Hipocondría en el embarazo. ¿Cómo superarla?

hipocondría en el embarazo

A las dudas de toda futura mamá, algunas deben sumar la pregunta: cómo superar la hipocondría en el embarazo. Son madres que durante gran parte de su vida han tenido que vivir con un gran miedo a la enfermedad y, precisamente, esta sensación de enfermedad se hace aún más patente en la dulce espera.

El embarazo no es ni mucho menos una enfermedad, a pesar de los cambios que se operan en la gestante. Pero los cambios hormonales y el miedo a lo desconocido producen en la mujer constantes cambios anímicos y de humor que acaban, en ocasiones, por convencerla de que algo está fallando. Esto se acrecienta cuando la madre sufre de hipocondría o la desarrolla como consecuencia del miedo a perder a su bebé. Por eso, cómo superar la hipocondría y convencerte de que el bebé está bien puede suponer un reto para ti y los que te rodean.

Además, si que ya sufrías este trastorno con anterioridad a estar embarazada, se verá acrecentado con los numerosos síntomas y molestias que experimentarás durante los primeros meses.

Cómo superar la hipocondría ante síntomas reales

El agobio por la sensación de enfermedad y el deseo de proteger al bebé, pueden crear un cóctel explosivo para las mamás que no sepan cómo enfrentarse a la hipocondría. Lo que hay que entender es que estos síntomas son únicamente la manifestación de los cambios que está sufriendo tu cuerpo para adaptarse a la nueva situación.

Si analizamos cada uno de ellos, verás que todos se deben al cambio hormonal o funcional de las diferentes partes de tu cuerpo involucradas en la maternidad. El vómito, por ejemplo, está causado por el aumento de la hormona gonadotropina. El aumento y el dolor en el pecho es el cambio que empiezan a manifestar las glándulas mamarias ante la inminencia de la lactancia. Durante el embarazo aumenta la cantidad de líquido global, lo que puede suponer un aumento de tensión. Un tip de cómo dejar de ser hipocondríaco es aprender a adjudicar cada síntoma a una causa inherente a un embarazo normal: siempre que sientas algo, búscalo en un listado de síntomas de embarazo y verás que, en la gran mayoría de los casos, por no decir en todos, esos síntomas son normales, parte del proceso.

Así, irás viendo que todos y cada uno de los cambios que experimenta tu organismo tiene una explicación fisiológica y funcional y que ninguno de ellos responde a una patología ni a un problema en el bebé.

Antes de pensar en superar la hipocondría en el embarazo, vamos a ver más detenidamente en qué consiste este trastorno. Después te ofreceremos una serie de consejos para la hipocondría, para mejorar la conducta y contribuir a que disfrutes del embarazo.

Por qué es diferente la hipocondría en el embarazo

La hipocondría es un trastorno de ansiedad que se caracteriza porque la persona cree que está enferma continuamente. El miedo a la enfermedad y a la malformación del feto, en el caso de las embarazadas, interfieren con su vida normal y familiar de forma negativa. Las personas hipocondríacas necesitan visitar al médico con frecuencia y asegurarse, mediante diferentes análisis y pruebas, de que todo está bien y no hay enfermedad.

La hipocondría en el embarazo es diferente porque la madre realmente está experimentando muchos síntomas que son compatibles con muchas enfermedades. Los síntomas de embarazo, si se buscan individualmente en Internet, pueden constituir señales de alarma para un sinfín de trastornos que, muchas veces, son letales. De allí que ponerse manos a la obra para afrontar la hipocondría en este momento de la vida sea tan relevante: una vez que la madre comprende que lo que le ocurre es normal, su vida se vuelve más llevadera, lejos de investigaciones obsesivas que le hagan temerse lo peor.

Las futuras madres con hipocondría relacionan cualquier cambio en el organismo con una forma de disfunción y de enfermedad y somatizan negativamente todo lo que les ocurre.

Además, exageran sus molestias hasta un punto que puede hacer dudar a la persona que está con ellas y que lleva a que, para que la situación vaya mejor, aprendan cómo ayudar a un hipocondríaco. El embarazo, por tanto, se vive de una forma traumática y como fuente de problemas presentes y futuros.

Cómo saber si eres una futura mamá hipocondríaca

Antes de preguntarte cómo afecta la hipocondría al embarazo, conviene estar seguros de que, efectivamente, sufres de esta condición. Los síntomas son muy diversos, pero algunos de ellos comunes a toda la tipología del trastorno. Veamos.

#1.- Miedo irracional a la enfermedad y la muerte durante el embarazo

A pesar de seguir los controles rutinarios, con sus análisis, ecografías y demás pruebas clínicas, nunca estarás del todo segura de que realmente todo va bien y pondrás en duda las opiniones y diagnósticos y de tu médico y ginecólogo.

#2.- Autoexamen y autodiagnóstico constante

Si te sorprendes a ti misma buscando una explicación al cansancio, hinchazón de piernas o malestar de estómago distinta a la que te han dado en la consulta, es posible que estés pasando por un episodio de hipocondría.

#3.- Preocupación excesiva por los cambios corporales

Tú sabes que durante el embarazo el cuerpo de la mujer sufre muchos e importantes cambios en su aspecto y en su fisonomía. Es lógico que estés preocupada y asombrada por todo lo que esté ocurriendo. Pero si esa preocupación llega a ser invalidante para tu vida diaria quizás los nervios y el embarazo estén empezando a pasarte factura.

Causas de la hipocondría

Son muchos los factores que influyen en el desarrollo de la hipocondría y no siempre se sabe con certeza a qué es debido que una mujer lo haga durante su gestación. Pero hay algunos puntos que tienen en común y que pueden ser los desencadenantes del trastorno.

#1.- Enfermedad grave propia o de un ser querido

La enfermedad deja en todos nosotros un residuo de miedo y zozobra que es difícil de eliminar completamente. Puede que hayas pasado por una experiencia desagradable de enfermedad, propia o ajena, y que no hayas desterrado completamente el miedo a que aparezca de nuevo. Aquí aparece una nueva posibilidad, la hipocondría en una enfermedad crónica.

#2.- Problemas en el embarazo de una persona muy cercana

Un aborto es una experiencia traumática para la persona que lo sufre y para los que la rodean, especialmente cuando el bebé era muy deseado. Si has conocido de cerca un caso de aborto espontáneo o una mujer de tu entorno ha tenido problemas severos en el embarazo, es posible que desarrolles un miedo excesivo a que se pueda repetir en ti la experiencia. La enfermedad de las embarazadas en tu familia no tiene que ser, necesariamente, la que tú vayas a padecer.

#3.- La muerte de un familiar o un amigo

Igual que ocurre con la enfermedad grave, la muerte, cuando es muy cercana, nos deja impresionados durante mucho tiempo. Si el embarazo aparece cuando todavía no se ha resuelto el duelo, puede ser un motivo de hipocondría.

#4.- Enfermedad muy conocida

Cuando se descubre un remedio nuevo para una enfermedad, los medios tienden a hacer una cobertura excesiva de los síntomas y las consecuencias que rodean dicha enfermedad. Conocer con tanto detalle una enfermedad puede hacer que acabes con ansiedad en el embarazo y pensando que tienes muchas posibilidades de padecerla.

Cómo superar la hipocondría en el embarazo

Si sientes que tienes este trastorno o que podrías llegar a padecerlo durante los meses de embarazo, toma nota de las ideas que te proponemos para vivir estos meses con naturalidad y disfrutando de la espera de tu bebé.

#1.- Ir a grupos de embarazadas

Reunirse con otras futuras madres es ideal para superar el miedo irracional que te puede invadir durante el embarazo. Al compartir tus experiencias con otras mujeres en la misma situación, comprobarás que la ilusión por la llegada del bebé se mezcla con el temor a los cambios corporales, con los cambios de humor inexplicables y con la fluctuación de las emociones. Saber que todo lo que a ti te pasa no tiene nada de extraordinario te ayudará a relativizar tus miedos y a compartir con las demás tu ansiedad por el parto.

#2.- Hacer un buen seguimiento del embarazo

El control prenatal es conveniente empezarlo cuanto antes, para que cualquier complicación pueda ser tratada en el momento. Este control consiste en la visita al ginecólogo que te asignen o que tú elijas, según tu aseguradora, de forma periódica. Él será el encargado, además, de indicarte cuándo debes hacer análisis de sangre y orina, de controlar tu aumento de peso, de ordenar las ecografías y el resto de las pruebas que considere oportunas.

Para que vivas el embarazo de una forma tranquila, tanto en el aspecto médico como en tu estado anímico, es fundamental que realices un control prenatal riguroso, siguiendo al pie de la letra todas las indicaciones de tu facultativo.

Dependiendo de si tu embarazo es de riesgo o no las visitas al médico y las pruebas clínicas tendrán una periodicidad distinta. Por tanto, no debes compararte con otras personas, ya que solo el médico que te atiende sabe exactamente la frecuencia que más te conviene.

El objetivo de este control es prevenir factores de riesgo y detectar a tiempo problemas de salud en la madre y el niño. De esta forma tendrás la seguridad de que todo va según lo previsto y podrás formular las preguntas y dudas que te vayan surgiendo en el tiempo.

#3.- Evitar informarte en exceso

En el momento que vivimos, con un exceso de información a nuestro alcance, debemos ser muy cuidadosos antes de dar por válido todo lo que leemos, vemos o escuchamos. No hay nada peor para una persona con tendencia a la hipocondría que entrar en Internet a buscar información sobre una enfermedad determinada.

Los miles de artículos que encontrarás sobre los riesgos y problemas del embarazo solo contribuirán a angustiarte y confundirte. Si quieres saber cómo curar la hipocondria, deja que sea tu médico quien te informe debidamente y relativiza mucho lo que te llegue por otros canales.

Poner límites a las personas negativas que sólo te cuentan casos muy feos de bebés que han nacido mal o madres que han tenido problemas.

Un embarazo es una situación ideal, sobre todo si eres madre primeriza, para que mujeres de tu alrededor te cuenten cómo les fue a ellas. No dejes que otras experiencias, que en nada tienen que ver contigo, te agobien y te impidan disfrutar del embarazo con tranquilidad.

#4.- Distraerte con actividades que te gusten

Casi todas las actividades que tuvieras antes del embarazo las podrás seguir realizando, excepto las que supongan un esfuerzo físico considerable. Así pues, sigue cuidando tu autoestima en el embarazo y disfrutando de la vida como hasta ahora.

Recuerda que un embarazo no es una enfermedad, aunque te sientas molesta durante las primeras semanas y aunque tu cuerpo experimente cambios desconocidos. Apóyate en tu pareja, en tu familia y amigos para que estos meses sean una fase de plenitud en tu vida y lo puedas vivir como lo que es: el milagro de una nueva vida.

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Hipocondría en el embarazo. ¿Cómo superarla?
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