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Ansiedad

TAG. Testimonio personal sobre el Trastorno de Ansiedad Generalizada

Soy una mujer, ya entrada en la veintena, que ha podido estudiar lo que ha querido y ha tenido el apoyo de sus familiares en todo momento cuando decidió convertirse en artista. Tengo una actitud muy positiva y me agrada ayudar a los demás siempre que puedo. Sin embargo, ser alegre y contar con la presencia de grandes personas en mi círculo cercano no me ha impedido tener ansiedad. En este caso, sufro lo que se denomina como Trastorno de Ansiedad Generalizado (TAG).

Mi experiencia personal

No podría decir cuál fue mi primera experiencia con la ansiedad. Lo que sí recuerdo es que desde que era una cría e incluso antes de comenzar a entender el significado de muchas cosas, mi cabeza no se mantenía quieta.

Siempre tenía algo en mente, algo relacionado con lo que estaba viviendo. Me costaba concentrarme en mis tareas, no disfrutaba de los tiempos de los descansos porque siempre pensaba que llegaría tarde a las clases y tenía miedo de no oír el timbre y que mis profesores me regañasen.

A medida que fui creciendo y que mis problemas iban en aumento, el desarrollo de estos pensamientos se agravó. Fueron surgiendo otras cuestiones que me impidieron disfrutar debidamente de mis relaciones personales y de mis "éxitos" tanto como estudiante o como profesional.

A los 15 años fue la primera vez que me llevaron al neurólogo. Como es normal, al final esta situación también afecta a la ansiedad de los padres. En este caso los míos se encontraban angustiados ya que pensaban que no era normal que tuviese siempre tantos problemas para conciliar el sueño. Pero, claro, no era "habitual" que una persona tan joven tuviera ansiedad, así que no me la diagnosticaron hasta más tarde. Lo que sí pudieron percibir es que sufría insomnio

A medida que fui creciendo experimenté otros síntomas. Dos de las peores anécdotas que recuerdo tuvieron relación con las fobias y con los ataques de pánico.

Durante un verano, desarrollé fobia al mar, situación que me resultó horrible ya que el mar es algo que me apasiona. ¡Tenía pavor de acercarme al agua! Curiosamente, en ese mismo verano, experimenté algo que podría definir como "morir". La presión en el pecho me ahogaba, las manos no dejaban de temblarme y mi cerebro solo podía vislumbrar como una especie de pantalla negra. No era capaz de hacer nada, de actuar, casi ni de gritar. Caminaba en círculos, esperando que todo pasase. Llegué incluso a pensar que era imposible salir de ahí.

Actualmente soy muy consciente de quién soy y de cuáles son las situaciones por las que podría llegar a pasar. Aunque no lo parezca, he encontrado una forma de hacer más llevadera mi vida con ansiedad. Entre otras cosas, he iniciado una terapia psicológica, practico rutinas deportivas y gestiono diversas maneras de expresar mis sentimientos evitando, en cierta parte, que lleguen a estallar de una u otra forma.

Por todo esto, quiero hablarte de lo que es la ansiedad y el TAG, porque nadie está solo en esto y es probable que, aunque no lo padezcas, alguien de tu círculo cercano sí se haya visto afectado por la ansiedad.

¿Qué es el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG)?

El TAG es una de las muchas formas que tiene la ansiedad de manifestarse. Se caracteriza por ser un estado constante de alerta que se presenta en tus actividades diarias normalmente en forma de preocupaciones.

Esta preocupación exagerada, a la par que en ocasiones difícil de controlar, suele conformar otros estados y otras formas de ansiedad que pueden generarse en las personas que la padecen: ataques de pánico, estrés, etc.

A modo de ejemplo práctico y sencillo sobre cómo puede llegar a manifestarse el TAG en un día cotidiano y haciendo alusión a mi propia experiencia, podría ser lo que me ocurrió en una ocasión. Tenía que imprimir un documento en una papelería y el establecimiento que conocía y al que quería ir se encontraba cerrado. Esa circunstancia me descolocó y me molestó. En ese momento pensé: ¿Qué hago ahora?, ¿Y si no me da tiempo a entregarlo?, ¿Y si no hay ninguna papelería cercana?, ¿Por qué no he tenido esto en cuenta antes?, etc.

Si sufres ansiedad generalizada es muy probable que todas estas ideas pasen por tu cabeza. Sin embargo en cualquier otra ocasión pensarías: “Bueno, no pasa nada,  tendré que buscar otra”. No se trata de calmarse o no, porque estas situaciones son difíciles de controlar. Así que, si conoces a alguien que pueda sufrir esto o incluso si te ha ocurrido a ti en alguna ocasión, no pienses que es algo que has elegido y que puedas gestionar de manera adecuada desde un primer momento.

Síntomas del Trastorno de Ansiedad Generalizada

A pesar de todos los síntomas que tiene la ansiedad a nivel psicológico, he llegado a experimentar problemas físicos que van de la mano de esta situación.

Encontrarte en un estado de alerta continuo suele afectar a tu concentración. Por no decir que pasar horas sin que tu cabeza descanse resulta agotador y consigue que tu cuerpo se sienta débil y cansado en muchas ocasiones.

Sin embargo, por mucho cansancio que te produzca, es muy probable que te sea difícil conciliar el sueño e incluso sufras ansiedad mientras duermes. Por la noche parece que el cerebro se activa más y cualquier situación puede ser suficiente para ocasionar ansiedad nuevamente cuando estás bajo las sábanas.

El TAG también puede derivar en problemas cardíacos. En mi caso, el trastorno de ansiedad generalizado ha sido habitual en mí desde que era pequeña y las constantes taquicardias, así como la presión en el pecho, pueden acabar pasando factura.

Es muy probable que las primeras veces desconozcas qué es lo que te sucede. Todo esto, dejar que se extienda en el tiempo, sin tratar de interactuar de alguna forma, podría provocar que se desarrollen otros problemas físicos y de salud.

¿Es posible que una persona siendo joven tenga ansiedad?

Es cierto que el tipo de entorno en el que te desenvuelvas puede incrementar este tipo de trastornos. Además también existe un factor hereditario en la ansiedad. No obstante hay muchas personas que la sufren y no lo saben, a quienes después de un suceso traumático o cambio importante en sus vidas les estalla sin más.

Por otro lado, que no existan factores externos que propicien un desarrollo de ansiedad o depresión no significa que no pueda desarrollarse. Esto es algo muy importante a tener en cuenta porque muchas personas lo desconocen y suelen silenciar aún más su presencia.

¿Es común sufrir ansiedad?

La ansiedad, conocida como la enfermedad silenciada (junto a la depresión), es muy habitual. Según muchos estudios se determina que uno de cada diez españoles puede padecerla en cualquiera de sus formas. Aunque es cierto que está demostrado que las mujeres somos más propensas a desarrollarla que los hombres.

En muchos casos puede ocurrir que los factores externos consigan que la ansiedad aparezca. No obstante  no todas sus formas son similares al trastorno de ansiedad generalizada. Es decir, una persona puede tener un ataque de ansiedad o de pánico debido a una ruptura, una pérdida, un despido, etc; y a su vez se puede quedar en algo momentáneo y no alargarse en el tiempo.

Este tipo de situaciones o formas de vivir la ansiedad deben ser respetadas de igual manera que cualquier otra. Sea de forma pasajera o de manera permanente, las personas de tu alrededor deben ser conscientes y tener esto en cuenta a la hora de tratar contigo.

Tipos de ansiedad

Existen diversos tipos de ansiedad. Es importante tener esto en cuenta ya que el hecho de sufrir uno no te asegura que no puedas desarrollar otro tipo diferente. Es más, vivir constantemente con TAG puede hacer que pases con una mayor frecuencia por situaciones de estos tipos:

  • Ataques de pánico
  • Ansiedad social
  • Desarrollo o incremento de las fobias
  • Trastorno obsesivo-compulsivo
  • Trastorno de estrés postraumático

Consejos para afrontar la ansiedad

Estos consejos e indicaciones pueden variar según la persona. Al fin y al cabo, estoy hablando desde mi propia experiencia con la ansiedad y estos son los que a mí me han ido funcionando.

Inicia una terapia psicológica

Lo primero que tienes que hacer es buscar ayuda profesional. Más que nada porque un experto puede tener herramientas que te ayuden en tu situación. Cada persona es diferente y la manera de gestionar las emociones varía en cada uno de nosotros.

Di sí al tiempo de calidad

Es muy probable que cuando asumas y conozcas bien qué te sucede, descubras que muchas de las amistades y relaciones que has ido creando con el paso del tiempo carezcan de valor para ti o no sean del todo satisfactorias. Por ello, es recomendable el enfocarse en pasar tiempo de calidad con esas personas que te demuestren confianza y empatía.

Inicia rutinas

Las rutinas deportivas o que te ayuden a mejorar la concentración en tu puesto de trabajo son grandes aliadas. Al fin y al cabo, aunque pases tiempo rodeado de gente que te comprende y te ayuda, muchos de los pasos importantes debes darlos tú. Aquí puedes leer más sobre las consecuencias de la ansiedad en el trabajo

Por ello, actividades como realizar algún deporte que te motive o escribir tus pensamientos en un diario pueden ser grandes apoyos en tu lucha contra la ansiedad.

Si quieres mejorar tu nivel de bienestar, en TherapyChat podemos ayudarte. Somos el N.1 en psicología online y contamos con el mejor psicólogo para ti.

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