Síndrome del quemado. ¿Cómo afrontarlo?

síndrome del quemado

El trabajo ocupa una parte tan importante de la vida de una persona que cuando somos infelices en él, entonces, este hecho también trasciende al plano personal. El síndrome del quemado es una de las experiencias más dolorosas por las que puede pasar una persona a nivel de desmotivación laboral.

Cuando caes en este nivel de apatía, el fin de semana se convierte en tu momento preferido al sentirte libre de las obligaciones de la oficina o tu centro laboral. Es decir, inicias el lunes con el deseo firme de que llegue el viernes cuanto antes. Y esta filosofía de poner la felicidad a la espera no es una buena idea porque mientras tanto el tiempo pasa.

Cuando una persona se encuentra en esta situación se siente totalmente estancada en su rol profesional, sin ningún tipo de motivación creativa que aporte un aliciente constructivo a esa experiencia laboral que, más allá de aportar un sueldo económico a fin de mes, no aporta un salario emocional constructivo. Es decir, la persona siente que el esfuerzo le pesa demasiado y al sentirse encerrada en esta rutina profesional llega a concluir que no le compensa tanto sacrificio.

Además, quien vive el síndrome del quemado también sufre la contradicción constante entre un empleo en el que es infeliz y la angustia que le produce la idea de perderlo definitivamente. La pérdida de un salario influye en el propio mapa del mundo. La persona cumple con sus objetivos laborales, sin embargo, tiene que hacer un auténtico esfuerzo para sobreponerse al aburrimiento o el peso de la rutina.

¿Cómo superar el síndrome del quemado? 10 consejos prácticos

#1.- Identifica alguna cuestión que te guste de tu actual empleo

Por ejemplo, el horario, que la oficina se encuentra cerca de tu casa, que tienes una buena relación con varios compañeros de trabajo… Aunque a nivel general este empleo no sea el trabajo de tu vida, ojalá que puedas identificar algún punto más específico que sí valores más. Realiza este análisis teniendo en cuenta que muchas veces los seres humanos valoran algo una vez que lo han perdido.

#2.- Toma decisiones

Este síndrome multiplica el dolor emocional cuando la persona se comporta como si tuviese que ocupar un rol secundario en lugar de protagonista en su propia vida o como si tuviese que conformarse con la situación que tiene porque no puede hacer nada por cambiarla. Lo cierto es que incluso aunque trabajes en un sector que vive un momento difícil siempre puedes hacer algo al respecto. Por ejemplo, decide si quieres buscar trabajo en otra empresa.

En ese caso, actualiza tu currículum y tu carta de presentación para retomar la búsqueda activa de empleo consultando las ofertas disponibles en las bolsas online y, también, incrementando la autocandidatura ante las empresas en las que te gustaría trabajar. Concilia tu actual empleo con este plan de acción si esta es la idea de futuro que tienes a corto plazo. Es decir, si has llegado a la conclusión de que, definitivamente, quieres trabajar en otro lugar.

#3.- Pide ayuda profesional

Los síntomas del trabajador quemado suelen intensificarse porque la persona afectada actúa silenciando los síntomas del malestar, confía en que este hecho se solucione con el paso del tiempo. Sin embargo, lo que suele ocurrir es que los síntomas y los efectos de este síndrome se intensifican. Aquí puedes leer más sobre el estrés crónico.

#4.- Cambia tu actitud

Por ejemplo, adopta una actitud proactiva en las reuniones de trabajo. Solicita un cambio de puesto que se ajuste más a tu perfil y a tus competencias si así lo crees conveniente. Si sientes que el salario que percibes no es proporcional a tu esfuerzo, también puedes afrontar esa conversación con tu jefe.

En definitiva, toma alguna decisión. Estas son solo algunas ideas, no se trata de que hagas exactamente esto. Encuentra tu propio camino y decide aquello que es importante para ti ahora.

#5.- Actualiza tu formación

No solo puedes actualizar tus conocimientos por medio de un curso largo o breve, sino también, puedes aprender de manera autodidacta. Lee libros, consulta información a través de Internet y asiste a conferencias. El aliciente de la formación es que actualiza tu mente.

Y esto ayuda, a su vez, a reforzar el nivel de motivación. Puedes formarte en algún aspecto más específico, por ejemplo, idiomas o competencias digitales. Pero también puedes alimentar tu educación emocional por medio de talleres sobre la materia.

#6.- Compañerismo en el trabajo

Intenta aprovechar el momento del descanso o los planes afterwork para compartir conversación con tus compañeros y evitar que el estrés escale. Estos lazos emocionales también son un elemento de resiliencia frente al síndrome del quemado puesto que las relaciones felices producen emociones de ilusión.

Si tienes confianza con un compañero es posible que puedas hablar con él de algunas de tus insatisfacciones profesionales en un contexto de confidencialidad. Y este desahogo también puede ayudarte a relativizarlo.

#7.- No idealices la vida profesional

Incluso aquellas personas que se sienten muy afortunadas por tener un empleo en el que pueden ejercitar su vocación laboral, tienen días en los que no disfrutan tanto de su trabajo. El mundo laboral también está condicionado por la rutina, la exigencia en el cumplimiento de los plazos y las dificultades del trabajo en equipo, lo que origina en muchas ocasiones una situación de estrés laboral.

¿Qué puedes hacer para sobreponerte a todo ello? Intenta encontrar siempre un significado valioso a tu esfuerzo de cada día. Por ejemplo, piensa que gracias a tu esfuerzo también puedes hacer de este mundo un lugar mejor porque tu labor es importante para la empresa y la tarea de la empresa también es vital para el cliente. Aquí puedes leer más sobre las consecuencias del estrés.

#8.- Céntrate en cada día de la semana

Utiliza una agenda para organizar tu tiempo y concentra tu atención en la fecha en la que te encuentras. Intenta poner freno a ese deseo de querer que pasen pronto los días. ¿Qué vas a hacer hoy para que este día de tu vida en el trabajo sea más interesante?

No se trata de quedar a la espera de que se produzca un cambio mágico en el guión de vida, sino de que tú puedas impulsar estos cambios por una decisión propia.

#9.- Todo es relativo, incluso esta situación

Mira a tu alrededor y observa la velocidad con la que se producen los cambios. Aplica este ejemplo a tu propia vida laboral. Aunque a veces observes el futuro desde el estado de ánimo presente del síndrome del quemado, en realidad, pueden ocurrir muchas cosas inesperadas en el mañana.

Por tanto, recuerda que esta situación no es eterna. Es posible que vivas otros cambios profesionales interesantes en el futuro. Pero para que eso suceda es recomendable que lo intentes.

#10.- Celebra tus éxitos más sencillos

Debes celebrar los éxitos más sencillos porque son los más significativos. No necesitas que nadie te felicite para darte el permiso de poner en valor esos méritos que tienes como profesional y como persona. Esto te ayudará frente al síndrome del quemado.

#11.- No te lleves trabajo a casa

Dentro de las posibilidades, intenta terminar todos los asuntos pendientes en la oficina. Esto te ayudará a gestionar mejor tu tiempo al aprovecharlo de manera productiva. Lo contrario alimenta la tendencia de la postergación. Puede ocurrir que en días puntuales no puedas evitar llevarte algo de tarea para hacer en tu hogar.

Sin embargo, es importante que pongas límite a este hábito porque esto interfiere en tu propia vida personal. Y así como tu empresa aspira a que te impliques en tu objetivo, también debes cuidar de ti misma en tu tiempo libre olvidándote por completo de las obligaciones del día siguiente.

#12.- Busca ejemplos positivos

Por ejemplo, el de personas cercanas que están contentas con su trabajo o que han dado un giro significado a su vida profesional. Es recomendable que te centres en tu entorno más cercano porque la referencia de esas personas tiene mayor realismo en cuanto a inspiración se refiere. Muchas personas tienden a la negatividad y al desánimo cuando hablan de su vida profesional.

Por esta razón, tu reto y tu tarea es fijarte en la situación contraria. Observa el ejemplo de quienes son luz para los demás gracias a un testimonio que sea un ejemplo de lo que significa ser feliz en el trabajo.

La felicidad en el trabajo es posible

No solo es posible, sino que además es deseable. No debe normalizarse el síndrome del quemado. Pero eso no significa que tengas que reprimir tus sensaciones y emociones de insatisfacción presente. De hecho, es importante que atiendas a los síntomas del estrés laboral para poder hacer algo al respecto. Intenta identificar cuál es la causa principal de tu malestar puesto que una vez que hayas diagnosticado este factor también tendrás una mejor preparación para afrontarlo por medio de un plan de acción que también apela a tu actitud individual.

Por ejemplo, utiliza el recurso del sentido del humor como mecanismo de defensa creativo y alegre frente al síndrome del quemado. Todos los trabajos son importantes, todas las tareas son fundamentales. Por esta razón, vive tus tareas desde esta perspectiva sin compararte con nadie más de tu entorno inmediato.

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