¿Miedo al fracaso? Aprende a superarlo

miedo al fracaso

El miedo al fracaso es un freno mental que condiciona y desmotiva cuando se piensa en alguna meta o sueño a alcanzar. El miedo al fracaso es ese fantasma psicológico que te lleva a quedarte estancada y sentirte sin fuerza para proponerte retos.

Cuando actúas de este modo, entierras tus metas más importantes. Que ese miedo te haga renunciar a cosas importantes genera, por un lado el sentimiento de frustración por percibirte incapaz y, por otro, hace que te pierdas todo el aprendizaje que supone ponerse objetivos, tanto si finalmente se cumplen como si no. Esta es la teoría, pero tal vez te preguntes cómo superar ese miedo.

6 causas del miedo al fracaso

El temor a fracasar no aparece de la nada y no se consolida en un día. Es difícil atribuirlo a un único factor y, como normal general, aparece por una causa principal y otras que contribuyen a que se instale en tu vida. A continuación, te contamos algunas de las causas más frecuentes del miedo a fracasar.

#1.- Baja autoestima

Tu nivel de amor propio condiciona tu autoconfianza al emprender una nueva meta. La baja autoestima aumenta tu deseo de permanecer en la zona de confort. Pero el hecho de que la autoestima tenga una relación con el miedo al fracaso, no significa que tú no puedas modificarla. Trabajar la percepción que tienes de ti misma y hacerte consciente de tus puntos fuertes hará que cada vez sientas menos miedo cuando te enfrentes a un reto. Descubre en este Test de Autoestima cuál es tu estado actual.

#2.- Un sufrimiento previo

Tal vez has sufrido una decepción personal que te ha marcado y te ha condicionado de un modo negativo en tu existencia. Sin embargo, ese fracaso no debe ser una excusa para determinar tu presente con creencias negativas.

Es importante aprender de las experiencias pasadas, sacar conclusiones sobre las cosas que podrían haberse hecho mejor y analizar cuáles no estaban en nuestra mano. Todo lo vivido anteriormente forma parte de tu desarrollo personal.

#3.- Perfeccionismo

No eres perfecta. Nadie lo es. Por tanto, relativiza las expectativas que depositas sobre ti. Todo ser humano tiene fortalezas y debilidades y está en tu mano potenciar las primeras y hacer que las segundas no alteren tu bienestar ni te hagan sentir miedo.

Recuerda que la persona con la que debes tener más paciencia es contigo y que exigirte mucho puede hacerte más vulnerable. En este sentido, los consejos de la psicología para la autoestima te ayudarán a aceptarte tal y como eres.

#4.- Creencias limitantes

¿Cuál es tu interpretación del fracaso? Cuando confundes tu propio valor personal con los resultados externos de tus acciones corres el riesgo de creer que eres muy importante cuando alcanzas un éxito, y experimentar justo lo contrario cuando las cosas no salen como habías planificado…

¡Cambia tus creencias! Empieza a pensar que no existe el fracaso, sino resultados diferentes a los que habías previsto. Haz un esfuerzo por recordarte que es imposible que todo lo que sale bien sea gracias a ti y que en todos los fracasos también seas tu la única responsable.

#5.- Miedo al qué dirán

Por ejemplo, es muy posible que si temes defraudar las expectativas de personas que son importantes para ti, te preocupe tu propia imagen ante los demás. Es decir, si tú misma te adjudicas el adjetivo de ‘fracasada’, entonces, sufres por aquello que otros pueden opinar sobre ti.

¡Libérate del peso de estas expectativas! No busques la aprobación constante de los demás, no la necesitas. Tú sabes quién eres y a la gente que te importa se lo has demostrado, atormentarse por lo que puede pensar cada persona que nos rodea es un punto de presión más que te creas tú misma.

#6.- Sobreprotección familiar

Aquella persona que ha tenido una infancia o adolescencia en la que se ha sentido sobreprotegida por los familiares cercanos, puede sentir en la etapa adulta, la inseguridad de no tomar la decisión correcta.

Cómo superar el miedo

Superar el temor al fracaso no es fácil, pero es posible. Con estos 10 consejos podrás conseguirlo antes de lo que imaginas y, gracias a ello, aprenderás a confiar más en ti y a tener una visión más optimista de tu día a día.

#1.- Observa el lado positivo del fracaso

Piensa en las grandes lecciones de aprendizaje y reflexión que has obtenido a partir de derrotas previas. Desde el punto de vista humano, en situaciones de este tipo, también descubres quiénes son tus verdaderos amigos, esas personas que te apoyan de forma incondicional.

Cada fracaso te aporta, además de ese aprendizaje, la oportunidad para mejorar la forma en la que afrontas las situaciones negativas, y eso hará que tus armas de gestión emocional mejoren y te sientas más preparada para el futuro. El poder de la inteligencia emocional para la autoestima es muy grande y trabajarla será útil a la hora de afrontar un fracaso.

#2.- Valora tu experiencia

Cierra los ojos y viaja mentalmente hacia un momento de tu vida en el que superaste una situación que te produjo temor. Este ejemplo personal puede servirte de ayuda para comprender que eres una mujer valiente.

Si entonces pudiste superar el miedo a ese fracaso, ahora también puedes. Además, ahora eres más madura que entonces, tienes más experiencia y más sabiduría. Utiliza este conocimiento en tu propio beneficio, sin duda es clave para tu crecimiento personal.

#3.- Eleva la resiliencia

Mejorar la forma de asumir un acontecimiento negativo es posible. Empieza por considerar los problemas como desafíos y no como contratiempos. De esta forma tu disposición será diferente y poco a poco empezarás a controlar el temor al fracaso.

En este sentido, para afrontar el miedo a la derrota es positivo que te apoyes mentalmente en todo aquello que puede ayudarte a lograr tu meta. Por ejemplo, tus amigos son un pilar esencial en tu vida, tus hábitos o esos lugares en los que te sientes como en casa.

#4.- Planificación previa

¿Qué objetivos quieres cumplir? Elabora un plan de acción. El riesgo del error se reduce gracias a este trabajo previo y aumenta con la improvisación. Este ejercicio es importante porque al planificar de forma detallada tu objetivo puedes darte cuenta de lo factible que es.
Lanzarse con una meta que es inalcanzable, sin haber analizado que lo es, y fracasar, te hará sentir incapaz de forma equivocada ya que el problema se encuentra en el planteamiento y no en tu talento.

#5.- No te compares con otras personas

Cada ser humano comete sus propios errores y sufre por sus fracasos. El fracaso no es algo personal, sino universal. Por tanto, intenta tomarte las dificultades con sentido del humor e ironía. ¡Busca el lado cómico!

Tan equívoco es compararte con la gente a la que le va bien para sentirte incompetente como hacerlo con las personas a las que le va peor para sentirte bien. Haz un esfuerzo por compararte contigo mismo, en cómo ha evolucionado tu forma de asumir las situaciones y si poco a poco vas sintiendo menos presión por no alcanzar la meta. Aquí puedes leer consejos para potenciar el liderazgo

#6.- Expresa tus miedos

Exteriorízalos con personas de tu confianza porque cuando pones nombre a tus temores, adquieres poder sobre ellos. El simple hecho de verbalizar lo que estás sintiendo o lo que te preocupa ya es una forma de enfrentarte al sentimiento y no optar por evitarlo porque te haga sentir mal.

Además, cuando hablas de lo que sientes con personas cercanas eres capaz de analizar puntos de vista que no habías pensado.

#7.- Define metas que sean realistas y objetivas

Si te marcas retos imposibles, dañas tu autoestima ante ese fracaso que es inevitable. Ten presente que el primer plan puede fallar, por tanto, busca alternativas.
¡Existen otros caminos! Planear en tus metas una opción B por si el camino esperado no se cumple te hará sentir más control y relativizar el posible fracaso.

#8.- Actitud optimista

Cambia tu pensamiento negativo por otro positivo. A partir de este ejercicio de corrección consciente puedes alimentar la semilla de la esperanza en tu día a día. Esta es la clave para vivir sin miedo.
Cuando vives el presente y te concentras en el poder del ahora por medio de tu diálogo contigo mismo, evitas el miedo, porque el temor te lleva al mañana. Autoestima y motivación van de la mano, si consigues un nivel de optimismo adecuado, disminuirá el temor al fracaso.

#9.- Ejercicios de relajación

Para conectar tu mente y tu corazón con el presente, pon en práctica la respiración consciente. Busca un lugar tranquilo, elige una postura cómoda y siente cómo regular la respiración te hace sentirte más calmada.

#10.- Contextualiza tu miedo

Piensa la gravedad real que podría suponer el hecho de no conseguir el objetivo. ¿Realmente tiene tanta importancia como para que el miedo te frene? ¿No llegas al mismo punto si lo intentas y fracasas que si el temor te frena y no lo pruebas? No hay vida sin fracaso, pero, ¿si fracasando aprendes y consiguiéndolo ganas? ¿No merece la pena?

Confía en ti misma, porque eres una persona única con potencial ilimitado para lograr metas realistas y felices. Si sientes que el miedo al fracaso ya se ha apoderado de tu vida y te cuesta mucho dar cualquier paso, no lo dudes y recurre a la ayuda de un profesional.

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