La ansiedad tras la primera cita

ansiedad tras la primera cita

Saber cómo vencer la ansiedad tras la primera cita, puede ser la clave para que te vuelva a llamar. Muchas veces, pensamos que conseguir la primera cita es muy complicado. En realidad, lo difícil es conseguir la segunda y la tercera.

¿Por qué? Porque con la primera existe la curiosidad, la duda y el interés por descubrir más sobre esa posible pareja. Eso favorece que se diga, «sí, quedemos el viernes». Pero, según cómo se satisfaga a esa curiosidad, puedes conseguir que tu pareja de baile quiera saber más o decidir que ha tenido suficiente. Ante esto, tu arma más poderosa es saber cómo vencer la ansiedad tras la primera cita.

No puedes olvidar el intermedio. ¿Cómo afecta este a poder conseguir otra cita? ¿Qué puede ir mal? ¿Por qué no consigues volver a quedar? Quizá sea que te hayas comportado con ansiedad. Hablemos en este artículo de cómo vencer la ansiedad tras la primera cita, para que tu contención y atractivo te permitan conseguir la segunda cita.

A la primera va la vencida

Te parecía que habías tenido una primera cita magnífica, pero resulta que no te vuelven a llamar. ¡Pero si todo había ido bien! Hubo charla, reflexiones y risas. Creíste ver interés en su mirada y una actitud receptiva. ¿Qué pasa entonces? O descubres cómo vencer la ansiedad en estos casos o te hundes.

Comencemos por comprender que, en realidad, es posible que no haya ido tan bien como pensabas. También puede ser que después de la primera cita te hayas mostrado de una manera que genere rechazo. En  este punto es importante aclarar dos cosas: la primera, que tú eres como eres y, si esa persona no está por ti, alguien llegará; lo segundo, es que en ambos casos la ausencia de esa segunda quedada podría deberse a la ansiedad.

Tu interés por esa persona, por conseguir pareja, por quedar bien o por ser agradable puede haberte jugado una mala pasada. Bajo la influencia de los nervios y el deseo de más, es posible que se te vea de una manera distinta de cómo crees (y de cómo eres realmente). Una manera que no ha gustado lo suficiente como para querer repetir, porque cuando anticipamos demasiado algo, nos volvemos imprecisos y menos atractivos, lucimos desesperados y asfixiantes. Esto es normal, le pasa a mucha gente, no debes culpabilizarte por ello pero sí entenderlo para saber cómo vencer la ansiedad antes, durante y después de la primera cita.

La actitud durante la cita y tras ella definen el éxito de esa posible relación. Por lo tanto, si quieres repetir, más te vale mostrar algunos comportamientos que lo favorezcan y evitar otros que causan rechazo.

Cómo vencer la ansiedad tras la primera cita y evitar posibles errores provocados por los nervios

Diferenciaremos entre los errores cometidos durante la primera cita y aquellos en los que podemos caer después, en los días siguientes. En cualquier caso, te daremos pistas sobre cómo vencer la ansiedad.

Qué no hacer en una primera cita

Esta cita es de exploración. Intentas conocer a la otra persona para figurarte cómo es y qué le gusta e interesa. Así valoras si está en tu línea. De ser así, desarrollas interés y ganas de mayor cercanía, de saber más y de compartir más tiempo juntos. De lo contrario, sabes que no es lo que buscas o deseas.

Este juego tiene muchos matices y para tener éxito conviene seguir algunas recomendaciones. Por ejemplo, no deberías…

  • Convertir la conversación en un interrogatorio. No se trata de una entrevista de trabajo ni de un examen, sino de entablar una conversación agradable y fluida. Evita caer en un intercambio de preguntas y respuestas, aunque tengas curiosidad por saber más y más. A nadie le gusta la sensación de ser interrogado o puesto a prueba.
  • Dar demasiada información personal. A nadie que empiece a conocerte le interesan los pequeños detalles de tu cotidianidad: la discusión con tu madre el otro día, lo que te dijo tu amiga Rebeca el jueves sobre su cuñado o tus quejas sobre la oficina. No suele ser buena táctica hablar de quienes son desconocidos para la otra parte. Aprovecha las horas y habla de ti y la otra persona y de temas que tengáis en común, pero no uses el encuentro como un confesionario.
  • Venderte mal. Quien tiene una cita contigo es porque ve en ti algo interesante. Al igual que tú, está buscando motivos para seguir adelante. Quiere ver tu lado bueno y encontrar aquello que justifique un segundo encuentro. Por eso, no es buena idea hablar mal de uno mismo o sacar a relucir terribles defectos que no vienen al caso.
  • Hacer un consultorio sentimental. Se trata de conoceros entre vosotros, no de convertir la cita en una conversación en torno a las ex parejas y los fracasos amorosos. Esa persona ha quedado contigo, le interesas tú, no tu ex.
  • Exponer planes de futuro. La cita es hoy, ahora. No la estropees poniendo sobre la mesa tus planes de matrimonio e hijos previstos. Esto, además de espantar al otro, se aleja de cómo vencer la ansiedad y, por lo contrario, te puede hacer entrar en bucle. Sin necesidad de ir tan lejos, tampoco conviene hacer planes muy serios en una cita de primer contacto. La precipitación puede interpretarse como prisa o desesperación, algo que suele desagradar y generar sospecha.

Qué no hacer después del encuentro

Imagina que todo acabó estupendamente. En los siguientes días llegan las dudas sobre cómo reafirmar el contacto y volver a quedar. Pero esa segunda cita podría no llegar nunca si las ganas de repetir hacen que te comportes con ansiedad y aparente desesperación. Es muy importante saber cómo vencer la ansiedad, sí, pero también cómo evitar mostrar ansiedad en el proceso.

A continuación, algunas cosas a evitar para no espantar a tu cita.

  • Atosigar. Enviar muchos mensajes o llamar con insistencia puede parecer obsesivo. A nadie le gustan las personas obsesivas y controladoras. No atosigues, limítate a recordarle que te gustó el primer encuentro y que no te importaría repetirlo.
  • Precipitarse con las confesiones. Después de un encuentro cordial, amigable y divertido no hace falta que declares tu amor. Sin duda, no al día siguiente. De hecho, no es común enamorarse de esa manera, así que analízate y observa si no estarás confundiendo deseo o ilusión con amor. En cualquier caso, las declaraciones fortuitas, repentinas y prematuras asustan. Evítalas.
  • Exigir. La segunda cita debe ser deseada por ambos, de mutuo acuerdo. La persona que te gusta no está obligada a concederte otro encuentro y tú no puedes exigírselo.
  • Hacerte de rogar. Te apetece un segundo encuentro, pero los días siguientes te comportas con frialdad, distancia y dureza, como si aquello no hubiera significado nada. Incluso te resistes a volver a quedar cuando te lo proponen. Esa actitud repele. Nadie quiere sentir que debe superar pruebas para conquistarte. No es que no merezcas a alguien especial, es que normalmente a todos nos gusta más lo natural y diáfano. Si muestras rechazo después de tres meses saliendo, querrá saber por qué. Si lo muestras después de la primera cita, pasará página.

Claves sobre cómo vencer la ansiedad tras la primera cita y conseguir una segunda cita

Vistos los errores más típicos, ahora vamos a profundizar en los aciertos. Debemos tener claro que los nervios y el estrés te impiden centrarte y disfrutar de la velada, así como comportarte con naturalidad. De allí que sea tan importante saber cómo vencer la ansiedad en estos encuentros y cómo impedir que el deseo de más te haga errar en el día después.

Evitar los nervios durante el encuentro

¿Cómo combatir la ansiedad durante la primera cita? Hay personas a las que les cuesta el contacto social. Sin llegar a extremos patológicos, como la ansiedad social, es común sentir cierto nerviosismo e incertidumbre. La timidez o la emoción hacen que nos expresemos de manera equivocada, que hables de más o de menos.

Así, hay que buscar reducir los nervios y la ansiedad para poder controlar la situación. ¿Qué hacer en una primera cita? He aquí algunas sugerencias:

  • Antes de la cita, convéncete de que solo es un encuentro para conoceros mejor. No te hagas grandes expectativas, porque entonces estarás pendiente de que se cumplan y tratarás de forzarlo, además de que te causará frustración.
  • Aprende y practica técnicas de relajación. Las técnicas de relajación ayudan en los momentos de estrés y te ayudan a lucir mejor: siempre será más atractiva y dulce una persona que camina despacio y habla correctamente, que una que va dando carrerillas y se expresa con tartamudeos, tacos y sin hilar bien los temas.
  • Viste cómodamente. Es posible vestir de manera atractiva y elegante (si es lo que deseamos) y al mismo tiempo estar cómodo. No identificarse con las prendas lleva a la incomodidad, y de ahí surgen ideas negativas y nervios.
  • No finjas. Es contraproducente mostrarse de manera diferente a como en realidad se es. Las mentiras no se sostienen durante mucho tiempo. Si tu cita quiere volver a verte, será por lo que vio en la primera quedada. No la falsees o tendrás que fingir en todas las demás, algo muy estresante.
  • Disfruta el momento. No proyectes tu pensamiento al futuro, no planifiques para conseguir el segundo encuentro antes de acabar el primero. Limítate a disfrutar de la oportunidad de pasar el rato con alguien agradable charlando de cosas entretenidas. De lo contrario, puedes sentir ansiedad ante el fracaso.

Cómo acertar tras el primer encuentro

Una vez superada la primera barrera, llega la espera para volver a verse. Por supuesto, estamos hablando de que te interese de verdad otra cita. Si tienes dudas, quizá convenga esperar. Es posible volver a quedar como amigos, sin más, y observar si la chispa se prende en ese u otros encuentros.

Para evitar que la ansiedad te haga cometer errores que espanten a tu posible cita, te recomendamos:

  • Detente y reflexiona. Tómate tu tiempo para valorar si tu interés es auténtico. A lo mejor tienes la ilusión por las nubes pero, si piensas y meditas, acabas descubriendo que toca pisar el suelo.
  • Muestra tu interés. Si quieres repetir la experiencia, dilo. Hazlo de manera natural, sin desesperación, pero tampoco con fría dureza o indirectas. Tal y como se lo plantearías a una amiga.
  • Distráete. Sigue tu vida y busca entretenimiento para apartar los pensamientos obsesivos sobre la cita. Acompáñate de tus amistades para distraerte.
  • Relájate. Cuando sientas el impulso de mandar un mensaje o llamar, para y respira hondo. Aplica tu método preferido para liberar estrés.

En definitiva, no dejes que la ansiedad tras la primera cita estropee tu oportunidad de conocer a alguien especial. Marca distancias, haz pausas y aleja los nervios. Así podrás mostrarte tal y como eres. Si notas que la ansiedad se apodera de ti y no consigues controlarla, la ayuda psicológica puedes ser la clave para mejorar tu vida en el amor, y en general.

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