Impotencia. ¿Cómo superar este problema sexual?

impotencia sexual

La impotencia sexual o disfunción eréctil es el persistente impedimento o incapacidad para lograr una erección. Esta dificultad hace que no se pueda culminar una relación sexual de manera satisfactoria y plena. No obstante, no se debe confundir este problema con otros de carácter sexual, como la falta de deseo, los trastornos del orgasmo o las alteraciones de la eyaculación.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de impotencia sexual?

Muchos hombres han sufrido, en uno o más momentos de su vida, un episodio de disfunción eréctil aislado, eventual o puntual.  Aunque lo más común es que este problema se dé con mayor frecuencia en hombres de entre 40 y 80 años, puede aparecer a cualquier edad,

En el ámbito de la sexualidad, la disfunción eréctil es bastante frecuente. Afecta aproximadamente al 20 % de los varones, es decir, a 1 de cada 5 hombres. De esta manera requiere de un tratamiento ya que si no se trata adecuadamente puede llegar a perjudicar diferentes áreas de la vida: personal, social, familiar o laboral.

A día de hoy, los especialistas han establecido una clasificación para distinguir y determinar los distintos tipos de impotencia como leve, moderada o grave.

¿Cómo se produce una erección?

La erección es un fenómeno en el que no solo está implicado el propio órgano sexual, sino en el que intervienen varios sistemas del organismo. Cuando al cerebro le llegan los estímulos excitantes, este procesa la información y la transmite mediante la médula espinal y los nervios erectores al miembro viril con el objetivo de que se activen las respuestas apropiadas.

En otras palabras, la erección se inicia cuando se reciben unos estímulos sexuales, que pueden ser visuales, auditivos o del propio pensamiento, que generan que el órgano reproductor se torne rígido en señal de respuesta.

Causas de la impotencia sexual

Cualquier alteración, trastorno o enfermedad que afecte directamente al cerebro, médula espinal o nervios erectores, puede generar un problema de disfunción eréctil.

Actualmente, se considera que la impotencia sexual puede ser psicológica u orgánica. Si bien cabe matizar que puede darse el caso de que se padezca una disfunción eréctil de carácter orgánico y, posteriormente, se añadan componentes psicológicos que agraven el problema.

Causas orgánicas

Existen diferentes tipos de disfunción eréctil de origen orgánico:

– Vascular. Es una de las causas más comunes y se produce cuando el miembro no es capaz de acumular o retener la sangre necesaria, normalmente porque no llega en suficiente cantidad, para que se dé una erección. Las razones principales por las que se puede padecer una disfunción eréctil de tipo vascular son: tabaquismo, diabetes, hipertensión arterial, aumento del colesterol y enfermedades cardíacas.

– Neurológica. En esta clase de disfunciones se produce una interrupción en la transferencia de la información. En otras palabras, cuando el cerebro y la médula espinal no pueden o tienen problemas para enviar las órdenes al miembro a través de los nervios implicados. Esto ocurre debido a lesiones de la médula espinal, intervenciones quirúrgicas en la pelvis, enfermedades como la esclerosis múltiple o la diabetes.

– Hormonal. Aunque este tipo de disfunciones son poco frecuentes, se producen cuando existe un déficit de testosterona, es decir, las hormonas sexuales masculinas.

– Farmacológica. Actualmente existen varios medicamentos indicados para el tratamiento de enfermedades como la hipertensión o la depresión, entre otras.  Estos medicamentos pueden tener como efecto secundario la disminución de la capacidad de tener una erección.

Causas psicológicas

A día de hoy, la disfunción eréctil por causas psicológicas es la más frecuente. En estos casos, el miembro no presenta ningún inconveniente ni alteración física. Algunos elementos como los problemas de pareja, las preocupaciones e inquietudes constantes, el estar expuesto a altos niveles de estrés o sufrir algún trastorno mental, tienen una afectación directa en el acto sexual.

Hay otros factores, como la fatiga, la falta de ganas, el insomnio o las frustraciones personales o laborales que también pueden desequilibrar los reflejos sexuales.

Síntomas de la disfunción eréctil

Cabe destacar que los síntomas de la disfunción eréctil pueden variar en función de las causas que han originado el problema y del grado de impotencia que se padezca. Es por ello por lo que se pueden presentar algunos de estos síntomas con mayor o menor intensidad.

– Dificultad para tener o mantener una erección

– Necesitar más tiempo para conseguir una erección

Menor rigidez y mayor flacidez de la erección

– Dificultad para mantener contacto íntimo en algunas posturas

– Imposibilidad de tener relaciones sexuales con personas de poca confianza o conocimiento

Necesitar un mayor esfuerzo y concentración para lograr y mantener una erección

Disminución del número de erecciones espontáneas al despertar

Eyaculación precoz

Alteraciones, deformaciones o reducciones del tamaño del órgano reproductor

Disminución de los vellos púbicos y corporales

¿Cómo saber si se tiene una disfunción eréctil?

Reconocer que se tiene un problema de disfunción eréctil es sumamente complejo. Y no solo ante la pareja, familia, amigos o médico, sino también ante la propia persona. Cabe recalcar que puede darse el caso de que se sufra uno o más episodios de impotencia sexual puntuales sin que eso implique necesariamente una disfunción eréctil.

Es en estos momentos en los que no se le debe dar al tema más relevancia de la que tiene, puesto que la mente puede jugar malas pasadas y hacer creer que existe un problema donde no lo hay.

Sin embargo y si una persona lleva unos días o semanas sin ser capaz de tener o mantener una erección, es importante aceptar la posibilidad de que exista un problema y acudir al médico especialista. De esta forma, y tras la entrevista, las pruebas y los exámenes necesarios, podrá recibir el tratamiento que más se ajuste a su caso en concreto y volver a disfrutar de una vida sexual saludable.

Claves para prevenir la disfunción eréctil

La disfunción eréctil es un problema bastante generalizado hoy en día, especialmente debido a un estilo de vida poco saludable. Las diferentes fuentes de estrés, la presión social, el consumo excesivo de alcohol, drogas y tabaco o la mala alimentación son factores que incrementan las posibilidades de padecer esta problemática. Estos son algunos consejos que pueden servir para prevenir la disfunción sexual.

#1.- Practicar deporte

Practicar ejercicio físico con regularidad resulta muy útil para sentirse y descansar mejor, estar más activo y despejar la mente de las preocupaciones del día a día.

#2.- Llevar una dieta equilibrada

Una buena alimentación, que sea variada, sana, equilibrada y baja en colesterol, ayuda a sentirse mejor y a evitar los problemas de disfunción eréctil. También se pueden incluir infusiones, que ayuden a estar más relajado y centrado.

#3.- Dejar de fumar

El tabaco no sólo es perjudicial para la salud general, sino que también afecta de forma directa a la salud sexual. Fumar favorece las posibilidades de padecer disfunción eréctil y reduce la fertilidad.

#4.- Fuera los malos hábitos

El consumo excesivo de bebidas alcohólicas y otras sustancias afecta negativamente a la actividad sexual, además de que puede interrumpirla por completo en múltiples ocasiones.

#5.- Vigilar la medicación

Algunos fármacos pueden reducir la potencia sexual y provocar la pérdida, parcial o completa, de la libido. Es necesario consultar con el médico todos los efectos secundarios de la medicación que se debe tomar, y no automedicarse bajo ninguna circunstancia.

#6.- Meditación

La meditación resultará de gran ayuda para ser capaces de centrar la atención en el momento presente, despejar la mente y alcanzar una sensación de paz, tranquilidad y bienestar.

#7.- Confiar en la pareja

Otro de los factores imprescindibles es el hecho de confiar en la pareja y tener honestidad y sinceridad a la hora de confiar los problemas, inquietudes y preocupaciones de manera abierta. La confianza en la pareja ayuda a crear un ambiente más relajado y sin presiones, a la par que afianza la  relación y hace que sea posible reavivar la llama.

Efectos psicológicos de la disfunción eréctil

La disfunción eréctil no es únicamente un problema físico, ya que independientemente de cuál sea el origen del problema, puede causar impactos muy negativos a nivel psicológico. Algo que en un principio es natural y espontáneo puede convertirse en un problema cuando las circunstancias de la persona impiden su correcto desarrollo. De esta manera la psicología sexual se encarga de estudiar los efectos más habituales de disfunción eréctil.

– Vergüenza. En la sociedad actual no es corriente hablar abiertamente de sexo y, mucho menos, de problemas de este tipo. Por lo que quien lo sufre puede sentirse retraído o abochornado por esta problemática.

– Autoestima. Tener problemas de erección puede afectar seriamente a la autoestima, ya que puede hacer sentir que no se cumple ni con las expectativas de la pareja ni con las propias de la persona.

– Inseguridad. Es completamente normal sentirse incapaz de abordar las relaciones sexuales con la misma intensidad y seguridad que antes de padecer este problema.

– Ansiedad. La disfunción eréctil convierte los momentos placenteros en situaciones plagadas de ansiedad sexual, estrés y nervios en las que se esconde el miedo, la vergüenza, la inseguridad y una baja autoestima.

Para evitar que la impotencia te ocasione graves consecuencias a nivel psicológico que afecten a tu relación de pareja y a las diferentes áreas de tu vida, te recomendamos que acudas a tu médico para que te ofrezca el tratamiento que necesitas y, de esta forma, puedas volver a disfrutar de tu vida sexual.

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