónica. En muchas ocasiones padecer una enfermedad es el origen de la hipocondría, por eso es necesario que conozcas todo lo posible sobre tu enfermedad, para así saber diferenciar los síntomas de la enfermedad de los síntomas no reales.

Superar la hipocondría una vez asumida

Si quieres saber cómo dejar de ser hipocondríaco, a continuación te presentamos qué terapias se llevan a cabo para ayudar a aquellas personas que se preocupan de manera excesiva por su propia salud.

En primer lugar, se recomienda que el paciente realice una terapia cognitivo-conductual con un profesional, en la que se trabaja con un psicólogo la percepción del paciente sobre la angustia y el miedo a contraer enfermedades graves.

Junto a la terapia psicológica, es posible que el médico recete el uso de psicofármacos al iniciar el tratamiento. Estos medicamentos ayudarán al paciente a controlar la ansiedad asociada al miedo.

Por otro lado, es muy frecuente que la persona busque en Internet o en otras fuentes los síntomas que siente para asociarlos a posibles enfermedades que pueda padecer. Esto suele incrementar la sensación de angustia y ansiedad, por lo que es fundamental que la persona deje de realizar búsquedas.

El principal objetivo es lograr que la persona pierda el miedo a la muerte y disminuya su sensación de enfermedad controlando la mente, las emociones que puedan ser depresivas o pesimistas y cambiando la visión negativa y aquellos pensamientos que no sean beneficiosos.

Cómo ayudar a un hipocondríaco

Normalmente, esta afección suele aparecer en personas con edades comprendidas entre los 30 y 50 años, pero puede darse el caso de que se presente en otras edades, incluso en niños pequeños. Suelen ser personas más tendentes a la depresión y con signos de inseguridad en sí mismas. De allí que su círculo más cercano sienta un instinto protector que les lleve a preguntarse cómo curar la hipocondría.

El apoyo es fundamental

Es muy importante que si tienes a alguien cercano con hipocondría no se hable de enfermedades con ella, pero, en cambio, sí resulta aconsejable tratar de explicarle que padece esta patología.

Si quieres saber cómo ayudar a un hipocondriaco, también se recomienda que los familiares acompañen a la persona hipocondríaca a las sesiones del tratamiento, así como a las visitas al médico. Es importante que sienta el apoyo de sus familiares y amigos.

Una vez que se haya acudido al médico y éste haya descartado cualquier enfermedad, es necesario explicar al hipocondríaco la necesidad de llevar a cabo la terapia psicológica.

Que el paciente sea consciente de que tiene un problema es esencial para poder tratarlo de manera efectiva y exitosa.

No hablar de enfermedades

Uno de los consejos para la hipocondría es fomentar pensamientos positivos en su cabeza, evitando los temas sobre enfermedades y desviándolos a otros que puedan ser de su interés.

Hablar mucho sobre enfermedades puede empeorar su obsesión sobre estas. Como ves, es conveniente esforzarse en que el paciente no piense demasiado en este tema. Además, si el paciente hipocondríaco se obsesiona con la hipocondría en sí, el proceso de tratamiento puede ponerse muy cuesta arriba y perder todo lo que se haya avanzado.

El poder de las técnicas de relajación

Además de ser efectivas para controlar el estrés, las técnicas de relajación como la meditación, pueden reorientar los pensamientos del paciente hipocondríaco y su foco de atención hacia otros más positivos, haciéndole olvidar sus molestias y dolencias.

En definitiva, la hipocondría es una afección que puede ser tratada y trabajada con terapia psicológica para poder superarla.

Es importante que el paciente cuente con el apoyo de sus seres queridos para dejar de tener miedo y poder vivir más tranquilamente, sin preocuparse en exceso por los síntomas de posibles enfermedades.

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