Parejas sin hijos: otra forma de felicidad

La sociedad ha evolucionado de una forma muy positiva en lo que se refiere a la búsqueda de la realización personal: el paso del tiempo ha terminado por normalizar el hecho de que cada persona persiga su propio camino de felicidad. En esta nueva forma de entender la plenitud entran las parejas sin hijos.

Mientras que, durante mucho tiempo, la vida parecía determinada a la búsqueda de una pareja con la que formar una familia, cada vez existen más casos de parejas que, teniendo las posibilidades económicas y vitales de tener un hijo, han decidido no hacerlo. Sencillamente porque esta opción no encaja con sus expectativas de vida, intereses personales y planes de futuro.

Parejas sin hijos, ¿son felices?

Ser padres es una decisión muy importante, tanto como no serlo. De hecho, ambas opciones pueden producir un alto nivel de felicidad. Si quieres vivir un matrimonio sin hijos, o una relación de pareja estable sin formar descendencia, estás en tu derecho de elegir este camino sin sentirte condicionado por estereotipos sociales que todavía están muy presentes, por ejemplo, en las comedias románticas del cine.

La búsqueda de la verdadera felicidad nace de la consciencia de saber qué quieres, quién eres y qué es importante para ti. Tal vez tengas otros intereses que son más prioritarios para ti que tener un hijo y a los que te gusta dedicar gran parte de tu tiempo.

Tal vez sueñes con viajar y descubrir nuevos lugares, tal vez valores la libertad de tiempo que te permite improvisar nuevos planes en tu agenda, quizá quieras centrarte en tu vida de pareja y en tu éxito profesional… Tú conoces tus razones mejor que nadie. Y lo importante es que estas razones te hagan sentir bien a ti, es decir, no tienes que convencer a nadie sobre lo válido que es tu estilo de vida. Lo importante es que seas coherente con esas premisas que son tan importantes para ti: muchas parejas sin hijos son felices, tenlo en mente.

Y es que ni siquiera aquellas personas que tienen hijos deben poner toda su felicidad en este rol de la paternidad, puesto que los hijos son seres autónomos que han venido a cumplir su propio camino vital. No tener hijos es una opción de vida tan respetable como la elección contraria. Además, la aventura de educar a un nuevo ser es muy exigente y por tanto, conviene no observar este proyecto vital desde la idealización, sino desde el realismo.

Algunas personas sufren la presión social que todavía existe en relación con la creencia de que la felicidad está en conexión con la formación de una familia. Sin embargo, no debes dejarte condicionar ni agobiarte, por ejemplo, cuando tu familia te pregunta cuándo piensas dar el paso de buscar un bebé, porque ser padre o no serlo es una elección propia. Las parejas sin hijos todavía son novedosas en muchas familias, es normal que tus seres queridos se preocupen y hagan preguntas.

Además, si observas a tu alrededor, seguro que puedes fijarte en el ejemplo de inspiración de muchas parejas sin hijos que viven con libertad y felicidad su opción de no tener descendencia. Muchas personas deciden no tener hijos, no por una cuestión de inmadurez, sino porque no sienten esa llamada de la paternidad, no tienen ese instinto que otras personas describen. En este tipo de casos, lo verdaderamente determinante en una relación de pareja no es aquello que hace la mayoría, es decir, los convencionalismos sociales, sino que ambos estén de acuerdo en su decisión.

Si tú no quieres tener hijos y tu pareja tampoco, entonces, la base de la felicidad está consolidada. Sin embargo, si tú no deseas ser padre pero tu pareja sí sueña con formar una familia, es más difícil que esta renuncia no le genere sufrimiento. Para tener una relación de pareja feliz es importante tener un proyecto de vida en común. Por esta razón, es recomendable que existan coincidencias importantes con las expectativas de tu pareja.

Cada decisión que tomas en tu vida te abre unas puertas y te cierra otras. Al igual que ser padre supone vivir experiencias únicas y sentir un amor desconocido hasta ese momento; no tener hijos te aporta autonomía en las decisiones de tu vida, no tener que preocuparte por el reto de la conciliación laboral, poder centrarte en tu vida profesional, en tu tiempo de ocio, en tu relación de pareja y, por supuesto, en ti mismo. Es precisamente esta perspectiva vital la que muchas personas valoran y por la que deciden no tener hijos.

Los caminos del amor son infinitos

Sin duda, ser padres es una aventura. Pero así como existen muchos casos de parejas con hijos que son muy felices, también hay grandes historias de amor protagonizadas por dos personas que de una forma libre han decidido no dar ese paso, y en ningún momento se arrepienten de ello. Reflexiona sobre si quieres vivir una relación de pareja sin hijos, porque tu felicidad depende de ti.

No existe un único mapa de la felicidad, tú personalizas tu propio camino con tus valores. Si te cuesta decidirlo o si tienes un conflicto de pareja debido a este tema, quizá la ayuda de un psicólogo te venga bien. Da el paso y confía en TherapyChat.

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