Vencer la ansiedad constante ¡es posible!

Vencer la ansiedad

Vencer la ansiedad constante es posible. Sabiendo eso, debes tener presente que tener preocupaciones es normal. La vida es así, en ocasiones trae sorpresas o acontecimientos que alteran nuestra comodidad y nuestro sosiego mental. Las afrontamos, las solucionamos como mejor sabemos, y con suerte se acaban, pasan de largo y quedan en el pasado. Con ellas se va la ansiedad que nos generaban.

Eso es lo deseable. Sin embargo, hay personas que no son capaces de dejar atrás las preocupaciones. Son personas que siempre sienten angustia por algo, con o sin motivo, y que por ello pueden llegar a sufrir un trastorno. En psicología, es el llamado trastorno de ansiedad generalizada (TAG).

Pero ¿acaso no es bueno tener un poco de ‘nervio’?

Efectivamente, debemos ser capaces de adaptarnos a los estímulos y retos del día a día. Es lo que se conoce como el estrés, un elemento necesario en nuestra vida para mantenernos activos y con un nivel de reacción adecuado. La ansiedad es una reacción normal y puntual a los estímulos estresantes, que nos permite reaccionar con rapidez y eficacia ante peligros o riesgos. Pero el problema surge cuando ese estrés es excesivo o muy persistente, y cuando la ansiedad se ‘dispara’ sin motivos razonables. En ese caso, el estrés y la sensación de ansiedad se convertirían en peligros para salud mental y física.

En ese punto, estaríamos pasando de una preocupación lógica y razonable a otra que podría ser patológica. Una de las formas en las que puede expresarse un desorden de ansiedad es el TAG.

¿Qué es el trastorno de ansiedad generalizada?

El TAG es un desorden psicológico en el que el paciente está permanentemente preocupado, y vive con extrema ansiedad cualquier acontecimiento del día a día, incluso aquellos que son inofensivos y rutinarios. Es como si fuera demasiado reactivo, de manera que encuentra agobiante lo que no supone estrés para el resto. Con una descripción así es fácil imaginar que la vida diaria se convierta en un reto emocional, ya que pueden encontrar motivos de angustia en un gran número de situaciones habituales. Su calidad de vida se puede ver resentida.

¿Cómo saber que estamos ante un TAG y no otro tipo de trastorno? A la hora del diagnóstico se deben cumplir ciertos requisitos:

  • Se sufre una ansiedad persistente, excesiva e irracional sobre circunstancias del trabajo, la familia o la salud. Esta ansiedad es difícil o imposible de evitar. Presenta al menos tres de estos síntomas específicos: inquietud o agitación, facilidad para cansarse o fatigarse, irritabilidad, tensión muscular, dificultad para concentrarse y para poner la mente en blanco, o trastornos del sueño.
  • Esa ansiedad se siente durante al menos 6 meses, y en ese tiempo, al menos la mitad de los días.
  • La preocupación constante es independiente de un trastorno afectivo, un trastorno psicótico, un trastorno generalizado del desarrollo o un trastorno por estrés postraumático.
  • El estado ansioso tampoco se debe a los efectos de una enfermedad o a sustancias como fármacos o drogas.

Causas y síntomas del trastorno de ansiedad generalizada

Si sospechas que padeces un trastorno de ansiedad generalizada, no desesperes. Le pasa a más personas de las que crees, e incluso es posible que conozcas a gente de tu entorno con alguna alteración similar. ¿Por qué? Bien, aunque no existe una seguridad absoluta sobre las causas del TAG, se cree que puede tener cierto factor hereditario. También puede estar relacionado con sucesos vitales y situaciones estresantes. Lo cierto es que controlar la ansiedad constante es posible siguiendo el tratamiento correcto.

Los ataques de ansiedad del TAG presentan síntomas variados. No todas las personas que lo padecen muestran estrictamente los mismos, ni todos los posibles. Los más comunes son taquicardia y dificultades para respirar o tragar, sensación de ahogo, dolores en el pecho, temblores, sofocos, escalofríos, sudoración, sequedad en la boca, mareos, náuseas, inestabilidad, desvanecimiento o despersonalización.

Además pueden aparecer pensamientos negativos, inquietud, incapacidad para relajarse, sensación de estar bajo presión y sensación de miedo intenso (miedo a morir, a perder el conocimiento, a volverse loco, etc.).

En muchas ocasiones la dificultad para vencer la ansiedad lleva consigo irritabilidad y dificultades para dormir o para concentrarse. El humor irritable y el cansancio no son solo síntomas, ya que pueden ocasionar un cambio en el carácter de la persona. Es fundamental mostrar comprensión y paciencia con las personas que se encuentren en esta situación.

¿Qué hacer cuando la ansiedad aparece?

#1.- Entrena la respiración.

En los momentos en los que aparece la ansiedad, la respiración empieza a acelerarse y se entrecorta, notando incluso que el corazón se dispara. Trabajar la respiración es fundamental para que aprendas cómo controlar la ansiedad.

Saber afrontarla en estas situaciones de pánico tiene resultados muy positivos, ya que al conseguir pausarla se regula el sistema nervioso y se alcanza la relajación. Los efectos beneficiosos de las técnicas de respiración se observan tanto en el sistema nervioso como en la disminución de la tensión de los músculos.

#2.-No asumas muchas responsabilidades y compromisos

El rendimiento y la autoexigencia debe adaptarse a la situación que se vive en cada momento. En concreto, si tu objetivo es conseguir calmar la ansiedad, lo mejor que puedes hacer en este sentido es no comprometerte con demasiadas cosas. La sensación de tener muchos frentes abiertos o de sentir que no eres capaz de cumplir con todas las responsabilidades adquiridas te puede hacer sentir mal, por fallar a terceras personas y por frustrarte contigo misma al no haberlo conseguido.

#3.- Trabaja tus pensamientos negativos

Cuando la ansiedad aparece suelen hacerlo también los pensamientos negativos.  Desmontarlos y sustituirlos por otros más adaptativos es un trabajo que requiere esfuerzo y paciencia pero que reportará bienestar a la persona que sufre ansiedad generalizada. Empieza por asumir que de una misma situación hay muchas perspectivas que a lo mejor no estás teniendo en cuenta. Si te cuesta salir del pensamiento negativo, para, intenta dejar la mente en blanco un minuto y después prueba a concentrarte en las cosas buenas que te suceden o tienes alrededor.

#4.- Cuida la alimentación

Al cuidar la alimentación no solo estarás potenciando tu salud física sino que favorecerás a la vez la salud mental. Tener hábitos saludables de alimentación hará que te sientas con energía y la puedas mantener a lo largo del día. Además, con ciertos alimentos puedes controlar el nivel de cortisol, causante del estrés y ansiedad en el organismo. Cuidando la nutrición también fortalecerás tu sistema inmune, evitando así la aparición de enfermedades.

#5.- Aprende a relajarte

Entrenar la relajación es fundamental para superar con éxito las situaciones de ansiedad o los ataques de pánico. Es necesario aprender a relajarse para controlar la frecuencia cardíaca y reducir la tensión corporal. A nivel emocional, saber relajarte te ayudará a generar los sentimientos de ira, frustración y enfado. Además, tiene como beneficios la reducción de molestias intestinales o dolores de cabeza.

#6.- Mantén hábitos de sueño saludables

Cuidar la higiene del sueño es importante para recuperar energía y afrontar los días sin cansancio, pero también para mantener un buen rendimiento tanto a nivel laboral como personal ya que descansando potenciarás tu productividad. Cuando muchas preocupaciones te invaden, el sueño te ayuda a encontrar soluciones y resolver problemas de una manera eficaz.

#7.- Felicítate por las cosas que haces bien

La ansiedad hace que la mayoría de pensamientos y mensajes que te diriges a ti sean negativos, y esto es peligroso si se mantiene a largo plazo porque puede afectar de manera significativa a tu autoestima. Hacer el ejercicio de recordar cada día dos o tres cosas que te hagan sentirte orgulloso es una forma de cuidar tu amor propio y de paso equilibrar la balanza, ya que la ansiedad generalizada suele hacer que dejes de lado todos esos aspectos positivos.

#8.- Infórmate de lo que es la ansiedad para entender lo que te sucede

Sin duda una de las peores cosas que la ansiedad generalizada lleva consigo es la sensación de vulnerabilidad y de falta de control. Esto, en parte puede solucionarse si te informas de lo que significa sufrir ansiedad y de los efectos que tiene en ti a nivel físico y mental. La búsqueda de información es un ejercicio útil para comprender que lo que te ocurre, no solo le afecta a muchas más personas sino que tiene una solución. Aquí puedes leer más sobre la ansiedad crónica.

Pide ayuda para vencer la ansiedad de forma definitiva

Los trastornos de ansiedad como el TAG deben tratarse con un tratamiento psicológico (para resolver el problema en su origen). Puede ser de gran ayuda aprender técnicas de relajación y meditación. En cualquier caso, un profesional debe determinar qué terapia es la más adecuada y cómo debe aplicarse. Un psicólogo online es una buena opción de tratamiento, ya que permite una mayor flexibilidad y comodidad al paciente con la terapia para la ansiedad por videollamada.

Si sufres de trastorno de ansiedad generalizada, ya lo sabes: por tu bienestar y calidad de vida, confía en alguien para ganar a tus preocupaciones y vencer la ansiedad constante.

Alcanza tu mejor versión mediante la app de psicología de TherapyChat. Somos la aplicación N.1 en psicología online y contamos con el mejor psicólogo para ti.

 

Vencer la ansiedad constante ¡es posible!
Scroll hacia arriba