Vaginismo: ¿Es posible disfrutar al máximo?

vaginismo

El vaginismo es un problema que afecta a un número considerable de mujeres. Realmente, es difícil saber cuántas mujeres están afectadas por esta enfermedad porque las estadísticas son bastante confusas y poco fiables. No obstante, sí debes tener claro que es algo que ocurre de forma mucho más común de lo que puedas creer.

La cifras del vaginismo

Para poder orientarte en materia de números, en este apartado vamos a darte algunos datos que sí se han recogido y el porqué de la dificultad para tener una cifra contundente.

Existen muchos factores que hacen complicado saber una cifra exacta de afectadas en España por este problema. En muchos casos, la pena y la vergüenza que sienten las mujeres les hace no buscar ayuda y, por tanto, no solucionar nunca este problema.

Por otro lado, también hay muchos diagnósticos erróneos que impiden que reciban el tratamiento adecuado y, por tanto, que sean contadas para las estadísticas. De hecho, al buscar ayuda y no hallar la solución, muchas mujeres se resignan a una sexualidad menos placentera, algo que supone la pérdida de una parcela muy importante de la vida.

En cualquier caso, la Sociedad Española de Medicina General apunta a que un 12 % de las mujeres españolas se ven afectadas por este trastorno. Puede manifestarse durante la adolescencia o en la edad adulta y, puede estar relacionado con una educación sexual restrictiva o una influencia social negativa en torno a la temática del sexo.

Por tanto, podrás entender que esta cifra no es para nada anecdótica y que se trata de un problema que afecta a muchísimas mujeres.

¿Qué es el vaginismo?

Como ya hemos mencionado anteriormente, el vaginismo es una disfunción sexual femenina que se caracteriza por la contracción involuntaria de los músculos del suelo pélvico que son aquellos que rodean la vagina. Esto provoca el cierre del orificio, parcial o totalmente. Por tanto, la penetración no se puede consumar o bien resulta dolorosa. Cabe destacar que cuando sí puede haber penetración pero esta es dolorosa el término más apropiado es el de dispareunia.

Por último, hay que aclarar que esta contracción de los músculos no se da únicamente a la hora de mantener relaciones sexuales sino también en actividades como la realización de un estudio ginecológico o la utilización de un tampón.

¿A qué edad se manifiesta?

La mayoría de los expertos apuntan a que la edad más común en la que aparece este problema es la adolescencia. La mujer afectada puede detectarlo cuando acude por primera vez a una revisión ginecológica, intenta utilizar un tampón o intenta mantener relaciones sexuales.

No obstante, también existe la posibilidad de que se dé un vaginismo secundario en el que la edad de aparición puede ser más variable. Este ocurre cuando la mujer ya ha mantenido relaciones sexuales con penetración pero, tiempo después, no puede mantenerlas.

Causas del vaginismo

Lo primero que debes tener claro es que las causas por las que aparece este trastorno pueden ser muy variadas. Por ello, para que puedas entender mejor las razones, vamos a hablarte tanto de las causas físicas como de las psicológicas.

Causas físicas

Estas razones representan un 10% del total de los casos de mujeres que padecen el vaginismo. Por tanto, no suele ser la razón más común por la cual se manifiesta este trastorno. Casi todas están relacionadas con el dolor del propio síntoma físico, el cual provoca que el cuerpo rechace la relación sexual.

Así pues, una de las razones puede ser que tengas un himen rígido, el cual te puede hacer sentir dolor al intentar mantener relaciones y, por esto, te genere vaginismo como un mecanismo natural de tu cuerpo para evitar el dolor.

Otras de las causas pueden ser la endometriosis tumores pélvicos, así como estenosis de la vagina, hemorroides, inflamación de la pelvis o carúnculas uretrales.

Como te hemos comentado, estos síntomas son los menos comunes, pero podría darse el caso de que cualquier síntoma físico derivara en esta respuesta del cuerpo. En este sentido, la revisión médica por parte de un especialista es fundamental.

Causas psicológicas

Estas suelen ser los detonantes más comunes del vaginismo. Por ello, el tratamiento aplicable ha de ser a nivel físico, pero también es fundamental el papel de la psicología sexual.

De esta manera, las mujeres que padecen esta disfunción pueden sentir ansiedad anticipatoria a la penetración. Es decir, que a la hora de mantener relaciones sexuales con penetración, la mujer sufre una intensa ansiedad que le hace contraer sus músculos frustrándose la relación. Aquí puedes leer más sobre la ansiedad sexual.

En otras ocasiones puede deberse a que hayas recibido una educación sexual escasa. De hecho, si esta ha sido restrictiva y carente de rigor puede generar miedo o rechazo a las relaciones sexuales.

En España esto es algo muy común y aunque se intenta, poco a poco, mejorar el conocimiento sexual, aún hay muchas personas que se han educado siguiendo mitos, estereotipos e información errónea.

También es común que se tenga un miedo irrefrenable al coito, al embarazo o a ambos, así como la vivencia de experiencias negativas sexuales o ginecológicas.

Por otro lado, si has sido víctima de violación, agresiones o abusos sexuales, una de las consecuencias puede ser el vaginismo. Los estados depresivos o de ansiedad son otros de sus detonantes comunes, así como una autoimagen física negativa.

Y, por último, puede darse este trastorno cuando existe cierta hostilidad hacia la pareja que tienes.

Tratamientos para superar el vaginismo

Ante todo, debes tener claro que cada mujer es un caso único y que, por tanto, el tratamiento será diferente para cada una de ellas. Es muy importante el apoyo psicológico porque el primer paso siempre es eliminar la culpa tanto de la mujer como de su pareja.

Tras esto, las acciones de la terapia sexual se centran en reconstruir la forma en la que afrontas una relación sexual. Es decir, en eliminar el miedo que se siente ante el acto sexual y reeducar en la concepción del sexo, alejando, de esta manera, las concepciones negativas del mismo.

Lo más normal es que lleves a cabo ejercicios de relajación con los que puedas aprender a controlar tu respuesta corporal de contracción de los músculos. Obviamente, este será un tratamiento que comprenderá un cierto periodo de tiempo. Lo más común es que debas realizar ciertos ejercicios de forma semanal hasta que consigas mantener relaciones sexuales satisfactorias.

Al experimentar el placer y la satisfacción que conllevan las relaciones sexuales, irás perdiendo poco a poco el miedo o la ansiedad que te producen hasta el punto de eliminar por completo esta disfunción.

Por tanto, tenemos que aclararte que el primer paso, tras descartar que la causa sea física,  será acudir a una terapia para que un profesional averigüe cuáles son los motivos emocionales y psicológicos que hacen que relaciones la experiencia sexual con algo negativo. Habrá que trabajar sobre esto antes de pasar a otras acciones.

Después de esto realizarás una educación anatómica profunda que te ayude a identificar cada uno de los músculos que hay en el suelo pélvico. Esto puede ayudarte enormemente a la hora de controlar la contracción de los mismos.

De igual forma, se entrenarán ejercicios de contracción y relajación y la respiración diafragmática. Y una vez que todo esto se vaya controlando, se comenzará con los ejercicios de inserción y dilatación gradual utilizando dilatadores vaginales.

Todo este proceso conseguirá que desarrolles las habilidades necesarias para relajarte y controlar tus músculos del suelo pélvico y puedas mantener relaciones sexuales plenamente satisfactorias.

¿Se puede disfrutar al máximo?

A esta pregunta, la respuesta es un rotundo sí. A fin de cuentas, el vaginismo es una disfunción sexual que puede superarse con el tratamiento adecuado. Cabe destacar que si tienes una pareja estable, esta también jugará un papel muy importante en tu recuperación.

El acompañamiento y apoyo a lo largo del tratamiento serán primordiales para que lo superes con éxito. Por ello, lo ideal es que a la hora de recibir consejo experto no acudas sola sino que tu pareja te acompañe. De esta manera, las dudas e incertidumbres de ambas partes podrán ser resueltas y esto os animará aún más para superarlo y obtener una vida sexual satisfactoria.

Además, al contar con el apoyo y la entrega de tu pareja, la realización de los ejercicios será mucho más llevadera, ya que él o ella podrá animarte para seguir avanzando y conseguir tu recuperación total.

El vaginismo puede superarse. Y una vez que esté superado podrás disfrutar al máximo de cada encuentro sexual evitando sufrir anorgasmia. Obviamente, el camino no será fácil, pero es posible superarlo por completo y disfrutar plenamente de tu vida sexual.

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